sábado, 14 de febrero de 2026

    Un instrumento de inversión

    En cuanto a la venta de unidades a estrenar en etapa de pozo y obra “se ralentizó y bajó en nuestra empresa aproximadamente en un 10% en relación a 2018”, asegura Miguel Ludmer, director de la compañía de servicios inmobiliarios.

    Lo que sí se mantuvo en movimiento “es la venta de terrenos por parte de los desarrollistas, lo cual arroja buenas expectativas de futuro para los siguientes tres años”. Los desarrollos inmobiliarios aparecen nuevamente, al igual que durante el cepo cambiario que hubo entre 2011 y 2015, como un instrumento de inversión en pesos que una vez terminados cotiza en dólares. “Es una manera interesante y noble para ahorrar a lo largo de los dos o tres años que dura la obra y encontrarse con el capital al cabo de ese periodo”, asegura.

    El impacto del contexto

    “El macro-entorno político y económico tiene impacto directo en las expectativas y decisiones de la gente sin dudas. Luego, los resultados obtenidos por los mismos y los excedentes a colocar también son un estímulo directo a tomar decisiones”, sostiene Ludmer.

    La fuerte devaluación del peso durante 2019 empobreció a la mayor parte de la población argentina que tiene ingresos en pesos. “Este menor excedente impacta rápidamente sobre la toma de decisiones, postergando proyectos de ahorro, inversión o de mudanzas como proyecto de mejorar la calidad de vida”, sentencia.

    Teniendo en cuenta esto, desde la empresa entienden que varias medidas y situaciones de la macro serían necesarias para reactivar el sector.

    Por un lado, aliviar la carga impositiva en toda la línea desde la compra de la tierra, construcción y la venta final, para abaratar el costo de los inmuebles (ingresos brutos, IVA, ganancias, sellos). Por otro, recuperar el crédito, bajar las tasas de interés y esperar que baje la inflación.

    “Las reglas claras son la primera necesidad para motorizar la economía, pero junto con ello, desarmar una economía con tasas de interés de más del 70% anual y con inflación de más del 50% anual que, claramente, no es amiga de motorizar la economía”, opina. “En cuanto a valores, los inmuebles tienen camino ascendente por conseguir, cuando tengamos la posibilidad de recuperar el crédito. Por ahora, entendiendo que es un mercado desfinanciado, el ajuste va más por el ritmo que por el precio. Quienes tengan apuro por realizar operaciones, deberán bajar en promedio un 20% sobre precios históricos de los últimos dos años, pero quienes no tengan apuro, podrán con paciencia vender bajando 10% aproximadamente”.

    En este marco, dice Ludmer, “en Interwin contamos con un equipo de profesionales con más de 20 años de experiencia en el rubro y en la comercialización de emprendimientos a estrenar; contadores, abogados, arquitectos y egresados de Económicas, con los que abordamos el área de desarrollos desde la elección del terreno, la definición del producto, la comunicación y estructuración jurídica y financiera. Interpretamos las expectativas y objetivos de las partes para lograr los resultados esperados”.