jueves, 2 de abril de 2026

    Todo un mundo en el living hogareño

    Un arquetipo de la profesión es la veterana Faith Popcorn, quien desde
    los años 80 se dedica a esta búsqueda y en gran medida fijó
    las reglas del juego y de la práctica para todos los que quieren descubrir
    tendencias.
    Tal vez el hallazgo más significativo de Popcorn, y el más duradero,
    fue acuñar el término cocoon. Cuando la persona se refugia
    o se aísla del ambiente social –en su casa– porque lo considera
    hostil, poco amigable o peligroso. La tecnología ha permitido que sea
    más fácil que nunca convertir al hogar en una fortaleza. En especial
    en las grandes ciudades –como Buenos Aires– donde la inseguridad
    crece sin pausa.
    De este modo, la casa se convierte en un nidito cómodo, acogedor, agradable
    e íntimo, donde los consumidores pasan cada vez más horas de su
    tiempo libre. Muchos de los productos triunfadores serán los que den
    seguridad de todo tipo, desde sistemas de alarma hasta guardaespaldas. Pero,
    además de seguridad, los consumidores quieren que sus casas estén
    bien equipadas, que sean cómodas y acogedoras.
    Tras la predicción original de Popcorn, han florecido docenas de nuevas
    tendencias que enriquecen el concepto y amplían su campo de acción.
    Por ejemplo, la irrupción de la Generación C, o la generación
    creativa. No se trata únicamente de jóvenes. También los
    adultos mayores de 50 años se anotan en la carrera.
    La identificación de este nuevo grupo de consumidores corrió por
    cuenta de Trendwatching.com, una asociación que cuenta con 7.000
    especialistas que buscan, en Estados Unidos, Canadá, la Unión
    Europea, Japón, Corea del Sur, India, Sudáfrica, Australia, Brasil
    y otros 50 países y regiones, la aparición de tendencias en el
    consumo que tienen que ver con nuevas ideas de negocios.
    La hipótesis es que todos los seres humanos somos, por naturaleza, creativos;
    y que esa tendencia tiene ahora más que nunca la posibilidad de expresarse
    gracias a los artefactos que la tecnología nos pone al alcance. Hoy es
    fácil, por ejemplo, sacar una foto y ponerla en la Web; o escribir
    una opinión personal y publicarla en lugares donde queda a expuesta a
    millones de ojos.

    Algunos ejemplos
    Canon le dice a la gente que la fotografía digital profesional ya no
    es más para profesionales solamente, y Sony les habla a los “directores
    y productores de cine hogareño en DVD”.
    También Vodafone, Orange, ATT, T-Mobile, O2, Sprint y NTT DoCoMos, todos
    tientan a los consumidores a gatillar desde sus teléfonos cámara,
    a subir a la Web sus imágenes en páginas dedicadas de
    MMS. Se calcula que para 2008 se habrán vendido en el mundo unos 380
    millones de teléfonos cámara en todo el mundo. Con la próxima
    aparición, ya a la vista, del primer teléfono de 1,3 mega-píxeles,
    el consiguiente diluvio de píxeles asumirá proporciones bíblicas.

    Hewlett Packard está invirtiendo US$ 300 millones en una campaña
    que invitará a los consumidores a tomar fotos, compartirlas, enviarlas
    e imprimirlas. También los instará a publicar ensayos fotográficos
    en su página web.
    Los consumidores que tienen espacio de sobra, están instalando habitaciones
    o espacios “para usos especiales”: home theatres, o sea
    mini cines hogareños, salas de juegos, salas para ejercicios físicos
    o mini gimnasios, áreas externas, salas para fiestas, canchas de tenis,
    o basquet, salas para yoga, etc.
    En la batalla por ganar el living-room están todos enfrascados: Philips,
    Sony y Samsung hasta el nuevo video store de Google. Todos quieren
    dar forma al futuro del entretenimiento hogareño.

    Nadie pierde el “tren digital”
    Muchos adultos –especialmente los de 50 años para arriba–
    se inhiben de usar una computadora porque piensan que son artefactos complejos,
    con marañas de cables que confunden a cualquiera, y que además
    tienen formas grotescas como para tener un lugar de honor en el living familiar
    o en el escritorio principal. En teoría, todos conocen las ventajas de
    contar con acceso a Internet, pero le tienen miedo a la invasión de virus,
    de la que tanto escucharon hablar o pero aún, temen perder la información
    acumulada.
    Algunos usan computadoras en el trabajo, para escribir o hacer planillas de
    cálculo, pero se sienten perdidos ante la cantidad de posibilidades de
    los equipos digitales modernos. El uso de cámaras fotográficas
    digitales está muy difundido. Como parece “gratis” sacar
    fotos porque no se “gasta el rollo”, se utilizan cada vez con mayor
    intensidad.
    Después viene el otro problema: cuando se tienen centenares de fotos,
    ¿qué hacer con ellas? Hay quienes compran varias tarjetas de memoria
    y conservan allí sus fotos para verlas con el visor.
    Recientemente, Apple se ha vuelto famosa por el iPod, que comenzó como
    un reproductor de MP3, pero que ahora también muestra fotos, videos,
    agenda, direcciones, y permite hasta registrar los entrenamientos de carreras
    colocando un transmisor en las zapatillas. Pero pocos saben que Apple ha transformado
    su línea de computadoras Mac en el equivalente de “iPods para el
    living”, con una gran colección de productos de software gratuitos
    que están ya instalados y listos para usar.
    Las legendarias Mac, en versión actual, incluyen un control remoto, con
    botones similares al iPod, y al presionar uno de ellos, superponen a la pantalla
    común una sencilla y elegante pantalla negra con cuatro opciones: Fotos,
    Videos, Música o DVD.
    Presionando sobre el símbolo “Fotos”, se podrá ver
    toda la producción de los “rollos digitales” que haya bajado
    el equipo, más todas las imágenes que al usuario le haya interesado
    bajar de Internet. Las fotos pueden ordenarse en “casetes de diapositivas”
    virtuales (¿quién se olvida de esos aparatos mecánicos
    con potentes lámparas que a veces quemaban la diapositiva?). Y si el
    veterano usuario es desordenado, puede ver las fotos en el orden en que las
    sacó, o de atrás para adelante por ejemplo.
    Para bajar las fotos de la cámara a la computadora, solamente tiene que
    conectar el cable y encenderla, no hace falta instalar ningún disco especial
    que venga con la cámara. Solamente se ve un botón que dice cuantas
    fotos hay en la cámara y si se quiere bajarlas. Automáticamente
    se clasifican por la fecha en fueron registradas. Si alguien trata de bajarlas
    dos veces, avisa que ya están bajadas y ofrece bajarlas de nuevo o saltearlas,
    que es lo más común.
    ¿Cuántas fotos se pueden manejar de esta manera? ¿Hay un
    límite? Y sí, no más de 250.000 fotos. Seguro que alcanzará
    para las vacaciones, la graduación de la hija menor y el primer día
    de Jardín del nieto.

    Música, videos, DVD
    Presionando el botón del símbolo “Música”,
    se puede ver todo el archivo de temas musicales del famoso producto iTunes,
    el compañero de software del iPod. A diferencia de los adolescentes
    que escuchan música de alto volumen y poca fidelidad, los gustos musicales
    de los adultos están ligados a poder escuchar con máxima calidad,
    lo que no se lleva muy bien con colocar muchos temas musicales en un dispositivo
    pequeño. Por eso el iTunes incluye la posibilidad de capturar CD de audio
    en una forma llamada Apple Lossless que mantiene totalmente la calidad del CD
    capturado. Como el disco rígido de la computadora tiene generalmente
    mayor capacidad que el iPod, el usuario “audiófilo” puede
    tener muchos CD archivados.
    Si se presiona el símbolo de “Videos” o “DVD”,
    se pueden ver películas en distintos formatos. Las películas se
    pueden ver en las pantallas incorporadas de hasta 24" en las iMac, o en
    las pantallas opacas o brillosas de hasta 17", según los modelos
    de portables elegidas. En materia de videos, se pueden seleccionar los que estén
    en el propio equipo, o en otro conectado por red. Los videos pueden estar en
    casi cualquiera de los formatos disponibles en la red.
    La Mac es un buen complemento para las modernas cámaras de video digital,
    sobre todo para las tradicionales MiniDV y las modernas sucesoras con Norma
    HDV, que capturan video de alta definición con un resultado asombroso.
    Por primera vez se puede filmar con una cámara económica y obtener
    un resultado que parece el cine profesional. Pero como comprueba rápidamente
    todo aquel que ha intentado filmar algo, mostrarle a la familia o los amigos
    el video “crudo” tal como se ha filmado, es tan aburrido que la
    familia se duerme y los amigos rápidamente encuentran otra diversión.
    El producto iMovie HD de Apple permite tomar la cámara y el casete filmado
    de video, y con un solo botón, preparar una edición de todas las
    escenas filmadas, ordenadas, musicalizadas y con títulos.
    El living room será de ahora en más el eje de la mayor actividad
    social en la vida familiar y amistosa que alberga. Hay que darle lugar a las
    innovaciones tecnológicas que son más sencillas de dominar de
    lo que parece en principio. Lo importante es no perder “el tren digital”.
    M

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