El sistema operativo desarrollado en los ´90 por un estudiante universitario en Finlandia no parece en vías de destronar -en un futuro previsible- a Windows, el ubicuo software de Microsoft presente en las PC del planeta. No obstante, expertos de Wharton creen que Linux irá tornándose, poco a poco, más atractivo y accesible al usuario común, a medida que abarque nuevas aplicaciones.
Sin embargo, el crecimiento real del sistema quizá tenga lugar en otros campos. Por lo pronto, Linux seguirá consolidándose en su mercado básico -el de los servidores- donde cada día más firmas, instituciones y reparticiones de Estado, lo adoptan por sus características y sus bajos costos.
Sin embargo, hasta los adherentes y aficionados al sistema admiten que subsisten al menos dos trabas claves para que Linux se convierta en un producto adoptado por el público en general: la mayoría de quienes emplean PC no sabe casi nada de Linux mientras Windows continúa siendo muy fácil de usar.
“Microsoft está muy afirmada en plaza”, observa Charles Murcko, programador y miembro de la Apache Software Foundation, entidad que apoya proyectos relativos a sistemas de fuente abierta, característica excluyente de Linux. “La experiencia de Apple Computer -prosigue- demuestra que una solución técnica superior no basta para desplazar a Windows en las PC.”
“En el caso de Linux, todavía no hay motivos reales para que la gente no experta abandone Windows. Los consumidores -subraya Murcko- no saben gran cosa de Linux, así como tampoco sabían mucho de Internet hasta mediados de la década anterior. Y eso que la Red ya tenía años de existencia.”
Los expertos afirman que la facilidad de empleo es indispensable para que Linux signifique alguna vez un desafío para Windows. Los adictos al sistema “deben allanar el paso de Windows a Linux, así como Microsoft lo hizo con el paso de DOS a Windows. Hay que asistir a los usuarios para que se familiaricen y puedan ir de un ámbito a otro sin traumas”, señalan.
Otra cuestión clave es que sea fácil adaptar aplicaciones de Windows a Linux. “Si uno tiene documentos Word o Excel, ¿puede usarlos en Linux? -se preguntan-. Mientras no haya respuestas, el nuevo sistema operativo quedará reservado a usuarios profesionales y no llegará al gran público”. Bill Gates triunfó porque captó el problema desde el primer momento.
Linus Torvalds, un finlandés de origen sueco, desarrolló Linux en Helsinki a partir de 1991, mientras cursaba estudios universitarios. Lo hizo partiendo de Unix, un sistema operativo originado en Laboratorios Bell (1969). De hecho, linux significa Linus´s Unix, “el Unix de Lino”. Por eso, en inglés, se pronuncia línux y no láinux.
La innovación sigue siendo, 11 años después, un misterio para quienes usan la PC como, por ejemplo, un simple procesador de textos. Por el contrario, los entendidos han adoptado Linux con entusiasmo, razón por la cual el sistema es tan popular en servidores, redes y aplicaciones científicas.
A diferencia del código fuente de Windows, que tiene propiedad intelectual, el de Linux es abierto; o sea, está a disposición de cualquiera capaz de bajarlo de la Red y emplearlo, y siempre que le añada una mejora que, a su vez, comparta con el resto de la comunidad. Pero firmas como SCO Group, Red Hat o SuSE han inventado un buen negocio: combinar Linux con software propio, y vender sistemas más fáciles de instalar y usar. Legalmente, pueden cobrar esos programas en tanto el código fuente siga siendo abierto.
¿Alianzas decisivas?
Quienes tratan de popularizar el sistema “puro” han sido estimulados por la alianza a largo plazo, suscripta el 16 de septiembre entre IMB y Red Hat, para difundir el sistema operativo creado hace más de una década. Ambas compañías están dispuestas a brindar asistencia conjunta a clientes en todo el mundo. Entre otras cosas, se convino en adaptar el servidor Red Hat Linux Advanced (RHLA) a las variantes zSeries, iSeries y eSeries de la línea IBM eServers.
Por otra parte, Red Hat anunció que su próxima versión “personalizada” de Linux incluirá facilidades de interfaz para que el sistema sea más accesible a usuarios residenciales y escolares. Además, Sun Microsystems planea ofrecer paquetes que incluyan Linux, PC, servidores y aplicaciones de programa.
“IBM y Red Hat forman una alianza perfecta, en particular porque la primera apoya desde hace tiempo a la comunidad de fuente abierta”, sostiene Bruce Kogut, codirector del Centro para Políticas de Gestión, Estrategia y Organización de Wharton. “Linux es aceptado como sistema alternativo o de última instancia por grandes proveedores de hardware porque -explica Kendall Whitehouse, a cargo de Desarrollo Tecnológico en la misma escuela-, como IBM, resuelve problemas reales”.
El caso de la Big Blue es tan relevante como simple: evita la multiplicación o yuxtaposición de máquinas. Para IBM, Linux es la posibilidad de usar un solo sistema operativo para una amplia gama de plataformas.
Desempeño aceptable
Según un reciente informe de International Data Corporation (IDC), los ingresos reinvertidos en Linux declinaron casi 5% entre 2000 y 2001. Pero el sistema exhibió mejor desempeño que otras plataformas, con la excepción de Windows, la única cuyas ventas subieron durante el mismo período. Las proyecciones de IDC indican que los gastos en Linux podrían subir de US$ 80 millones en 2001 a US$ 280 millones en 2006, lo cual supone 28% anual acumulativo.
“Pese a los métodos poco convencionales empleados para adaptar o comercializar Linux, el sistema se ha convertido en opción básica para funciones estructurales. Ello -sostiene el trabajo de IDC- gracias a un software de libre disponibilidad o incluido en paquetes de bajo costo, capaces de manejar grandes volúmenes de datos.”
Linux crece, además, porque los mismos programadores son fervientes devotos de la fuente abierta. Gerry McCartney, director de Informática en Wharton, ve en este fenómeno “un voto de protesta contra Microsoft entre quienes sostenemos que el concepto de fuente abierta debiera ser universal en materia de computación. Hace más de 30 años, Unix nació también como forma de protesta ante la situación creada”.
Un largo camino
En el universo tecnológico, sobre todo en grandes empresas, a los profesionales les encanta Linux porque, entre otras cosas, no parece tan “de confección” como Windows. Los técnicos, se sabe, se mueren por reconfigurar, personalizar y adaptar herramientas.
Pero, ¿qué pasa en Wharton? Para empezar, Linux no es de uso frecuente, aunque personal docente y técnico lo emplee en investigaciones. Los sistemas más comunes en esa escuela -como en otras- son Windows XP y NT, Solaris (Sun) y HP/UX (Hewlett-Packard). “En el ámbito académico, Linux se impondrá cuando lo haga entre los usuarios comunes. Lo tomamos muy en serio -señala Kogut, de Wharton- pero, por ahora, su impacto se limita a grandes organizaciones, servidores y redes”.
Kogut y Murcko, no obstante, creen que “están empezando a pasar cosas interesantes. Algunos gobiernos nos dicen que están cansados de pagarle derechos a Microsoft y consideran pasarse a Linux. También se detectan aplicaciones en áreas que no teníamos en cuenta. Por ejemplo, telefonía móvil, tarjetas inteligentes y PDA (dispositivos digitales personales)”. La clave sigue siendo la misma: llegar a las PC del público no especializado.
| MERCADO On Line le amplía la información: • “Linux vs. Windows”. Clarín, • “Linux irrumpe en las grandes ligas. • “Ponga Linux donde quiera”. La • Site en castellano para conocer • “IBM renueva su compromiso con Linux”. • “Los antiglobalizadores debatieron |
