miércoles, 29 de abril de 2026

    De la mano del consumo interno

    Luego de la expansión lograda en los primeros años de la década pasada, la industria cervecera aminoró su ritmo de crecimiento después de 1999 y cayó 6% en términos de producción durante el año pasado. A diferencia de otros sectores que pueden encontrar alivio en los mercados internacionales, la cerveza es un producto que prácticamente no se exporta.

    Ventas de Quinsa – Año 2002
    Total US$ 468,6 millones
    Ventas de Quinsa - Año 2002
    Fuente: Quinsa.

    Marcas de Quinsa
     
    Argentina Bolivia Chile Paraguay Uruguay
    Quilmes Paceña Becker Pilsen Pilsen
    Imperial Ducal Báltica Baviera Doble
            Uruguaya
    Bock Taquiña   Dorada Zillertal
    Liberty Pilsener   Quilmes Malta
    Iguana Maltin      
    Andes        
    Palermo*        
    Bieckert*        
    Norte*        
    * Como consecuencia de su fusión con Ambev, por requerimientos regulatorios,
    deberá vender Palermo y Bieckert. Resta definir si tendrá que deshacerse de Norte.

    Consumo de cerveza per cápita
    Consumo de cerveza per cápita
    Fuente: Canadean Global 2002.

    Las cerveceras sufrieron los efectos de la devaluación sobre todo en la malta,
    su principal insumo; como materia prima, se comercializa a valores dolarizados.
    También influyó la suba del costo de la distribución, ligado al incremento en
    los precios de los combustibles.
    Además de las consecuencias del tipo de cambio, la cerveza descendió por el tobogán del consumo, junto con otras bebidas. La caída de las ventas copia el mapa de pobreza del país, señaló Antonio Guarino, gerente de Relaciones Institucionales de Isenbeck.
    En la actualidad, el consumo de bebidas ronda los 155 litros por habitante, conjugando vinos, cerveza, agua mineral y gaseosas. La cifra es similar a la de 1995 y 45% menor a la de 1999, el pico de consumo con casi 280 litros. Para el año próximo, Fernando Lascano, director de Relaciones Institucionales de grupo Bemberg, estima un consumo total superior a 160 litros.
    Según Lascano, el público sustituyó bebidas alcohólicas por otras de menor o nula graduación. A mediados de los 80 el consumo neto de alcohol anual llegaba a 9 litros; el año pasado bajó a 5,9 litros. Al contrario de lo que se cree, el argentino es un bebedor extraordinariamente moderado, aseguró.
    El consumo de bebidas refleja con mucha rapidez los cambios sociales y de ingreso. La recuperación, entonces, debería llegar de la mano de las mejoras del poder adquisitivo. La crisis golpeó muy fuerte en los números de Quinsa (propietaria de la marca Quilmes) y liquidó la facturación tradicional que provenía de la Argentina, que representaba 74% de las ventas, sostuvo Lascano. La situación decidió la venta de parte de la compañía a Ambev (Brahma), agregó.
    Quilmes Industrial (Quinsa) elabora cerveza en la Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. Puede generar 14 millones de hectolitros por año, aunque en el país está produciendo 7,8 millones, 20% por debajo de su capacidad, como consecuencia de la crisis.
    Contrariamente a la tendencia general, Antonio Guarino señaló que las ventas de Isenbeck aumentaron 30% con respecto al año anterior. El ejecutivo atribuyó el crecimiento al esfuerzo por mejorar el sistema de distribución en los lugares de mayor venta.
    Isenbeck tiene una capacidad de producción de 940.000 hectolitros, que se amplió 20% en los últimos tres años.
    La cerveza es una bebida de producción y consumo local. Muy pocas son las marcas que ostentan la categoría de internacionales: Heineken y Budweiser. A los gigantes se les puede sumar la mexicana Corona que, astutamente con el agregado del limón, emparentó a la cerveza con el rito del tequila.
    De acuerdo con Guarino, Isenbeck logró 7,5% de participación del mercado nacional y 15% en Capital Federal y alrededores. La empresa también posee las marcas Warsteiner, La Diosa y Mar del Plata. Sólo 1% del volumen de la producción local se exporta hacia Chile, Paraguay y Uruguay.
    Lascano explicó que las exportaciones de cerveza pueden ocurrir en circunstancias extraordinarias, como condiciones climáticas. Sin embargo, Quilmes exporta entre US$ 4 millones y US$ 7 millones a Estados Unidos (principalmente a la costa oeste, Florida y Nueva York) para respaldar a las comunidades locales”.