sábado, 14 de febrero de 2026

    Protagonistas de un año especial

    No es necesario que sean empresas gigantescas, ni de enorme facturación o que tengan un tradicional liderazgo sectorial. Al revés de lo que sucede en “años normales” (si tal cosa existe en la Argentina), hay actores impensados o no previstos, que aparecen compitiendo por los primeros planos.

    Lo interesante es –más allá de algunas inversiones– la capacidad de ciertas empresas para reinventar el quehacer cotidiano. Pero muy especialmente la de conectar con los públicos clientes de maneras distintas a las tradicionales y en concordancia con la nueva realidad.

    De modo que para este grupo de empresas realmente emprendedoras, hubo un claro divorcio entre una realidad económica de­sa­lentadora, y resultados que se destacan sobre la medianía circundante.

    Algunas continuaron con sus planes de inversión y expansión previstos. Otras adaptaron sus estrategias al nuevo contexto. Hay quienes redoblaron la apuesta y apuntaron a satisfacer necesidades coyunturales –y no tanto– de los consumidores. Y quienes aguzaron el ingenio para crear soluciones innovadoras, campañas exitosas, desarrollos tecnológicos de exportación y, así, hacerse camino en nuevos mercados y horizontes. Las hay grandes y afianzadas –multinacionales y nacionales–; pero también las hay pequeñas; start-ups disruptivas, ágiles y novedosas que han logrado el apoyo de inversores visionarios. Y también, actividades que lograron florecer de manera particular. Son Los Protagonistas de 2019 y el informe se lee desde la página 24.

    Auditoría y consultoría: la gran transformación

    El nuevo imperativo bien instalado, es redefinir el rol del auditor con transparencia y conducta ética. Las firmas que prestan este tipo de servicios están bajo escrutinio desde hace años. Al menos desde el mentado caso de Enron. Sin embargo, las metas del sector –en años recientes– han trascendido en otras direcciones y hay campos diversos en los que se insinúan cambios realmente importantes. Como telón de fondo, persiste la diferencia en pensamiento y en volumen de negocios, entre las Big Four y la docena de firmas contendientes ubicadas en el segundo escalón.

    Como tendencia general, se confirma lo observado durante la última década. El sector de consultoría ha crecido y desplazado al de auditoría como principal fuente de ingresos. Lo que fuerza el análisis para evitar conflictos de interés.

    Más reciente es otra novedad: fuerte inversión en tecnología. La tesis es que con esos recursos los resultados son más rigurosos.

    Una cobertura de los principales temas en agenda, y las opiniones de calificados voceros del sector, se reproducen en este dossier, a partir de la página 62.

    Si tradicionalmente la misión de la auditoría externa consistía en controlar los hechos consumados para, en consecuencia, emitir un informe sobre la razonabilidad de la información contenida en los estados contables, evaluar el ambiente de control interno y, finalmente, documentar sugerencias que pudieran ayudar al crecimiento y mejora, en la actualidad sus metas son más ambiciosas: comparte con el cliente patrones y tendencias representativos de un amplio volumen de datos que examina, incrementar la probabilidad de detección de fraude, disminuye el riesgo del muestreo e identifica áreas de mejoras en los procesos de negocios.

    Además, eficientiza y ahorra tiempos, lo cual permite focalizar en otras áreas de riesgo que requieran de mayor análisis. 

    Democracia, populismo y globalización

    Este es el gran debate que atraviesa todo el mundo, economías desarrolladas o emergentes, sectores de altos o de bajos ingresos. Esta edición hace un doble aporte a la materia.

    De un lado, la entrevista a María Lourdes Puente Olivera, politóloga de la UCA, desde la página 10. Del otro, los testimonios y opiniones concentrados en Escenario Global (desde la página 18).

    Para Puente Olivera, en la Argentina, “está quebrada la confianza en la política y va a ser muy difícil reconstruirla, aunque la sociedad argentina demostró tener mucha paciencia. Lo hizo con el Gobierno anterior, porque a los dos años no estaba tan claro que veníamos bien, y sin embargo le renovó la confianza en el medio término. Actualmente habría que ver cómo serán los tiempos, porque hay una coalición en la que no todos piensan igual, donde un grupo se arroga la soberbia moral de creer que lo sabe todo, pero que representa a un grado muy importante de la población”.

    Los últimos cuatro años nos han dado una muestra de que si no se tiene algo de conocimiento del Estado, es mucho más complicado. La ventaja del autoritario, y de hecho muchos países asiáticos se han desarrollado gracias a ese sistema, es que no tiene que consultar tanto. Pero también en algún momento esto se tensa”.