En cuanto a la política fiscal, los aumentos de salarios y jubilaciones
de 2005 generan un arrastre importante para 2006 por lo que el gasto
público volverá a crecer a tasas superiores a las del
ingreso aunque la brecha sólo será de un punto porcentual.
En términos del PBI el superávit primario se mantendrá
en niveles similares pasando de 3,6% en 2005 a 3,5% en 2006, aunque
en valores corrientes aumentará 12%. Por lo tanto, en el aspecto
fiscal no hay que esperar sorpresas para 2006 dado que desde el gobierno
buscarán utilizar esta herramienta como ancla contra la inflación
y difícilmente aceptarán reducciones en los niveles de
ahorro fiscal.
Lo que sí es importante vigilar, es cómo evolucionarán
las finanzas provinciales, dado que los aumentos salariales tienen un
fuerte impacto en la estructura de gasto, por lo que se estima una reducción
de 18 % del superávit primario en 2006 respecto al 2005. A su
vez, si se tiene en cuenta la reciente aprobación de la ley de
Financiamiento Educativo, que exige aumentos en los gastos de educación,
el superávit primario podría caer 36%.
Respecto a la política monetaria, se alejará cada vez
más de las metas de inflación, manteniendo su objetivo
primario en el sostenimiento del tipo de cambio. En 2005 logró
mantener el tipo de cambio pero a costa de aumentos en las tasas y de
no cumplir con las metas de los agregados monetarios por lo que indirectamente
ayudó a presionar sobre los precios.
Para 2006, el margen de gestión se reduce dado que se comienza
el año con expectativas elevadas de inflación. No obstante
se estima que el BCRA, con la ayuda del Tesoro como demandante de dólares,
podrá sostener el tipo de cambio por arriba de $/US$ 2,90 a costa
de no ser neutral en la pelea contra los precios y tener que aumentar
el stock de Lebac en al menos $ 8.000 millones, y en consecuencia aceptar
cierto aumento de tasas.
En síntesis: el tipo de cambio se mantendrá en la banda
de $/US$ 2,95 a 3,05 y el tipo de cambio real se apreciará 8%
lo que demuestra la preferencia de los hacedores de política
por dejar que el TCR se aprecie por el efecto precio.
El saldo comercial, como es lógico ante una recuperación
económica de las actuales magnitudes, viene decreciendo, pero
a un ritmo menor al esperado, por lo que la brecha externa para 2006
rondará los US$ 10.100 millones, sólo 10,6 % inferior
a la de 2005.
Lo que será posible por la favorable performance esperada de
las exportaciones que en 2006 crecerían 8%, impulsadas tanto
por el crecimiento de los productos industriales como por el sostenimiento
de los precios de los principales commodities exportados.
Por su parte, las importaciones seguirán creciendo a tasas superiores
a las exportaciones con aumentos generalizados para todos sus rubros,
entre ellos bienes de capital e intermedios y bienes de consumo.
Bajo el contexto analizado del comportamiento de las distintas políticas
económicas, de las variables claves y con un crecimiento económico
real de 8,9% en 2005 que dejará un arrastre estadístico
de 4,1 puntos porcentuales para 2006, se estima que la economía
tendrá un piso de crecimiento de 6,4%. La industria y la construcción,
dada la tendencia actual, continuarán siendo dos sectores de
importancia en el crecimiento de la economía en 2006.
Por todo esto, en 2006 la situación económica no difiere
sustancialmente de lo observado en los últimos 3 años:
lo que se reduce es el margen de acción para aplicar políticas.
El principal desafío en el corto plazo y el tema a monitorear
es el control de la inflación. Ella es resultado de la concertación
de varios factores y entre los más importantes se tiene tres
años de crecimiento a más de 8% con niveles de inversión
insuficiente, ajustes de precios relativos y –aunque no tienen
responsabilidad directa– política monetaria y fiscal expansiva.
Si bien no se vislumbran riesgos de espirales de inflación, la
preocupación es que ya se formaron expectativas elevadas que
son difíciles de atenuar. El riesgo es que estas mayores expectativas
se trasladen a presiones salariales y se origine un círculo vicioso.
Para el cierre de 2005, y por el efecto del acuerdo de precios, la inflación
fue de 12,3%. Para 2006, no se espera que el gobierno cambie su política
heterodoxa de controlar la inflación, no obstante es importante
remarcar que aún con cambio de ministro de Economía se
está dispuesto a mantener el fondo anticíclico como señal
de una política fiscal austera. Por lo tanto, bajo el supuesto
que el gobierno maneje las presiones salariales, y que los acuerdos
de precios reduzcan las expectativas, se estima que la inflación
ascenderá a 11,5% en 2006.
En síntesis, la economía en 2006 continuará por
el mismo camino que el observado en 2005 con reducciones en los márgenes
de acción del policy maker siendo necesario el monitoreo
de la evolución de las finanzas provinciales y de la inflación.
M

Fuente: abeceb.com en base a Ministerio de Economía
El superávit fiscal a pesar de caer en términos del PBI
aumenta a valores corrientes. Lo mismo no se observa a nivel provincial
donde cae 18% nominal. Es importante monitorear las provincias en el
2006.

Fuente: abeceb.com en base a INDEC, BCRA y BLS
La política del BCRA continuará enfocada al sostenimiento
del tipo de cambio nominal. Por lo tanto, se proyecta que el tipo de
cambio real continúe la tendencia apreciativa por efecto de los
precios.

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