jueves, 22 de enero de 2026

    Cambios profundos para construir un mundo más sostenible

    Por Rubén Chorny

     

    Tiempos bravos. Sería una interjección de uso común en una Argentina envuelta en una pandemia global, como la del coronavirus, y endemias que trascienden lo sanitario, como la parálisis política y la alocada carrera de los precios y los salarios.

    La pronuncia igual el que libra una batalla perdida para llegar a fin de mes, claramente la primera minoría en el hemiciclo social, y una selecta minoría de cuyas decisiones depende si dan o quitan trabajo.

    En esta franja milita una profesional joven, que lidera a más de 1.500 miembros de la organización que preside en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia, cuyo propósito es hacer que su clientela, que supera las 400.000 empresas y organizaciones en el mundo y genera el 87% del comercio electrónico global, pueda transformar su negocio para adaptarse y crecer en la economía digital.

    Lleva 20 años manejándose con datos económicos, sociales y ambientales de tecnología en la región, y 10 en SAP, donde empezó como directora de Ventas de Socios Estratégicos para el continente. Antes de convertirse en la máxima responsable de la Región Sur de Latinoamérica en la compañía, se desempeñó, entre otros puestos, como COO para SAP Región Sur y como gerente general.

    “Tiempos bravos, ¿no?”, le cabe, desde las generales de la ley, el enfático suspiro de encuentros, que ya es casi un latiguillo.

    En el caso de la entrevista concedida a Mercado, sirve de contraste a un enfoque que más bien intenta desdramatizar.

     

    La diversidad como conquista

    Cómo mujer, madre y profesional ejecutiva, ¿cómo imagina que cambiarán las costumbres familiares y laborales en el nuevo contexto mundial que conformaron la guerra comercial y tecnológica entre EE.UU. y China, los dos años de pandemia, la invasión rusa a Ucrania y el cambio climático?  

    –Como mujer y ejecutiva festejo que la diversidad se empiece a concretar en diversos ámbitos creando más espacios para que todos puedan realizarse personal y profesionalmente. Como madre me alegra que los jóvenes tengan oportunidades para el mundo gracias a la digitalización y posibilidad de trabajo remoto.

     

    –La respuesta contiene desafíos, que a su vez encierra interrogantes…

    –Este cambio profundo que estamos atravesando nos tiene que dejar enseñanza, nos tiene que hacer más sensibles, para que entre todos podamos articular un mundo mejor.

     

    –¿Qué tan lejos o cerca estamos de que temas como la sostenibilidad, la diversidad, la inclusión, la generación de empleo y la educación ingresen efectivamente en la agenda política del país?

    –El Estado tiene un rol fundamental en el desarrollo y la garantía de las condiciones para impulsar temas, de manera integral, como la educación y sostenibilidad a escala nacional. En algún punto, estas problemáticas están en la agenda política, sobre todo la social, pero todavía hay espacio para mejoras, con una visión que contemple el largo plazo.

     

    Sinergias claves

    –¿Cómo se bajan esos enunciados a la vida cotidiana?

    –Estoy convencida de que la articulación con el sector privado puede generar un impacto aún mayor, más rápido y de mayor alcance de las políticas públicas. A veces, incluso, éste lleva la delantera e impulsa cambios que luego se ven reflejados en el ámbito público.

     

    –¿Ejemplos?

    –Podrían ser las políticas relacionadas con la diversidad e inclusión, y la sostenibilidad. En el primer caso, muchas empresas han avanzado en programas para impulsar la diversidad en sus distintas dimensiones puertas adentro, y en alianzas entre empresas para potenciar la visibilidad, sea para ampliar la presencia y el desarrollo de las mujeres en todas las posiciones, incluidas las de dirección, así como en políticas parentales más inclusivas que permitan una distribución de la crianza de una manera más equitativa. Al respecto, en SAP nos referimos a cuidadores primarios y secundarios en lugar de hablar de hombres o mujeres, y contamos con un programa de acompañamiento del cuidador primario en su proceso de vuelta al trabajo.

     

    –Mencionó la sostenibilidad…

    – Sí, ha habido importantes avances en las empresas de Argentina y la región, de acuerdo con un estudio que realizamos a fines de 2021 junto a la consultora CIO Investigación entre más de 400 empresas de América Latina. En el país, 74% de los ejecutivos consultados señalan que sus organizaciones cuentan con una estrategia de sostenibilidad ya implementada, 23 puntos porcentuales más en comparación con el mismo estudio realizado en 2020. A esto se suma que 38% confirma haber incorporado a sus estrategias de sostenibilidad más pilares relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Claramente hay avances.

     

    ¿Va el mundo hacia una nueva economía, más digital, pero sobre todo más interconectada?

    –Ya estamos de lleno en una economía global, digital e interconectada. La tecnología en la actualidad nos está habilitando a pensar diferente, a crear nuevas formas de trabajar, de hacer negocios, de vincularnos e incluso de disfrutar nuestro tiempo libre. En los últimos años, la humanidad vivió una experiencia tan radical y profunda que nos permitió aprender, casi forzosamente, que mucho de lo que solo imaginábamos como remotas posibilidades podían ser posibles.

     

    La oportunidad de la Argentina

    –¿Qué chances tiene Argentina de subirse a ese tren?

    –Argentina ya está subida al tren de la economía digital y es una tendencia que se está acelerando. A modo de ejemplo, si miramos los datos del comercio electrónico en el país, el año pasado se sumaron más de medio millón de nuevos compradores y la facturación registró un crecimiento del 68% con respecto a 2020, alcanzando más de un billón y medio de pesos, según datos recientes de la CACE.

    –¿Se trata de la economía del conocimiento?

    –Es uno de los segmentos más dinámicos del mercado, conectando al país con el mundo. El año pasado, las exportaciones de la economía del conocimiento crecieron y llegaron a los US$ 6.442 millones, según datos de Argencon, entidad que nuclea a empresas de I y servicios profesionales.

     

    –¿Cuál sería el posicionamiento de nuestro país dentro de la economía del conocimiento?

    –Por un lado, Argentina se destaca como uno de los países donde se está dando una mayor adopción e interés por las criptomonedas y, por otro, es uno de los países de la región que mayor cantidad de unicornios ha visto nacer, la gran mayoría empresas de tecnología y actualmente clientes de SAP, como por ejemplo Mercado Libre, Globant y Ualá.

     

    –Usted que dirige la filial de una compañía internacional de alta tecnología, ¿tuvo que adaptar las previsiones de crecimiento de facturación y empleo con que se inició la década con relación a otro punto de partida que contemple los factores que transformaron aquella realidad?

    –El contexto regional y local en que vivimos no está libre de desafíos. De hecho, nos enfrentamos diariamente a retos en diferentes frentes: económicos, sociales, ambientales… A pesar de esta coyuntura que exige templanza y visión a largo plazo, en SAP hemos logrado mantener 27 trimestres de crecimiento sostenido en América Latina, logro que fue impulsado especialmente por nuestras soluciones en la nube.

     

    –¿Emergieron entonces como ganadores en el período de distanciamiento forzoso?

    –En el país, la pandemia hizo que tuviéramos que revaluar nuestros planes, entender cómo ella afectaba a nuestros clientes y, en base a eso, enfocarnos en las soluciones que más hacían sentido para ayudar a las organizaciones a superar los desafíos que trajo la crisis. Así y todo, continuamos creciendo. Y los resultados confirman que hemos tomado varias decisiones acertadas, dado que en 2021 la filial de Región Sur de SAP fue reconocida como la mejor de América Latina dentro de la compañía.

     

    Recursos tecnológicos y humanos

    –Ya que la pandemia adelantó varias etapas de la aplicación de las transformaciones tecnológicas en todos los quehaceres, ¿esperará a los recursos humanos para que se nivelen con capacitación?

    –En este último tiempo quedó claro para las organizaciones que no se pueden dar el lujo de demorar sus proyectos de transformación digital y la inversión en tecnología para mejorar la productividad y su capacidad de adaptación a los cambios, para poder responder de modo ágil a las variaciones del entorno que se presentan a diario. La flexibilidad operativa debería ser una de las prioridades para todos los negocios, sean pymes o empresas más grandes.

     

    –¿Y qué sucederá si se sigue avanzando y se agranda aún más la brecha respecto del nivel de formación de la mano de obra?

    – Es una responsabilidad de los Estados y de las empresas tomar medidas para preparar hoy a los talentos del mañana, especialmente en un contexto en que muchos de los trabajos de la actualidad se reconvertirán en un futuro no muy lejano. Si algo quedó más en evidencia aún ha sido la necesidad de adoptar una cultura de aprendizaje permanente y de generar programas e iniciativas que permitan desarrollar lo que se conoce como reskilling para que las personas que trabajan en las compañías adquieran nuevas competencias y habilidades.

     

    –¿Capacitación y/o educación?

    –Es clave comprender la importancia que tiene el desarrollo de las habilidades de los jóvenes en distintas etapas de su formación y en el camino hacia su preparación para el mundo laboral. Desde SAP lo estamos viendo de esta manera, motivo por el cual hemos desarrollado múltiples programas e iniciativas para acompañar a las nuevas generaciones en este proceso. Alguno de ellos son el programa con universidades, SAP University Alliances Program, o también SAP Future Talent, recientemente presentado junto a las universidades de 3 de Febrero, UADE y Universidad Nacional de Cuyo.

     

    –¿Y previo a las etapas terciarias?

    –En una etapa más temprana en el camino de formación de las nuevas generaciones, estamos impulsando la alfabetización digital de los jóvenes en Argentina y la región con el programa desarrollado junto con Junior Achievement Americas. Esta iniciativa ya alcanzó a más de 9.000 estudiantes de más de 10 países en tan solo siete años.

     

    Transición

    –¿Cómo ha sido la transición entre gestionar el mundo más físico hacia el mundo más digital y cómo será el pasaje a uno híbrido en los procesos de negocios que avizora para los próximos años?

    En las empresas de tecnología como la nuestra, el pasaje del trabajo presencial al remoto fue bastante natural. Y no solo eso, la gestión de los negocios adquirió una agilidad y flexibilidad inéditas. Tenemos innumerables ejemplos de implementaciones de proyectos de gran envergadura realizadas 100% de manera remota. Si bien no aplica para todos los trabajos ni en todos los casos, en este año vemos que el trabajo remoto o distribuido es nuestra nueva realidad. De hecho, hay algunas investigaciones que señalan que las personas prefieren ir a la oficina con menos frecuencia (¡o nunca!) y cuando lo hacen prefieren que sea para trabajar en tareas de más valor y en equipo.

     

    –¿Virtualidad o hibridez?

    –Esto no significa no ir nunca a la oficina, sino tener la posibilidad de organizar el trabajo para poder obtener lo mejor de los dos mundos. Se busca que los empleados tengan lo que necesitan para ser productivos y creativos mientras desarrollan sus tareas de manera responsable y cumplen con los requisitos del negocio.

     

    –¿Y en las fábricas, qué significa hacer una manufactura más rápida e inteligente? 

    –La transformación digital impacta en todas las industrias y todos los segmentos. A la luz de las disrupciones y desafíos globales, las empresas de manufactura necesitan aprovechar la tecnología digital para fomentar el crecimiento y la rentabilidad. Algunos de los desafíos que enfrentan hoy son, por ejemplo, cómo aumentar la productividad mientras se producen ofertas individualizadas o cómo lidiar con la falta de visibilidad y agilidad como barreras para responder a las interrupciones.

     

    ¿En qué punto quedó el desarrollo de la industria 4.0 en la pospandemia?

    –Lo que se conoce como Industria 4.0 contempla un entorno industrial completamente digitalizado, –aprovechando tecnologías como IoT e inteligencia artificial–, conectando el mundo físico de la ingeniería, la fabricación y la cadena de suministro con la información, los procesos y los sistemas comerciales de la empresa, lo que permite ganar en rapidez, inteligencia y agilidad.

     

    –¿Y en la matriz productiva argentina?

    – Las perspectivas son muy alentadoras, si bien todavía quedan procesos por automatizar y tecnologías inteligentes por aprovechar para que podamos afirmar que la Industria 4.0 se ha masificado en Argentina.