domingo, 12 de abril de 2026

    Entre los 100 mejores del mundo

    Tempranamente alabados por Robert Parker, la edición 2003 de la revista estadounidense Wine Spectator incluyó al Reserva Viña Hormigas 2001 único vino argentino mencionado entre los 100 mejores del mundo.

    Altos Las Hormigas Malbec 2002 (que en la casa llaman Normal) es extremadamente seductor, cargado de perfumes equilibrados que recuerdan vainilla, pimienta negra, moras y la característica ciruela de la variedad, con dejos de grafito y notas minerales. En boca es de entrada dulce, suave, redonda, con buena persistencia sin sedimentos, taninos blandos y agradables y mucha frescura gracias a su buena acidez.

    El Reserva Viña Hormigas 2002 es menos directo y seductor en la nariz, más complejo y profundo, con notas que recuerdan el caramelo, la vainilla, el cacao, el regaliz y nuevamente grafito y minerales, además de cerezas en alcohol (marrasquino) y mermelada de ciruelas. Sus taninos (sin ser un vino tánico) son dulces y están bien presentes en un tejido cuyo espesor perdura en la boca. La personalidad de estos Malbec reconduce a la filosofía de Pagli y Antonini, quienes tienen como paradigma de vino ideal a los Pinot Noir de la Borgoña: bien lejos de los vinos hiperconcentrados que se cortan con cuchillo.
    Ambos son 100% Malbec, sin las usuales correcciones con Merlot o Cabernet que despersonalizan a no pocos monovarietales: el primero contiene dos tercios de uvas de la finca Altos Las Hormigas de Medrano y un tercio de uvas de La Consulta (Valle de Uco); el segundo invierte las proporciones y suma algo de fruta de Vistalba. En el primero, el aporte de madera es de duelas de roble francés y americano y el tapón es de silicón pues no es un vino de guarda. El Reserva pasó todo un año por barricas francesas en 50% de primer uso y tuvo una sangría de 15%. Su potencial de guarda debería superar cómodamente un lustro, aunque puede beberse hoy y sin decantar.
    El Altos Las Hormigas Normal es un chaperón ideal para pastas con ragú o lasañas, en tanto que el Reserva merece óptimos asados, quizá de chivito o cordero.

    Ambos son de los vinos premium argentinos de mejor relación calidad/precio: menos de $ 20 en vinoteca el Normal y menos de $ 40 el Reserva. Pocos grandes vinos del país se les comparan favorablemente en este rubro, pues cuestan la mitad e incluso un tercio que otros vinos de similar calidad. La filosofía itálica de la casa tiene muy en claro que el precio disparatado de los vinos es el factor determinante de la profunda y quizás irreparable crisis de desconfianza de los consumidores europeos hacia los vinos del Viejo Mundo; y es el gran potencial de los del Nuevo Continente, mientras sus productores no se disparaten también.
    Al consumidor cabe decidir si prefiere beber de dos botellas del Normal por cada uno de Reserva. Yo no sabría decidirme y, en la duda, me quedo con el Normal. Que de normal no tiene nada, pues es excepcional.