viernes, 3 de abril de 2026

    La farmacia que genera polémica

    El grupo El Fénix tiene una trayectoria de más de 100 años
    en la venta de medicamentos genéricos en México. Con la promulgación
    de la ley sancionó en septiembre del año pasado en la Argentina
    –que obliga a los médicos a recetar la droga y no el nombre comercial
    de un remedio– la cadena mexicana encontró el momento adecuado para
    desembarcar en Sudamérica.
    El plan de expansión en la Argentina prevé una inversión
    de US$ 3 millones para la apertura de filiales en las principales ciudades (entre
    ellas Córdoba y Rosario) con el fin de llegar a 100 sucursales en un
    plazo de cinco años (40 en Capital Federal y 60 en el interior). Pero
    el camino no es llano. Como los remedios genéricos en general, la cadena
    de Farmacias del Dr. Ahorro enfrenta a diario diversos cuestionamientos, prejuicios
    e intereses comerciales que se cruzan con los grandes laboratorios nacionales
    y extranjeros.
    La discusión es compleja pero, básicamente, las Farmacias del
    Dr. Ahorro se han convertido en el blanco concreto de los industriales y laboratorios
    más importantes del sector. El escabroso tema del precio de los remedios
    no es una cuestión menor. Dr. Ahorro oferta sus productos con 75% de
    descuento mientras las obras sociales ofrecen 40% y las marcas líderes,
    llegan en algunos casos, hasta 60%.
    A poco de aprobada la ley, los precios de los medicamentos de laboratorios líderes
    se redujeron alrededor de 40%. Como contraparte, el incremento de la demanda
    de medicamentos de marcas más económicas llevó a un aumento
    de hasta 180% en sus precios: el market-share de los genéricos pasó
    de 1% en 2001 a 13% en el segundo semestre de 2002. En todo caso, lo que ponen
    de manifiesto estos números es que el margen de ganancias de los laboratorios
    era importante y que la guerra de precios apenas libra sus primeras batallas.

    “Quieren boicotearnos y acorralarnos para que no vendamos barato, pero
    no lo lograrán, ya que el cliente prefiere pagar menos y nuestro volumen
    de operaciones nos permite bajar los precios cada vez más. Si de una
    misma droga existen 15 marcas distintas, en vez de comprar diez piezas de cada
    una, compraremos 150 de una sola marca al precio más bajo y bajaremos
    el precio de venta, para que aquellos a quienes no les alcanzaba para comprar
    sus remedios, puedan comenzar a hacerlo ya”, reza la última solicitada
    firmada por la empresa Dr. Ahorro que se publicó el 12 de junio pasado
    en Clarín.
    “Desde el primer día que abrimos, vienen a espiarnos de todos los
    laboratorios, nos sacan fotos, nos observan. Para nosotros ya es común
    entrar cada día a nuestra oficina y encontrar una carta documento. Nos
    persiguen por distintos motivos, hay denuncias de particulares para que nos
    controlen las publicidades que hacemos, las promociones. Nos dicen que lo que
    vendemos no son genéricos, son similares. Pero pocos dicen que todos
    los remedios que se venden en la Argentina son también similares, incluidos
    los de los laboratorios grandes, porque ninguno cumple con las pruebas de biodisponibilidad
    y bioequivalencia, porque no se hacen en el país. Y lo que descubrimos,
    es que estos controles que tanto piden para nosotros, no son aplicados a otras
    farmacias. Para nosotros es engorroso, pero en realidad es mejor, porque no
    encuentran nada”, dice Paula Repetto, gerenta de Farmacias del Dr. Ahorro.

    Perspectivas

    “El proyecto original era tener consultorios al lado de la farmacia, con
    una consulta de $ 5. En México se cobra un dólar y una persona
    sin ninguna cobertura, por $ 10 puede ir al médico, comprar su remedio
    barato y, encima, se puede hacer política de prevención. Pero
    la ley argentina no permite que el farmacéutico tenga relación
    con el médico. Y eso es razonable para evitar la corrupción. Pero
    entonces tampoco deberían permitir la figura del visitador médico,
    que implica una relación del médico con el laboratorio. Es lo
    mismo”, dice algo indignada Repetto.
    En el interior del país, la situación también es algo problemática
    para instalar la cadena: “En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo,
    hay una ley que dice que no puede haber dos farmacias a menos de 300 metros
    de distancia. Y otra condición es que el farmacéutico debe ser
    socio para poder habilitarla. Entonces, para abrir cada local, es necesario
    abrir una nueva sociedad, y eso implica un costo administrativo enorme. En Capital
    y en algunas provincias como Córdoba o Santa Fe no rige esta ley, así
    que vamos a empezar a expandirnos por allí”, dice Repetto.
    En la actualidad, todos los vendedores de Farmacias del Dr. Ahorro son estudiantes
    de farmacia que, en siete meses, ocuparon 95 posiciones de trabajo. “Hoy,
    administramos 270 drogas para las enfermedades más frecuentes. Queremos
    llegar a 450 rubros y, con eso, cubriríamos 80% de las enfermedades.
    Lo que sabemos con certeza es que van a seguir bajando los precios de acá
    a fin de año entre 20% y 30%. Ahora tenemos 0,4% del mercado, pero esperamos
    llegar a 10% en poco tiempo”, finaliza contundente Repetto. M