miércoles, 1 de abril de 2026

    Más optimismo de la mano del Estilo K y el Efecto L

    El proceso electoral que encaramó a Néstor Kirchner en la presidencia
    de la nación y, a la vez, determinó la permanencia de Roberto
    Lavagna al frente del Palacio de Hacienda, puede leerse como una voluntad de
    cambio y, paralelamente, como un deseo de continuidad. Lo cierto es que entre
    enero –cuando se instrumentaba la edición anterior de esta encuesta
    de expectativas– y junio –mes en que se llevó a cabo el presente
    relevamiento–, los cambios que se materializaron en el escenario político
    no produjeron impactos de peso en el plano económico, lo cual explica
    que el incipiente optimismo que los empresarios manifestaban comenzando 2003
    a través de este estudio, haya quedado nuevamente plasmado en esta edición.
    En efecto, para este segundo semestre del año se acentúa la tendencia
    observada durante los primeros seis meses y reflejada por este mismo relevamiento:
    70% de los 147 empresarios que respondieron a esta encuesta manifestó
    que sus expectativas son algo optimistas para el segundo semestre del año,
    lo que incrementa en 21 puntos porcentuales las opiniones vertidas en este mismo
    sentido en la encuesta anterior. De igual modo, si se cotejan las respuestas
    obtenidas cuando se interroga acerca de la gestión del ministro de Economía,
    queda expuesto un ascenso pronunciado de aquellos que esperan una mejora (22%
    en enero contra 45,3% en junio), al tiempo que se mantiene el porcentaje (6%)
    de quienes pronostican una leve desmejora.

    Exportaciones versus mercado interno y tipo de cambio

    Los guarismos se mantuvieron relativamente estables a la hora de preguntar sobre
    la exportación. De los entrevistados en esta oportunidad, 54,7% afirmó
    que exportará durante estos seis meses, mientras que 45,3% manifestó
    que no lo hará. En el primer semestre de 2003, eran 56% los que pensaban
    exportar contra 44% que no planeaba hacerlo.
    En cambio, surgen modificaciones al estudiar qué porcentajes de la producción
    o de sus ventas destinarán al exterior. Del total, 53,1% (contra 58%
    de la edición anterior) afirmó que canalizará por esta
    vía hasta 20% de su producción. En tanto, 31,2% aseguró
    que exportará de 21 a 40% de su producción, frente a 19% registrado
    en enero de 2003. Asimismo, también se incrementó la cantidad
    de aquellos que destinarán entre 41 y 60% de su producción: de
    5% contabilizado en la edición anterior, sube a 6,2% en esta oportunidad.

    Entre aquellos que no piensan en exportar –o que deciden destinar menos
    porcentajes de su producción y/o ventas al exterior–, 21,8% aseguró
    que tal decisión obedece a la idea de volcarse al mercado interno, mientras
    14,1% señaló que responde al tipo de cambio, contra 7% que se
    había manifestado en este sentido en el trabajo del semestre pasado.
    Y, en lo que se refiere a la rentabilidad de las exportaciones, la baja del
    dólar también parecería quedar expresada en las respuestas
    obtenidas.
    Cuando se interrogó acerca del comportamiento de las exportaciones evaluado
    en dólares, 45,3% estimó que las mismas serán prácticamente
    iguales con respecto al semestre anterior, y otro tanto respondió que
    serán algo superiores. Sólo 7,8% de los entrevistados sostuvo
    que serán algo inferiores, cuatro puntos porcentuales menos que en el
    relevamiento anterior.
    Por otro lado, cuando se quiso saber acerca de la rentabilidad esperada por
    estas exportaciones para el semestre en curso, 70,3% respondió que será
    levemente positiva, lo que expresa un descenso en las expectativas cuando se
    compara con la encuesta anterior ya que, en esa oportunidad, 80% de los entrevistados
    respondió en ese sentido. De igual modo, descendió el porcentaje
    de aquellos que consideraban que la rentabilidad sería muy alta (9,4%
    en esta oportunidad contra 15% registrado para los primeros seis meses de 2003).

    Insumos, sin problemas

    Con relación al abastecimiento de los principales insumos requeridos,
    la gran mayoría de los entrevistados (83,8%) no consideró la existencia
    de problemas importantes durante estos seis meses, al tiempo que 3,4% sostuvo
    que habrá exceso en la oferta. Además, sigue bajando el porcentaje
    de respuestas que indica que habría problemas por la falta de entrega
    de proveedores: 7,7% se expresó de esta manera, contra 10,4% en la edición
    de enero, y 28% que se había inclinado por esta opción en el trabajo
    llevado a cabo durante 2002.
    En cuanto a los precios de estos insumos, 59,8% de los empresarios estimó
    que aumentarán algo y 29,1% que se mantendrán iguales. Ambas respuestas
    no reflejan cambios sustanciales con respecto a la edición anterior de
    este estudio. Sin embargo, aumentó el porcentaje de aquellos que creen
    que los precios bajarán: 7,7% contra 3% del relevamiento correspondiente
    a los seis primeros meses de 2003.
    ¿Dónde compran los insumos?: 42,7% de los consultados afirmó
    que se abastece tanto en el mercado interno como en el externo con predominio
    del primero, al tiempo que 25,6% compra en los dos mercados aunque con predominio
    del externo.
    El cambio más notorio en lo referido a este ítem entre este trabajo
    y el anterior, estuvo dado por las respuestas que cosechó la compra de
    insumos en el mercado externo exclusivamente, que descendió más
    de tres puntos porcentuales (2,6% contra 6%).
    Los empresarios que importan manifestaron, en su gran mayoría (83,1%),
    que no tendrán dificultades para acceder a los mismos. Un porcentaje
    parecido (81,9) consideró que la incidencia de la política arancelaria
    sobre las exportaciones será similar a la del semestre anterior.

    Sueldos: verdad-consecuencia

    En lo que se refiere a la política salarial para esta segunda parte del
    año, la opinión de los empresarios consultados se encuentra fragmentada:
    35,9% auguró aumentos iguales a la inflación, 27,4% calculó
    alzas en los sueldos levemente menores con relación a esta variable y
    19,7% estimó aumentos leves por encima de este índice. Al igual
    que en el trabajo anterior, mayoritariamente (76,9%) opinaron que los aumentos
    serán concedidos por decisión de la empresa.

    Con respecto a las relaciones entre la gerencia y los delegados internos, 50,4%
    de los consultados opinó que serán fluidas y cordiales (59% en
    la edición anterior), 31,6% respondió que serán complejas
    pero manejables (30%) y 1,7% sostuvo que serán muy conflictivas y de
    difícil manejo (2% en la anterior). Para 63,2% de los consultados, el
    personal de su empresa será prácticamente el mismo que durante
    el primer semestre del año.

    Endeudamiento, crédito y producción, en positivo

    La mayoría de los consultados (60,7%) estimó que la facilidad
    para acceder al crédito durante estos seis meses será similar
    a la del semestre pasado. En lo que respecta al endeudamiento de sus empresas,
    51,3% de los consultados respondió que será menor en comparación
    con el año que pasó y 41,9% señaló que será
    igual al de 2002.
    Sólo 12,8% de los entrevistados aseguró que utilizará la
    totalidad de sus instalaciones productivas, mientras que 26,5% indicó
    que usará entre 80 y 99% de dichas instalaciones y 34,2% de los relevados
    calculó que utilizará entre 60 y 79%. Cuando los consultados compararon
    su expectativa en el uso de instalaciones con respecto al año pasado,
    53% contestó que será algo superior.
    Menos de la mitad (41%) respondió que planea inversiones para este segundo
    semestre de 2003. Entre los que van a invertir, 50% indicó que lo hará
    hasta $ 1 millón; 22,9% invertirá hasta $ 5 millones; 8,3%, hasta
    $ 10 millones; y 12,5% hasta $ 50 millones. En comparación con el primer
    semestre del año, 54,2% de los empresarios estimó que las inversiones
    serán algo superiores y 22,9% las calificó como muy superiores.

    Cuando se preguntó acerca de la variación de la tasa de interés
    activa, 44,4% sostuvo que será algo superior y 24,8% estimó que
    será muy superior. Casi 30% de los entrevistados consideró que
    será igual o algo inferior.
    Como sucedió en el trabajo anterior, más de 60% de los encuestados
    opinó que el nivel de precios de los servicios públicos será
    algo superior. Acerca de la gestión de las empresas privatizadas, se
    incrementó la cantidad de quienes la consideran desfavorable (16,2% frente
    a 9% registrado en el estudio anterior).

    Del total de entrevistados, 64,1% se inclinó por la negativa cuando se
    interrogó por un supuesto incremento en las ventas producto de la sustitución
    de importaciones. Entre quienes respondieron afirmativamente, 26,2% consignó
    que ganó entre 1 y 10% en sus ventas por este motivo, e idéntica
    cantidad aseguró que ganó entre 11 y 20%. Por último, en
    lo que se refiere al Mercosur, 35,9% de los encuestados indicó que incide
    algo favorablemente, aunque la gran mayoría –44,4%– calificó
    como neutra a la incidencia del bloque regional. M

    ¿Una
    segunda luna de miel?

    “Los empresarios
    consultados para esta tradicional encuesta manifiestan un llamativo optimismo
    que no encuentra suficiente sustento en los signos todavía tenues
    y contradictorios de una recuperación económica, sino que
    surge, claramente, del cambio de gobierno”. De esta manera, MERCADO
    presentaba, en enero de 2000, la edición número 18 de su
    encuesta de expectativas –titulada Luna de miel a la argentina–,
    la primera que se realizaba “en un período de transición”.

    En aquella oportunidad, seis de cada diez entrevistados se expresaban
    algo o muy optimistas acerca de la evolución de la economía
    argentina, al tiempo que 44% avizoraba mejoras en la credibilidad del
    ministro del área. En esta ocasión, 70% de los encuestados
    se manifestó algo optimista y, como ayer, casi la mitad de los
    encuestados (45,3%) respondió que se espera una mejora en la credibilidad
    del titular de Hacienda. En uno y otro estudio, el grado de pesimismo
    era relativamente bajo.
    Como entonces, cuando el extenso cuestionario comenzó a distribuirse
    –después de las elecciones de octubre de 1999–, la medición
    que se publica hoy fue realizada en una etapa de transición, casi
    en paralelo a que Néstor Kirchner asumiera la presidencia de la
    Nación. Sin embargo, este trabajo y el reproducido en enero de
    2000 se diferencian al momento de poner la lupa en el factor político:
    hace tres años, la asunción de Fernando de la Rúa
    por medio de la Alianza representaba un cambio entre administraciones
    de diferente signo político, mientras que el proceso electoral
    que culminó con la asunción del gobernador santacruceño
    no expresó modificación alguna en ese sentido, ni tampoco
    en el plano económico.
    Los ánimos en alza que exhibe el empresariado local parecen ser
    la consecuencia excluyente del clima electoral; consecuencia que, en esta
    oportunidad, excede el color político de la elección, aunque
    la voluntad de cambio continúe siendo la misma.

    MERCADO On
    Line le amplía la información:

    • “Apenas un poco más optimistas”. MERCADO, marzo
    de 2003.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1022&id_nota=8

    • “Incertidumbre en el peor año de la economía desde
    1914”. MERCADO, octubre de 2002.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1018&id_nota=5

    • “La magia de Cavallo”. MERCADO, julio de 2001.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1004&id_nota=24

    • “Nublado, pero sin tormentas”. MERCADO, enero de 2001.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=998&id_nota=26

    • “Nos habíamos amado tanto”. MERCADO, agosto de 2000.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=993&id_nota=17