miércoles, 29 de abril de 2026

    El incentivo de la crisis

    “Trabajar en la adversidad incentiva”, reflexiona Sergio Rosengarten, presidente de Aventis Pharma Argentina, después de repasar los números de la empresa –y de la actividad en general– que se perfilan para este año. “Quedarse en el país fue una decisión internacional”, subraya el ejecutivo, quien además reconoce que a partir de esta decisión la compañía debió realizar distintos ajustes para adecuarse al escenario argentino, sin tener que recortar personal.


    Lo cierto es que la filial local de la división farmacéutica de Aventis, compañía surgida en 1999 de la fusión entre Hoechst AG de Alemania y Rhône-Poulenc SA de Francia, debía afrontar de alguna manera el impacto de la devaluación y sus consecuencias. Optaron por ajustar sus gastos. El directivo explica que 80% de los insumos que el laboratorio necesita para desarrollar su actividad son importados, dato que conjuga con la estampida del dólar y la repercusión en los precios. “Los aumentos fueron de 45%, insuficientes, por cierto, para afrontar 300% de inflación”, puntualiza Rosengarten.


    A pesar del contexto, que los llevará a vender entre 25 y 30% de lo previsto, la empresa evaluó distintos factores al tomar la decisión de permanecer en el país: la posibilidad de exportar a Paraguay, Uruguay y Chile, y, también, la evaluación histórica de su desempeño en la Argentina que –destaca Rosengarten– “ha tenido ciclos, pero en promedio fue bueno”.


    Aventis Pharma Argentina, con sus 510 empleados, manufactura 24.800.000 unidades de diversas formas farmacéuticas, de las cuales 4.500.000 se destinan a la exportación, según datos propios del año que pasó. Precisamente, en el 2001 facturó por $ 104 millones. “Hoy no alcanzamos a exportar 20% de la producción, pero estimamos que podemos superar con creces ese porcentaje”, señala el titular de la firma.

    Lanzamientos


    El laboratorio, que manufactura localmente 44 productos y acondiciona otros 36 a partir de granel de origen importado, se enfoca en distintas áreas terapéuticas. Entre las más importantes, Rosengarten menciona las líneas de productos oncológicos, medicamentos cardiovasculares, antibióticos y productos para la diabetes. Precisamente, la firma donó a principios de este año 100.000 unidades de Insuman (insulina humana) para colaborar con la emergencia sanitaria decretada en el país.


    Los lanzamientos previstos para el corto y el mediano plazo por parte de Aventis Pharma Argentina se relacionan con algunas de estas áreas. Mientras que la primera semana de mayo la empresa presentó Ketek (un nuevo antibiótico de la familia de los ketólidos que combate infecciones como neumonía, bronquitis crónica, sinusitis aguda y amigdalitis), para el año que viene anuncia el arribo al país de Lantus, un tipo de insulina humana de larga duración que ya está a la venta en Estados Unidos y Alemania. “La demanda superó a la oferta”, detalla Rosengarten, quien, a partir de su formación en medicina, explica las ventajas de este medicamento: “Lantus mantiene la glucemia sin alteraciones, evitando los ´picos´ que suelen padecer los diabéticos”.


    Asimismo, la empresa madre informó a fines de abril acerca de la firma de un acuerdo con Genta, una compañía bio-farmacéutica que cuenta con un portfolio de productos diversificado centrado en terapias anticancerígenas. Dicho acuerdo establece que desarrollarán y comercializarán en forma conjunta Genasense, el compuesto líder de Genta, que posee capacidad para mejorar la efectividad de la quimioterapia en pacientes con cánceres hematológicos y tumores sólidos.


    Aventis destina E 3 billones al año en investigación y desarrollo. Latinoamérica recibe entre E 40 y 50 millones, de los cuales entre E 7 y 8 millones terminan en la Argentina. Según destaca Sergio Rosengarten, se invierten alrededor de US$ 700 millones para desarrollar un producto y hay 2.000 investigadores en las distintas sedes de la compañía en el mundo dedicados a esta área de trabajo. “Como multinacional, no tenemos posibilidad de competir por precio en la Argentina ya que, a partir del desarrollo, no contamos con la opción de bajar costos como aquellos que no desarrollan nada”, remata.