Sólo el Reino Unido produce la misma cantidad de Masters en Business Administration
(MBA) que toda Europa y Estados Unidos juntos. Ahora bien, en estos tres poderosos
jugadores del mercado educativo del primer mundo, se da por igual un cambio en
el modo de concebir la relación formación-empleo.
En los últimos dos años se ha acentuado la tendencia que muestra la necesidad
de implementar una serie de programas globales e internacionales en la formación
de grado, posgrados y diplomas. Esto es fácilmente observable en las ofertas lanzadas
por las universidades mejor posicionadas a escala internacional: Surrey, City,
Warwick, Manchester, LSE, Umist, Oxford e Imperial College en la Unión Europea
(UE), según el ranking 2002-3 elaborado por Guardian Education. Y Wharton, Harvard,
Columbia, Stanford y Chicago, en Estados Unidos, de acuerdo con información del
Financial Times.
Todas ofrecen nuevos progamas que incluyen carreras como BSc Business Law, Law
and Management, BSc Law with Accounting, Finance and Financial Law, Corporate
Finance, Internatinal Banking Law, Comparative Competition Law, Banking and Finance,
BSc Accounting, Banking and Finance, International Taxation, Business Law, Law
and Management, BSc Business Administration and Marketing and Finance y muchas
más. La Warwick University ha publicado en febrero de este año, un programa que
incluye MA International Politics and East Asia, MA International Political Economy,
Globalización y Desarrollo, entre otros, y cuenta con 100 alumnos provenientes
de 30 países. Por su parte, la Leeds University, con estrechas conexiones con
Asia, ofrece un MBA en Chinese Business Management. Todo un síntoma.
Los negocios internacionales se basan en la planificación y dirección de transacciones
más allá de las fronteras. Los principales factores que deben analizarse antes
de llevarlos a cabo son la demanda, la competencia, el ambiente económico y legal
y el contexto cultural. Este panorama aumenta su dimensión a medida que crece
la globalización de los servicios de información y tecnología (IT Globalization).
El mercado laboral internacional ya ha dado muestras de necesitar profesionales
que no sólo estudien finanzas, economía, administración o derecho, por ejemplo,
sino que posean una especialización donde se combinen estas disciplinas. De hecho,
según The MBA Building Global Business Capabilities, en la London Business School
la mayoría de los alumnos de MBA provienen de las áreas de consulting (29%), finanzas
(21%) y ventas y marketing (16%). Como si esto fuera poco, la era post-Enron ha
llevado a que algunas universidades hayan incluido en sus programas Ética Corporativa,
Responsabilidad Social de la Empresa y Entrepreneurship.
El mercado es el mundo
Las escuelas de negocios son conscientes de que deben demostrar conexiones internacionales,
o globales, si quieren obtener importantes contratos de programas de educación
ejecutiva con sus clientes, las empresas multinacionales. Por este motivo, las
universidades mencionadas, entre otras, han logrado presencia global a través
de alianzas estratégicas. London School of Economics and Political Science ha
formado una alianza con HEC en Paris y con New York Stern, mediante la cual ofrece
la posibilidad de intercambios internacionales. La reciente alianza de Insead
con Wharton permite que sus alumnos estudien en Singapur, Francia y Estados Unidos.
Estas instituciones convocaron, a través de sus nuevos programas, a alumnos de
todo el mundo en distintas modalidades: programas globales, es decir dictados
en varios países, en campus o pasantías en empresas; executive part-time por módulos,
los fines de semana; on line y a distancia. A través de esta nueva modalidad,
las universidades mejor calificadas pasaron de tener en el 2002 un promedio de
14-45 % de alumnos extranjeros, a 68% en el 2003.
En cuanto al sistema a distancia, en el Reino Unido Open University produce un
quinto del total de los MBA de ese país y la University of London convoca a 26.000
alumnos a través del External Programme en 180 países, con centros de tutorías
en la mayoría de ellos. La globalización en la educación superior es menor en
Estados Unidos, donde los estudiantes extranjeros representan menos de 30%. Así
lo revela un informe publicado por The Financial Times MBA Guide, 2004.
El promedio de edad de los ingresantes a posgrado fue de 29 años, edad que coincide
con la recomendación de la mayoría de las universidades de hacer este tipo de
cursos luego de haber adquirido unos años de experiencia. Según Rick Crawley,
director de Relaciones Exteriores de la Lancaster University Management School,
“la gente quiere estar en la mejor posición posible en caso de que perdieran sus
trabajos” (Unlimited Guardian, marzo de 2002). Por otro lado, la estadística de
empleabilidad dentro de los seis meses posteriores a la finalización de los estudios
de posgrado, fue de 90% promedio. En Italia, 92% de los egresados de posgrados
consiguen trabajo en el mismo período.
En Europa, un mercado de 360 millones de personas, ha habido un incremento en
la inscripción para cursos de posgrado. Según el citado informe de The Financial
Times MBA Guide, 50% de los alumnos full time y a distancia que reciben las universidades
europeas, provienen de otros países. El Instituto de Estudios Superiores de la
Empresa de la Universidad de Navarra (Iese) aumentó 60% sus inscripciones este
año. La Vlerick Leuven Gent Business School, duplicó este año el número de alumnos,
pero éstos provienen de 73 países. En Francia, Grenoble School of Business recibió
9.000 solicitudes para 450 vacantes. En Estados Unidos, en el área de los MBA,
Wharton, Harvard, Columbia University, Stanford y University of Chicago han escalado
en el ranking significativamente. Wharton, por ejemplo, aumentó el número de solicitudes
en más de 30% en los últimos dos años. Todo este fenómeno coincide con el lanzamiento
de programas de tipo internacional dictados en diferentes ciudades del mundo,
como Tokio y Shangai.
Las expectativas en la Argentina
Ahora bien, ¿cuáles son las expectativas que despiertan todas estas ofertas?
La Argentina, a través de un largo proceso que se aceleró durante el período privatizador
de los últimos diez años, ha intentado convertirse en un jugador más fuerte dentro
del mercado internacional. Esto significó, sobre todo para los profesionales de
las áreas económica, comercial y jurídica, un nuevo e importante desafío. Hoy
en día muchos de ellos tienen la necesidad de conocer el escenario económico global,
los canales de distribución más convenientes en ese contexto, el sistema bancario
y financiero internacional, el sistema legal de otros países -principalmente el
Common Law-, para comprender los negocios y el marco jurídico de esos negocios:
los tratados y contratos internacionales, y todo lo concerniente a patentes, multinacionales
y transferencia de tecnología, licencias, regulaciones antitrust, e-commerce,
entre otros.
¿Pero tienen estos profesionales la formación que necesitan? Siguiendo la tendencia
antes mencionada, los argentinos han comenzado a recurrir a programas internacionales
que incluyan variantes como BSc Law and Management, BSc Business Administration
and Management, Company Law, Corporate Finance, International Economic Law, International
Business, Conflict of Laws and International Trade.
Empresas argentinas y estudios jurídicos como Philips, Netizen, Bolland, BJ Services,
Trosman, Beccar Varela, Allende & Brea, Abeledo Gottheil, Marval O´Farrel, entre
otros, han comenzado a estimular a sus empleados y socios a acudir a este nuevo
tipo de programas dado el carácter de los nuevos negocios que encaran.
La relación evidente que se da en el primer mundo entre empleabilidad y antecedentes
internacionales y experiencia laboral, comienza a hacerse cada vez más notable
también en nuestro país.
* La doctora Silvia A. Garea, preside la Asociación Internacional
de Estudios (AIE). Es abogada; mediadora; profesora y traductora de Inglés. Diploma
in Law Prof. de Negotiation en Departamento de Posgrado de la UBA. Es, además,
directora del Centro de Tutorías de University of London with London School of
Economics and Political Science as Lead College. Fue coordinadora académica de
Hollborn College en la Argentina.
