jueves, 2 de abril de 2026

    Lujo y sofisticación en pleno Buenos Aires

    ¿Quién no salió alguna vez de su casa y pensó, por
    un minuto, en estar caminando por las calles de otra ciudad? Es un ejercicio
    simple que genera una sensación extraña: basta con cerrar los
    ojos un momento, dejar que pegue el sol e imaginar que se visita, por ejemplo,
    la Quinta Avenida en Nueva York. El lujo se adueña de nuestra fantasía
    y los locales de Henri Bendel, Harry Winston, Tiffany, FAO Schwarz y Bergdorf
    Goodman, entre muchos otros, se suceden a nuestro paso.
    Es cierto que el sueño dura un minuto, pero ahora en Buenos Aires ya
    no hace falta fantasear para comprar una gargantilla original de Tiffany, relojes
    Tag Heuer o lapiceras Mont Blanc. Desde mayo, en la vistosa esquina de Figueroa
    Alcorta y Tagle, en diagonal a ATC, la tienda OR reúne en sus elegantes
    tres pisos –que ocupan 650 m2–, las últimas novedades en joyas
    preciosas, accesorios exclusivos y hasta un espacio de exhibición de
    ediciones limitadas a coleccionistas.
    La apuesta de un holding suizo que en la Argentina está representado
    por la empresa Ejad (Uno, en hebreo) es fuerte y basta atravesar el sobrio portón
    de vidrio macizo para entender por qué OR, además de “oro”
    en francés y “luz” en hebreo, es también la representación
    misma de la sofisticación. Es curioso que un emprendimiento de tal magnitud
    (en OR prefieren callar los números de inversión) se realice en
    este momento económico de la Argentina.
    Sin embargo, Mariela Szuldiner, gerenta de marketing de la tienda, explica:
    “Este proyecto se inició hace bastante tiempo y está pensado
    a largo plazo. Además, confiamos en que el país recupere los niveles
    de consumo en el mercado de lujo y vuelva, por ejemplo, al primer puesto en
    el ranking de la venta de relojes exclusivos en Latinoamérica. Ahora
    está detrás de Brasil, pero pronto puede volver al primer lugar.
    En los últimos meses aumentó el consumo de productos de mayor
    precio porque los que tienen acceso a ellos quedaron mejor posicionados con
    la devaluación; la gente ya no viaja tanto y consume más en el
    país. Además, se suma el turista extranjero, que también
    viene a Buenos Aires porque aprovecha el cambio”.

    Comodidad y seguridad

    En OR la comodidad y el relax están presentes a través de un organizado
    valet parking, un sistema de climatización y un servicio de catering
    a disposición. La seguridad también merece ser destacada: las
    medidas utilizadas son de altísima complejidad, lo que redunda en la
    tranquilidad y confiabilidad del cliente. No se ven cámaras ni hombres
    uniformados, pero se tiene la sensación de estar en un búnker
    bien controlado.
    Las vitrinas bien iluminadas y la música suave, invitan a recorrer con
    tiempo la tienda. Cada piso está a cargo de un responsable y un especialista
    capacitado para despejar cualquier duda sobre las piezas que se exhiben y que,
    por supuesto, son tomadas con guantes para no marcarlas.
    En OR se encuentran marcas internacionales de relojería y joyería
    como Audemars Piguet, Baume & Mercier, Breitling, Bvlgari, Corum, Christian
    Dior, Ebel, Girard Perregaux, Gucci, Hermes, Hugo Boss, Jaegger le Coultre,
    Le Roy, Longines, Locman, Michele, Mont Blanc, Movado, Omega, Piaget, Raymond
    Weil, Tag Heuer, Technomarine, Tiffany & Co, Vacheron Constantin y Zenith”,
    explica Fernando Stolovas, gerente del flamante emprendimiento.
    Sin duda, la estrella de la tienda es el “shop in shop” de Tiffany
    & Co, cuyas piezas se venderán en la Argentina exclusivamente en
    OR. La boutique fue construida con materiales originales y bajo las líneas
    arquitectónicas de todos los locales de Tiffany en el mundo. La madera,
    los vidrios de los escaparates y todo el mobiliario se trajeron de afuera. Y
    se encuentran las novedades de las últimas colecciones con precios internacionales
    que van desde US$ 60 hasta los US$ 15.500 de una gargantilla de platino y brillantes.

    En el segundo piso están las marcas de relojes de alta complejidad y
    el tercer piso está destinado a productos exclusivos y piezas de colecciones
    únicas. Si el cliente lo requiere, puede acceder a un “privado”,
    un espacio cerrado por vidrios y cortinas para que pueda apreciar con tranquilidad
    las piezas elegidas.
    ¿Cómo es el comprador argentino? “Hay de todo, hay gente
    informada, hay gente que viene en bermudas y gorra que tiene muchísimo
    dinero y busca asesoramiento, están los que buscan la última moda,
    otros que quieren lo más caro sin importar qué es. Los relojes
    en general son los preferidos de los hombres, y las joyas, de las mujeres. Lo
    que tiene mucha rotación son los llaveros, los regalos en plata. También
    es posible encontrar pulseras y anillos, desde los US$ 120 o 130, con un packaging
    de Tiffany igual al de la Quinta Avenida en Nueva York”.
    Con respecto a los relojes, la oferta se puede distinguir en varios segmentos.
    “Está el comprador que recién se inicia y quiere un reloj
    sport para todos los días. Entonces, le ofrecemos los de las marcas como
    Hugo Boss y Raymond Weil, que son distinguidos y modernos, con precios desde
    US$ 390. También tenemos relojes best seller como la línea Mark
    de Tiffany, que es un lanzamiento a escala mundial que funciona muy bien. Tiene
    una aceptación buenísima en nuestro mercado, con precios de US$
    1.300 y 1.400 como base, y sin techo porque hay relojes de platino y de oro,
    entre otros”, agrega Stolovas.
    La intención es que OR establezca un nuevo concepto en artículos
    de lujo, con lanzamientos de productos en concordancia con mecas de la moda
    como París, Tokio, o Milán. M