martes, 7 de abril de 2026

    La alternativa online y móvil a los préstamos convencionales

    Por María Teresa Lavayén


    George Georgakopoulos

    Salió de Riga, Latvia, con cero grado de temperatura y llegó a Buenos Aires en el mismo epicentro de una ola de calor con sensación térmica superior a 40º. Esa es la experiencia que acaba de vivir George Georgakopoulos, CEO de 4Finance, una compañía de préstamos online que acaba de cumplir nueve años, que se expande desde entonces y que está presente en Argentina desde hace 15 meses.
    4Finance opera aquí bajo la marca Vivus, reconocida en Europa como prestadora de créditos online. 4Finance, establecida en 2008, con gran experiencia en banca, financiamiento y alta tecnología, se ha convertido en uno de los grupos online de productos de consumo financiero digital y móvil más grande de Europa y en permanente crecimiento. Ahora también en América latina: comenzó con México, luego Argentina y tiene planes de expansión a Brasil y otros varios países del subcontinente.
    Georgakopoulos tiene títulos de abogado de la Universidad de Glasgow, Escocia, MBA del International Institute for Management Develoment (Suiza) y también del INSEAD en Francia. A pesar de su evidente juventud, tiene una experiencia de 20 años en bancos, que le sirve, como lo explica con claridad en la charla, para evitar en la empresa que dirige los vicios de esas instituciones.
    La conversación con Mercado tuvo lugar en las oficinas de Vivus, un ámbito fresco con paredes verde manzana, el color de la marca, mucha luz y filas de operadores jóvenes.

    –¿Cuáles son las características de este negocio?
    –4Finance es un negocio que opera en 18 países. Nació en 2008 en Vilnus, Lituania y hoy tiene oficinas en Riga (Latvia), Londres (Gran Bretaña) y Miami (EE.UU.) y operaciones en Argentina, Armenia, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Georgia, México, Polonia, Rumania, España y Suecia. Argentina es un mercado nuevo para nosotros, por eso todavía es pequeño. Hace sólo 15 meses que estamos pero ya hemos hecho base.
    Dos tercios de nuestro mercado son millennials. En todo el mundo 65% de los clientes tiene menos de 39 años y 85% menos de 49. En Argentina son un poco más jóvenes. Son generalmente personas con ingresos superiores al estándar que buscan un servicio rápido, seguro y sin vueltas. Este segmento usa la tecnología para su vida cotidiana y hasta vive la vida a través del celular.
    Aquí sólo damos préstamos pequeños, como una alternativa a la tarjeta de crédito o al sobregiro bancario.
    En cuanto a los segmentos de crédito que ofrecemos, abarcamos todos los tipos y todos los riesgos, desde lo que llamamos super prime hasta el alto riesgo.
    No hacemos préstamos persona a persona, somos nosotros los prestamistas. Somos una compañía financiera. Casi todas las solicitudes nos llegan de computadoras o de celulares. Además de los jóvenes también tenemos personas disconformes con los prestamistas tradicionales, o gente que tal vez ha sido rechazada por los bancos. El tema aquí es no temerle al riesgo.
    El año pasado tuvimos 7 millones de solicitudes y emitimos 3,5 millones de préstamos por un valor, sólo de préstamos online, de €1.200 millones. O sea, operamos en gran escala.
    El corazón de nuestra propuesta, como dije antes, es dar préstamos rápidos, seguros y con pocos requisitos. Las cantidades que más solicitan aquí son equivalentes a €100, en Europa son mayores.
    Para hacer esto bien necesitamos mucha inversión en infraestructura porque nunca vemos al cliente físicamente, todo es a través de Internet. En Argentina 85% de las solicitudes vienen de celulares y 15% de computadoras. La información que pedimos es poca: DNI y número de cuenta bancaria. Nada más. Con eso usamos tecnología propia para hacer la clasificación y también para prevenir fraudes. Tenemos sistemas antifraudes, muy avanzados y complejos, que buscan patrones. Averiguan no sólo si la solicitud parece rara sino también si el dispositivo desde donde llega parece extraño. Para esto último hace falta una tecnología más avanzada todavía. Hacemos control de fraude a nivel dispositivo. Para que la gente no tenga que sufrir lo que sufre en un banco, que exige información de todo tipo antes de dar un crédito, tenemos que invertir en tecnología que nadie ve, tenemos que hacer otras cosas “detrás del escenario”.

    –¿Qué pasa cuando hay incumplimiento?
    –En ese caso tratamos al cliente como lo haría un buen banco; buscamos una solución para que pague como pueda, pero siempre respetando las mejores prácticas.

    –¿Se definen como prestamistas alternativos?
    –Nos describimos como prestamistas online al consumidor. Lo que nos diferencia de otros prestamistas alternativos es que todo lo hacemos online.

    –¿La actividad está regulada?
    –En la mayoría de los mercados estamos autorizados y regulados por el Banco Central. Aquí en Argentina, por la Oficina de Protección al Consumidor. Hay diferentes estructuras legales, diferentes planes de supervisión y nos adaptamos a las particularidades del mercado local.

    –¿Los bancos tradicionales deberían preocuparse de perder negocios frente a plataformas con préstamos más transparentes? Porque parece que están reaccionando. No solo están en la web sino en el mundo móvil también. Y si deciden competir pueden ser competidores fuertes.
    –Sí, pueden preocuparse y creo que debemos esperar competencia. Pero yo trabajé 20 años en bancos, principalmente en Gran Bretaña y también en Europa oriental. Y sé que tienen una cantidad de malos hábitos que no se pueden sacar fácilmente: piden demasiados papeles, demasiadas pruebas. Y eso aleja a los clientes. Otra cosa que juega contra ellos es que hay mucha gente que no les tiene confianza. Y nosotros nos beneficiamos con todo eso. También les sacamos clientes a otro tipo de prestamistas informales, casas de empeño, compañías de crédito…
    Acabamos de cumplir nueve años y en nuestra corta historia hemos emitidos préstamos por un total de € 4.000 millones. Es la empresa más grande en este tipo de actividad internacional y la de mayor crecimiento.

    –Es una compañía muy joven, pero teniendo en cuenta el veloz ritmo de cambio de estos días, también podría decirse que es algo vieja. Así como los bancos deben cuidarse las espaldas de prestamistas como ustedes, ¿no deberían las plataformas online preocuparse también por el avance de gigantes como Amazon, Google y Facebook? Las tres están incursionando en el negocio financiero. ¿Usted cree que su territorio está a salvo de la posibilidad de ser tragado por alguna de ellas?
    –Es posible que este tipo de empresas abarque pagos pero no créditos. Eso no les gusta. El crédito es un negocio totalmente diferente. Es cierto que crecen y crecen y parece que lo quieren abarcar todo. Pero es muy difícil ser buenos en todo.
    A nosotros nos cuesta ser buenos en todo. Por eso queremos hacer una cosa muy bien: dar un servicio rápido, seguro y sin vueltas. Lo que más nos preocupa es seguir teniendo clientes satisfechos. Tenemos muchos más partidarios en la red que los bancos y aun aquí en Argentina siendo que hace muy poco que estamos, tenemos una buena clasificación en la red. Eso es lo que nos interesa. En lo que hace, 4Finance es una empresa de clase mundial. Por eso crecemos y por eso somos rentables. No nos preocupa demasiado la competencia.

    –¿Y cómo se cubren del riesgo, en el caso del riesgo alto?
    –Nosotros no obtenemos garantías de ningún tipo ni acceso a fondos que los clientes podrían tener en otra parte. La única forma en que nos cubrimos es la calidad del proceso de aprobación del crédito. Es un proceso que toma segundos porque hacemos data analytics. Hacemos nuestra propia clasificación con la experiencia que tenemos de 18 mercados. Esa experiencia es la que nos permite participar en el mercado. No es algo fácil de hacer.

    –¿Cómo ve a su negocio en los próximos dos años?
    –Estamos expandiendo nuestra gama de productos. En España estamos lanzando la categoría de financiamiento de e-commerce en puntos de venta. En varios mercados estamos contemplando hacer también tarjetas de crédito. Entonces tenemos expansión geográfica y diversificación de productos: entrar en préstamos a pagar en cuotas, en financiación de e-commerce, financiamiento en puntos de venta…

    –Entonces en algún momento sí van a chocar con alguno de los tres gigantes.
    (Sonríe)