Vigilancia cara, pero con tecnología accesible

A medida que cunde el temor ciudadano ante el violento avance de la delincuencia se multiplican las fuerzas públicas de seguridad y ganan espacio los servicios privados. En lo que son las vigilancias físicas hay un amesetamiento, porque los convenios colectivos catapultaron el costo salarial y abrieron así un amplio campo a la competencia informal. La seguridad electrónica, en cambio, crece a más de 20% anual y ya ocupa 16% de la facturación global del sector.

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