sábado, 4 de abril de 2026

    Puerto Madero

    Por Débora Súnico

    El barrio más famoso de la Argentina

    En el mundo, es la renovada imagen de la Ciudad de Buenos Aires y el proyecto urbano de reconocimiento internacional. No es solamente un nuevo barrio. Es el waterfront de Buenos Aires. Dibuja el skyline de la costa del Río de la Plata y define el valor del metro cuadrado argentino. En cuanto a real estate internacional, el primer barrio náutico porteño comienza a perfilarse como una plaza arquetípica con propuestas avant garde.

    Por Débora Súnico

    Absolutamente atractivo para las inversiones.
    “Es increíble el éxito que ha tenido Puerto Madero. Creo que nadie lo esperaba. Surgió un área privilegiada de Buenos Aires. Una zona fantástica y además, una zona de experimentación. Todo es nuevo”, destaca el arquitecto tucumano César Pelli desde sus oficinas en New Haven, Connecticut, en EE.UU., y que construye en el barrio la torre corporativa de Repsol YPF.


    César Pelli

    La historia indica que hace 17 años se decidió impulsar la urbanización de un espacio de 170 hectáreas olvidadas, frente al Río de la Plata y detrás del casco histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
    El Gobierno nacional transfirió el territorio de Puerto Madero –que tenía jurisdicciones superpuestas entre la Administración General de Puertos, la empresa Ferrocarriles Argentinos y la Junta Nacional de Granos, entre otras– a una nueva sociedad, la Corporación Antiguo Puerto Madero, mientras el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires brindó las normas que regirían este desarrollo urbano.
    El Concurso Nacional de Ideas para Puerto Madero y la Sociedad Central de Arquitectos sentó las bases para el Master Plan. Debía revitalizar las tierras ociosas por más de 60 años.
    Determinó la preservación de los 16 docks de ladrillo del sector oeste del barrio, el antiguo depósito de Molinos “El Porteño” (hoy, el Faena Hotel + Universe), el ex silo de la Junta Nacional de Granos (frente al Puente de la Mujer del arquitecto Santiago Calatrava) y la antigua sede administrativa de Molinos Río de la Plata (en la actualidad Los Molinos Building del Faena Group), estas últimas en el lado este, sumando un total de diecinueve edificios históricos.
    Los parques Micaela Bastidas y Mujeres Argentinas totalizan 13 hectáreas que, junto a la reserva ecológica y la Costanera Sur, integran el área verde más importante de la Ciudad de Buenos Aires.
    Indudablemente el ícono del barrio es el Puente de la Mujer, la primera obra del arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava Valls en América latina. Según comentan integrantes del staff de ese estudio: “durante el período en que se diseñó el puente, la música de tango fue parte del proyecto”. Con un costo de US$ 8 millones fue donada a la ciudad por el empresario Alberto González.

    La promesa del río
    “Puerto Madero es una oportunidad para la ciudad. Propone una situación que es nueva: tiene la promesa de la vista al río (de la Plata) que la ciudad buscó aun en contra de su propia historia. Tiene esa cosa interesante de utilizar los viejos docks del puerto”, destaca el arquitecto Rafael Viñoly.


    Rafael Viñoly

    Hace hincapié en dos temas puntuales: el factor ocupación que podría haber sido más profundo, y la separación que produce la avenida Madero que limita el puerto y la Ciudad.
    En cuanto a su obra, el Museo Fortabat, ubicado en el dique 4 que se inaugurará finalmente en el mes de marzo de 2008, se transformará en un edificio público de 8.000 metros cuadrados que reposa bajo un techo de parasoles computarizados que abrirá la galería al cielo y albergará la colección privada de su inversora, Amalia Lacroze de Fortabat.
    “Propusimos unificar dos lotes para resolver el tema del recorrido del museo. Esta especie de gran lugar longitudinal, donde la colección tiene una presencia nocturna, como un show case”, describe Viñoly desde la ciudad de Londres haciendo un break en su agenda.
    Señala que es un proyecto que ha llevado bastante tiempo: los planos están firmados en 2001.
    “Prueba la solidez de la idea y su validez. Yo estoy encantado. Cuando finalmente esté terminado cambiará la percepción del lugar”, indica Viñoly. Autor del Forum de Tokio, el Centro Financiero de El Cairo y la Biblioteca de Chicago, define su trabajo “en rescatar la necesidad de poder manifestar inteligencia”.
    Destaca la decisión de la inspiradora de la obra. “Me parece que se merece reconocimiento. Además, la gente asocia la filantropía con alguna interpretación de provecho personal, que no es este el caso. La señora Fortabat hace un esfuerzo impresionante, que merece lo mejor”.

    Salto cualitativo
    La inversión privada en productos emblemáticos generó que el último barrio creado de la ciudad sea el foco del mayor desarrollo histórico del real estate argentino. Con un dato de valor: no existe en el mundo un emprendimiento a la vez tan grande y tan central.
    La respuesta no tardó en llegar y no hubo desarrollista o inversor extranjero que no deseara lanzar su proyecto en los cuatro diques, respondiendo a la nueva imagen pujante e internacional que Puerto Madero adquiría.
    En el dique 4 se abrió el juego con la licitación de los docks e Irsa impulsó la movida inaugural. Desde allí, Telecom fue la primera compañía en identificar el paradigma y en 1998 invirtió US$ 58 millones en su edificio inteligente. El edificio Malecón, en el dique 1 cerraba la cabecera de los 3,5 kilómetros de extensión.
    En el dique 2, la Universidad Católica Argentina llegó a Puerto Madero y concentró sus facultades generando la primera movida cultural.
    Los desarrolladores, Irsa, Raghsa, Andean Asset Management, Creaurban, Caputo, Obras Civiles, Faena Group, TGLT, Dypsa, Fernández Prieto, Perelmuter, Madero Este, G&D Arquitectura, Grupo Madero Este, Grupo Chateau, Ginevra, Grupo Farallón, crearon sinergia en el mix use internacional.
    El desarrollo de Madero Este lo activó la movida de Alberto González: trajo el Hilton y unió ambos lados del espejo de agua con el puente peatonal de Calatrava, que no llegó a ver inaugurado.
    El Hilton Hotel, obra del arquitecto argentino Mario Roberto Álvarez, fue realizada –sus 70.000 metros cuadrados– en un tiempo récord: un año y medio.
    “La obra del Hilton iba a realizarla en Esmeralda y Arenales en 1972, pero el terreno fue expropiado. Quiso la suerte que treinta años después, Alberto González nos diera el proyecto, pero esta vez en un terreno importantísimo en Puerto Madero”, recuerda el arquitecto Álvarez y hace hincapié en las vistas desde el interior de su obra. “La sensación de libertad que tiene el hall del Hilton, está dada por la inteligencia de mi cliente que aceptó perder metros cuadrados”, destacó quien es Honorary Fellow del American Institute of Architects, como uno de los diez mejores arquitectos del mundo. “Nosotros hacemos obras de adentro para afuera. Creemos en la eficiencia y la forma nos parece una resultante”, describe Alvarez.


    Mario R. Álvarez

    La imagen corporativa del Hilton atrajo a Nextel, Intel, Corporación Antiguo Puerto Madero, Faena Hotel, Daimler Crysler, Páginas Doradas, 3M, TBA, Bodegas Luigi Bosca, Discovery Network, Universia, Siemens, BNQ, Madero Sofitel, Aon, BSTS, LG, Mapfre y el Conrad, entre otros.

    Un nuevo vecino
    “Decidimos mudar nuestras oficinas a Puerto Madero porque consideramos que hoy es la gran vidriera de Buenos Aires, indica el ingeniero Juan Garrone, presidente de Creaurban, con dos proyectos residenciales de torres en el dique 2 y en el dique 4 que suman US$ 150 millones.
    Considera que la combinación que plantea, a partir de su urbanismo planificado híper moderno, lo convierte en un lugar para lucirse. “Hoy, tener mayor visibilidad es un atractivo comercial que las empresas no pasan por alto. El concepto integral que transmite Puerto Madero tiene mucho que ver con Creaurban. La innovación, el diseño, la estética y la optimización de cada metro cuadrado caracterizan nuestro trabajo a diario. Creemos que un entorno como este puede resultar totalmente inspirador”, expresa Garrone.


    Juan Garrone

    La percepción del arquitecto Mario Roberto Álvarez de por qué las empresas trasladan su actividad al barrio se sustenta en el compromiso. “Puerto Madero significa lo nuevo y lo comprometido con el pasado. Entiendo que les otorga prestigio. No van a un lugar cualquiera”, señala la voz más prestigiosa de la arquitectura nacional.
    Indudablemente la movida fuerte en el mercado corporativo la realizó Repsol YPF con la inversión de US$ 134 millones en el downtown del barrio para elevar su torre de 160 metros, respaldada en el proyecto del estudio Pelli Clarke Pelli.
    “Estoy encantadísimo. Para mí Repsol YPF es la compañía más importante de la Argentina”, señala el arquitecto tucumano César Pelli, ex decano de la Universidad de Yale y medalla de oro del American Architect Institute.
    La nueva sede corporativa de Repsol, 75.000 metros cuadrados con capacidad para más de 2.000 puestos de trabajo, contiene un jardín de invierno de cinco niveles de altura que se extenderá entre los pisos 26 y 31 e incluirá cuatro árboles naturales en su interior. La obra se inaugurará en 2008.
    “El proyecto está bastante avanzado. Está saliendo fantástico. Va a ser un edificio que se lo va a sentir elegante. El inmenso jardín de invierno que está casi a la mitad de la torre y que mira a la ciudad será el símbolo de la torre Repsol. Demostrando que una compañía petrolera tiene preocupación por el medio ambiente, su sustentabilidad y lo hace visible. Es un símbolo”, destaca Pelli.
    A pesar de que continúa transformando el skyline de Sevilla, Madrid, Singapur, Shangai, Dubai, Chile y de que en este momento su estudio trabaja en un concurso de una torre de 500 metros en la ciudad china de Zhow y treinta proyectos más en el mundo, quedará mucho tiempo su nombre asociado a las Petronas Tower que durante muchos años fueron el techo del mundo en materia edilicia.
    La sinergia económica generada por estas decisiones define a la fecha una inversión privada que ronda los US$ 2.000 millones y 1.420.000 metros cuadrados construidos.
    De allí en más, revolucionó el sector que ansiaba nuevas tierras ubicadas estratégicamente y abrió una oferta hasta entonces inexistente para los habitantes que veían el nacimiento de un entorno natural, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires.

    El barrio seguro
    La actividad en la zona cubre las 24 horas por los diferentes públicos que tiene. En lo laboral 30.000 personas tienen sus oficinas allí y 7.000 son sus residentes. Los fines de semana, la gente que disfruta del espacio público ronda las 80.000 personas, pero es el circuito gastronómico en sus horarios pico que logra alcanzar las 150.000, con más de 100 restaurantes y bares.
    “Nuestra estrategia es la prevención. Personal propio, apoyado por patrulleros, motos, cuatriciclos, embarcaciones patrullan las 170 hectáreas del barrio, apoyados por la inversión en tecnología que marca el rumbo de la seguridad pública en nuestro país”, expresa el prefecto principal René Vicente Reibel, Jefe del Servicio de Seguridad de Puerto Madero.
    El ojo del Gran Hermano está en el dique 2, pero a la vista de todos, transformándose en centro de atracción. Allí se monitorean las 23 cámaras inalámbricas diseminadas en el barrio que previenen cualquier tipo de delito.
    El tema pendiente es la autopista que liberará el tránsito en el barrio.
    Al respecto el arquitecto Mario Roberto Álvarez a principio de año presentó su propuesta a los entonces candidatos a Jefe de Gobierno de la Ciudad en la Sociedad Central de Arquitectos.
    “Durante muchos años con muchos colegas y algunos voluntarios nos hemos opuesto a que en Puerto Madero existan autopistas elevadas. En Francia están prohibidas por ley”.
    Indica que lo que se contruyó en Puerto Madero es un éxito, pero tiene –desde hace años– gran dificultad de accesos. “Sólo se puede ingresar o salir por cuatro puentes y el caos se intensifica con el paso de las embarcaciones que obligan a la detención del tránsito”.
    “Hace diez años propusimos hacer una autopista por atrás de Puerto Madero y resolver la conexión norte-sur sin pasar por el barrio, que fue aprobado por la Corporación Antiguo Puerto Madero quien le encargó a la firma Atec el estudio de factibilidad. Este año hemos pensado una modificación: no pasar por la Reserva Ecológica, sino por el Boulevard de los Italianos que corre paralela al barrio y al Río de la Plata”. Señala, además, que la Asociación Amigos de la ciudad considera que es una de las soluciones.
    “Tengo entendido que (Mauricio) Macri, ahora electo, cree que es la mejor solución”, indica Álvarez. El próximo paso será a partir del 10 de diciembre.

    Tendencias

    Joyas arquitectónicas

    Torres de lujo y nuevos conceptos urbanos revitalizan experiencias en el barrio que ostenta firmas como las de Philippe Starck, Santiago Calatrava, Lord Norman Foster, Mario Roberto Álvarez, César Pelli y Rafael Viñoly, sobre una zona urbana pública que el año pasado exhibió el Cow Parade, uno de los acontecimientos artístico más originales del mundo.

    Allí se asienta también, el rascacielos de la Argentina: El Faro, con sus 160 metros, fue una inversión del grupo Perelmuter, que modificó la tendencia de las torres en el país. El proyecto arquitectónico divisa sin dificultades la costa uruguaya del Río de la Plata. En 2008, lo acompañarán en la cima del skyline argentino, las torres Repsol, Mulieris y Renoir II.
    Esta metamorfosis también cambia el diseño de su arquitectura, en imágenes vanguardistas, que generan un cambio cultural inevitable, un marketing exclusivo y la mirada del exterior.
    “En Puerto Madero, la arquitectura es nueva. No tiene que ajustarse a una convención tradicional y el terreno es lo suficientemente amplio para crear un contexto propio. Veo a la gente caminando tanto en el oeste, como en el este de los espejos de agua. Han adoptado el barrio”, detalla el arquitecto Cesar Pelli.
    En el dique 2, el Faena Art District comenzó con la reconstrucción de un edificio centenario, El Porteño Building, y la creación del Faena Hotel+Universe, diseñado por Philippe Starck. Sumaron La Porteña Residences I y II, y Los Molinos Building que están en plena etapa de inversión. Allí tendrá su sede el Laboratorio de Experimentación Artística (LEA), dedicado a impulsar el desarrollo de jóvenes artistas e investigadores.
    Este ciclo concluirá con el primer proyecto de Foster + Partners en América latina: “El Aleph”, en homenaje al célebre cuento de Jorge Luis Borges.
    “Estamos generando un proyecto sin precedentes a escala mundial, una alternativa de vida única dirigida al mundo. El Aleph es la pieza fundamental del Faena Art District y encarna nuestra visión del futuro de Buenos Aires”, expresa Alan Faena sobre el proyecto del arquitecto Norman Foster, ganador del Premio Pritzker, considerado el “Nobel” de la arquitectura.
    La velocidad de venta es otros de los efectos en esta fórmula que unen proyectos internacionales y sofisticación.
    “Nosotros vendimos las tres torres Le Parc Puerto Madero”, indica Susana Giovinazzo, directora de Raghsa sobre el proyecto que sumó 96.000 metros cuadrados en el dique 3 y señala que está en etapa de estudio el terreno que poseen en el dique 4, cercano al Museo Fortabat.

    Productos ultra premium
    La posición sobre las inversiones de Creaurban y Starnova Group, la expresa el arquitecto Martín Rodriguez Etcheto “Mulieris fue la respuesta al por qué estamos en Puerto Madero. Teníamos que entrar con una propuesta totalmente diferente que trascendiera el mercado de Buenos Aires”.


    Martín Rodriguez Etcheto

    La llave, destaca, fue abrir el camino de los productos ultra premium: diseño atípico, un edificio de tres frentes y la jugada más fuerte, su domótica individual con el grupo Telefónica de Argentina. La resultante fue que llegaron a un nuevo récord de venta en el mercado: US$ 5.500/metro cuadrado.
    El segundo proyecto está ubicado en el dique 4, pero esta vez hay una alianza de Creaurban con un consorcio integrado por Emepa y Fernandez Prieto para desarrollar dos torres con una inversión de US$ 75 millones.
    Cada propuesta en el barrio suma un diferencial.
    “Creamos proyectos para el real estate internacional”, expresa Ricardo Fernández, director de Dypsa International sobre las torres Renoir ganadoras una vez más este año del premio “International Property Awards”, conocido como el Oscar del mercado inmobiliario europeo y que distingue anualmente emprendimientos premium comercializados en Europa.


    Ricardo Fernández

    “Puerto Madero está instalado en el exterior como el lugar público internacional de Buenos Aires”, indica Fernandez y detalla el escenario privilegiado natural que rodea al último barrio creado en la ciudad: los extensos parques, el río, la reserva ecológica y remarca la seguridad.

    Nuevos paradigmas
    Una serie de proyectos y emprendimientos comienzan a armar el nuevo horizonte que definirá la etapa final del desarrollo urbano. Una recorrida por los diques ilustra sobre lo que atraerá en el futuro.

    Dique 4
    Torres del Yacht, serán dos edificios simétricos de 160 metros de altura que tendrán la exclusividad de ser las únicas en el dique 4.
    El área aguarda el lanzamiento del nuevo proyecto de Raghsa en la manzana que adquirió hace un año, invirtiendo US$ 14 millones.
    En el terreno donde estaba Opera Bay están negociando la llegada de una cadena internacional, Belgravia Land and Development (BLD) es la división a cargo de desarrollos e inversiones en bienes raíces de First South American Investments (FSA).
    FSA es una compañía perteneciente al holding First South American Investments S.A, brazo inversor del Libra Group en Sudamérica, con inversiones en todos los continentes en bienes raíces, hotelería, construcción, aviación, transporte marítimo, entre otros. El grupo llegó a la Argentina a principios de 2005 con el fin de analizar el mercado y sus oportunidades de negocio y es socio de TGLT en las residencias Forum, frente al Museo Fortabat.

    Dique 3
    Grupo Madero resuelve en el edificio histórico de Los Silos frente al Puente de la Mujer, un proyecto de viviendas que contempla 12.000 metros cuadrados.
    En tanto, Madero Este asociado a Ansa Capital desarrollará un shopping con marcas top internacionales, un complejo con salas vip de cine y un centro gastronómico, que se inaugurará en 2008.

    Dique 2
    Renoir II, las torres con una inversión prevista de US$ 100 millones de Dypsa, arranca con su segunda torre premium de 51 pisos con 40% ya vendido.
    En cuanto al proyecto de Faena Group, El Aleph, su lanzamiento se realizó en la ciudad de Londres. El área de 130.000 metros cuadrados será principalmente de uso residencial. Posee un fuerte aspecto cultural, un hotel de 180 habitaciones, un área comercial en planta baja, espacios para banquetes y áreas de reunión equipados con lo último en tecnología.
    Mulieris, las dos torres de Creaurban buscan captar el lifestyle internacional con sus torres domotizadas y penthouse exclusivos. Seleccionada en la tapa de catálogo en el último Salón Inmobiliario de Madrid.

    Dique 1
    La propuesta de G&D Developers y Grupo Farallón desarrollarán el complejo + 5411 de 120.000 metros cuadrados de construcción y una inversión de US$ 150 millones en un mix de uso: marinas flotantes, y un espacio dinámico con áreas comerciales, gastronómicas, turísticas, culturales y el hotel Conrad.
    “Zencity”, es el proyecto del binomio Fernandez Prieto & Brito, sumarán US$ 150 millones en 120.000 metros cuadrados que resolverán residencias, oficinas y áreas comerciales. Su lanzamiento está previsto en dos meses.
    Madero Harbour, la propuesta de Alejandro Ginevra estima una inversión de US$ 180 millones. Un complejo de usos múltiples integrará el Harbor Shop, un hotel para una cadena internacional que plantea un centro médico, market, estacionamientos subterráneos y edificio de lofts.
    No está todo dicho en Puerto Madero. 2012 pondrá el punto final al desarrollo urbano de las tierras más caras de la Argentina y la metamorfosis de la ciudad. M
    D.S.