“La Posada del Qenti es como una estación de servicio para seres humanos. Brinda atención integral: salud, nutrición, estética y todo lo que se necesita para recobrar energías, encontrar el equilibrio y volver al ruedo con mejor rendimiento”, sintetiza Fernando Cotti, gerente general del establecimiento.
La filosofía del Qenti (voz quechua que significa colibrí) es ayudar a sus visitantes a vivir mejor, a partir de una propuesta de servicios personalizados que comienza con exámenes médicos y de laboratorio, y continúa con un programa integral que incluye hidroterapia, caminatas, nutrición, belleza, gym y técnicas de revitalización biológica.
La Posada del Qenti abrió sus puertas en 1994, cuando hablar de spa resort remitía indefectiblemente a Europa o Estados Unidos. Fue entonces cuando un grupo de inversores cordobeses, encabezados por Miguel Cané, descubrió esta demanda insatisfecha en el mercado local y se lanzó al desafío de desarrollar el modelo de turismo salud.
Con una inversión inicial de US$ 3 millones, la posada está instalada en un predio de 340 hectáreas y un casco de hotel con capacidad para 60 huéspedes.
Salud y descanso
El público del Qenti está compuesto, en su mayoría, por profesionales que desarrollan actividades con alto nivel de responsabilidad. “Vienen personas que se sienten agotadas, padecen síntomas de estrés y buscan volver al equilibrio. Pero también llegan quienes están sanos y se orientan a la prevención”, comenta Cotti.
Los tres pilares fundamentales de sus servicios son el equipo de profesionales de la salud (capaz de realizar diagnósticos completos); la infraestructura disponible (hotelería, gastronomía y actividades recreativas) y el entorno de un microclima propicio para el desarrollo de actividades al aire libre, además de la cercanía de una fuente de agua mineralizada.
“En el Qenti buscamos la interacción directa entre los huéspedes y la naturaleza. De esta forma, redescubren pequeñas cosas que pasan inadvertidas en la vida cotidiana; toman contacto con la tierra, los minerales y la fauna”, señala Cotti.
El establecimiento cuenta con una huerta orgánica propia, de la cual la posada se autoabastece de materias primas. Estos vegetales carecen de fertilizantes, pesticidas y cualquier tipo de agroquímico.
El mejor spa
Valuada en algo más de US$ 10 millones, la Posada del Qenti alcanzó durante este año su récord anual de visitantes. Una encuesta realizada por la revista Travellers la distinguió como “el mejor spa de la Argentina”; y el gobierno de Córdoba declaró al establecimiento de interés turístico provincial.
El Qenti Star es el programa top que está ofreciendo en estos momentos la posada. Consiste en siete, diez o catorce días de hospedaje completo con asistencia profesional orientada a nutrición, tratamiento del estrés y estética, además de personal trainer, actividades recreativas y turísticas. También incluye la realización de chequeos clínicos, cardiológicos y bioquímicos continuos y una dieta nutricionalmente equilibrada.
“Existen módulos complementarios para pacientes con patologías u objetivos particulares y un módulo de seguimiento que se brinda en la ciudad de Buenos Aires. Allí, nuestros pacientes cuentan con la posibilidad de ser chequeados por los mismos médicos que los atienden en la posada, o modificar su dieta”, comenta el gerente general del Qenti.
