lunes, 20 de abril de 2026

    Los 10 sobresalientes de 2013





     

     
    Año a año, aumenta el número de empresas que deciden incorporar la RSE como parte de su accionar, con disímiles grados de integración respecto de su estategia de negocios. De acuerdo a nuestros registros, ya superan las 350 aquellas que llevan adelante acciones en la materia.
    De este conjunto, algunas deciden además reportar sus acciones formalmente, mediante informes de RSE o sustentabilidad. Para esta nueva edición de “Cómo rendir cuentas en RSE”, se recibieron algo más de 50 reportes.
    El comité evaluador –del cual no participó ningún representante de Mercado– ha sido el responsable de revisar los reportes presentados y ha debido de­se­char algunos por dos razones: o bien el informe era de la compañía matriz a escala global, o bien era anterior a 2011. 
    Entre los que cumplieron con los requisitos establecidos, fueron seleccionados 10 casos sobresalientes. Sobre ellos, se presenta una síntesis y las conclusiones del comité.Integrantes del comité evaluador La iniciativa de Mercado fue –como en años anteriores– contar con un equipo evaluador independiente, de sólida formación en el tema y con experiencia de manejo de la temática en sus experiencias laborales. No se recurrió a la academia en forma especial (aunque algunos de los evaluadores tienen desempeño docente).
    Era fundamental que los profesionales elegidos fueran independientes, libres de todo compromiso y sin conflictos de interés. Para garantizar la libertad de acción de este comité, nadie de Mercado lo integró, ni participó en sus deliberaciones. A Mercado se le transmitió la decisión final del comité.
    El comité de evaluación quedó integrado, para este año, de esta forma:
    1. Maité Rago, gerente de Desarrollo de Negocios de Fairfood International en Holanda.
    2. Mercedes Méndez Ribas, directora de Cippec.
    3. Luis Ibarra García, ex directivo de Banco Galicia.
    La tarea de quienes integran el comité de evaluación es recibir los informes, aceptar aquellos que cumplen con los requisitos y analizarlos siguiendo parámetros predefinidos.
    Además los criterios y aspectos centrales, que se resumen a continuación, se consideran las circunstancias propias que diferencian a algunos de los informes.
    Cada jurado revisó los informes que le fueran asignados, participó de sus impresiones al resto del equipo, que sometió a revisión posterior la tarea individual de cada evaluador.
    Finalmente, se decidió el nombre de las 10 empresas que merecen el reconocimiento este año.El comité evaluador Son tres, este año, los integrantes del comité de evaluación de cómo rendir cuentas en RSE. Este arduo trabajo de selección de los mejores y más completos informes, entre todos los presentados, concluyó con el listado de los 10 seleccionados en esta oportunidad.
    Los miembros del comité son:Maité Rago. Especialista en desarrollo institucional con cinco años de experiencia en diversos contextos culturales. Como gerente de Desarrollo de Negocios de Fairfood International en Holanda, aboga por la sustentabilidad de las cadenas de valor de alimentos y bebidas. Tiene habilidades y conocimientos esenciales para la gestión de áreas clave de la recaudación de fondos, así como de RSE.
    Cuenta con una Maestría para el Desarrollo Internacional en la Universidad de Ámsterdam, año 2008, y con BA obtenido en William Paterson University EE.UU., en 2006, con honores Suma Cum Laude.Mercedes Méndez Ribas. Directora de Desarrollo Institucional de CIPPEC. Magíster en Leyes (LL.M.), London School of Economics. British Chevening Scholar (2001, Human Rights). Abogada (Universidad de Buenos Aires). Posee más de 10 años de experiencia en organizaciones de la sociedad civil en áreas de desarrollo institucional, RSE, fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro y en gerenciamiento de proyectos en Inglaterra y en la Argentina. Se desempeñó varios años en el Estudio Beccar Varela como abogada especializada en derecho empresarial. Miembro fundador de la Asociación de Profesionales Argentinos en el Reino Unido (Aparu). 
    Luis O. Ibarra García. Graduado en Abogacía (UBA). Socio honorario de la Cámara Argentina de Anunciantes. Presidente del Consejo de Autorregulación Publicitaria CONARP en su representación. Asesor de comunicación de Grupo Acadia S.A. Fue presidente del Instituto Verificador de Circulaciones, vicepresidente 2º del Consejo Publicitario Argentino y gerente de Comunicación Institucional del Banco Galicia. Es docente de Comunicación Institucional y Ética y Deontología en la licenciatura en Comunicación Publicitaria e Institucional (UCA) y profesor de Dimensión Ética de la Comunicación, de la Maestría en Comercialización y Comunicación Publicitaria (USAL). Miembro fundador de Grupo Iberoamericano de Estudios de la Comunicación Institucional GIECI.  
     
     
    Atributos de los destacados Uno por uno, los 10 informesNo es un ranking ni un listado ordenado por la calificación obtenida. La intención no fue nunca establecer un orden de jerarquía entre ellos. Es más bien un cuadro de honor, un listado entre iguales. El criterio de seleccionar al pelotón de los mejores es incentivar a más empresas a pulir sus informes anuales o bien a elaborarlos por primera vez. Los elegidos de este año fueron:Grupo Sancor SegurosEl informe 2011-2012 comienza con una tabla introductoria, donde se detalla el “Análisis de materialidad”, a partir del cual se trabaja la identificación de los temas relevantes para la firma, la actividad de seguros y los grupos de interés, que reflejen los impactos económicos, sociales y ambientales significativos para los mismos.
    El “Análisis de materialidad” se realizó bajo los lineamientos de GRI y AA1000. Se trabajó considerando variables internas y externas de la empresa como la agenda clave de sustentabilidad del grupo, el compromiso de la alta gerencia con el desarrollo sustentable, las consideraciones locales y mundiales de la sustentabilidad en el sector del seguro, los temas relevantes identificados por el público interno y externo en 2010, 2011 y 2012, y sugerencias, opiniones o iniciativas externas recibidas relacionadas al negocio y a su estrategia de sustentabilidad. 
    Los asuntos materiales identificados son: gobierno de la empresa y su relación con la RSE; transparencia –código de ética; desempeño económico– financiero; innovación en productos que incluya tendencias de sustentabilidad; programas sociales con la comunidad relacionados a la experiencia del negocio; trabajo con proveedores (programa desarrollo en temas de RSE, política de selección y evaluación de proveedores); diálogo con los grupos de interés internos y externos; planificación del negocio que se adapte a los cambios mundiales; capacitación y desarrollo profesional de los empleados; la seguridad vial como eje de los programas de RSE; participación activa de los empleados en los programas de RSE; gestión del impacto ambiental; aspectos de prevención y seguridad (con clientes, empleados y proveedores); capacitación a productores asesores; gestión del clima laboral interno; rendición de cuentas; comunicación interna a empleados sobre RSE; mayor coordinación con programas/acciones ya existentes en las distintas ramas; programa de voluntariado.
    El comité de evaluación destaca la existencia de un gobierno de RSE en la firma, el informe de verificación independiente y que se haya adoptado la ISO 26000. 
    En términos generales, la evaluación es sobresaliente. Muestra una excelente presentación de la gestión de RSE, los logros y desafíos. El capítulo de “Prácticas justas en el negocio del seguro” presenta información delicada de una manera muy transparente.
     
    Banco Galicia
    Cabe aclarar que el informe evaluado corresponde a la séptima edición del reporte de sustentabilidad, dado que la octava fue publicada luego del cierre de esta investigación.
    Los capítulos que incluye son: “Gobierno corporativo” (con información sobre la remuneración del Directorio, la transparencia en la comunicación con inversores, gestión del riesgo y prevención de delitos financieros); “Banco Galicia como actor social”; “Un compromiso con el futuro en la voz de nuestros gerentes de área”; “Empledos”; “Comunidad”; “Proveedores”; “Ambiente”; “Tabla de contenidos GRI y Pacto Global; e “Informe de verificación”.
    El comité evaluador lo calificó de “excelente” y agregó que, a pesar de no certificar con la norma ISO 26000, se especifica la atención prestada a tal norma demostrando su conocimiento e interés: Banco Galicia reconoce la ISO 26000 como un documento de referencia que proporciona orientación en materia de responsabilidad social. Además, se destaca que el informe cuenta con verificación externa, por parte PwC.Nota: este informe no fue evaluado por Luis Ibarra García, quien formó parte de la organización años atrás.
     
    Carrefour
    Se trata del tercer reporte de sustentabilidad de la empresa de retail. En él se abordan temas relacionados con el negocio, con resultados cualitativos y cuantitativos del desempeño, económico, social y medioambiental del ejercicio 2011, y se los compara con los períodos 2009 y 2010. La información incluida presenta la gestión de sustentabilidad de Carrefour y los resultados en las 22 provincias, donde la empresa está presente.
    Tal como se detalla en su introducción, para la gestión de Sustentabilidad del año 2011 así como para la elaboración del reporte, se han adoptado los principios, materias fundamentales y recomendaciones de la Norma ISO 26000:2010 de Responsabilidad Social.
    Dentro del marco de estándares internacionales relacionados con la sustentabilidad, aplica los Principios y Lineamientos para la Elaboración de Memorias de Sostenibilidad de GRI –Iniciativa de Reporte Global–. En este reporte, ha aplicado la nueva Guía G3.1 de GRI, lanzada en marzo de 2011 que incluye nuevos indicadores relacionados con derechos humanos, género e impacto en la comunidad.
    A su vez, se explicita que, siguiendo el marco del Pacto Mundial de Naciones Unidas, presenta una nueva Comunicación para el Progreso, alineada con las recomendaciones del documento “Estableciendo la Conexión” que relaciona los 10 principios del Pacto Mundial con los indicadores de la Iniciativa de Reporte Global (GRI).
    Respecto del vínculo con los grupos de interés, se ha realizado un diálogo presencial con diferentes públicos, basado en el estándar internacional AA1000-SES (AccountAbility Stakeholder Engagement o Relacionamiento con los Grupos de Interés) de la organización AccountAbility.
    El capítulo seis, precisamente, es uno de los puntos destacados por los miembros del comité evaluador, por incluir en un solo lugar los indicadores de desempeño basados en GRI, el Pacto Mundial y la Cláusula ISO 26.000, a diferencia de muchos informes, donde esta información se encuentra irradiada en los balances.
    También hizo especial énfasis en el capítulo uno: “Compromiso en hacer”, por ser una manera muy astuta de sintetizar el plan de sustentabilidad para cada grupo de interés, con claros objetivos y progreso/evolución. Así como en la habilidad para presentar tablas que condensan información extensa, que permite un fácil seguimiento.
    El informe fue, por lo tanto, calificado de excelente, muy claro y atractivo.
     
    Manpower
    Por sexto año consecutivo, la empresa de RR.HH. rinde cuentas a sus grupos de interés, definidos como empleados, candidatos y asociados, clientes, proveedores, comunidad, medio ambiente y Gobierno, sobre el desempeño económico, social y ambiental.
    Se trata de la presentación de los resultados de 2011, con datos cuantitativos de años anteriores a efectos comparativos.
    El documento fue elaborado siguiendo los principios e indicadores propuestos por la Guía G3 de la Iniciativa de Reporte Global (GRI), y alcanza el nivel de aplicación B. A la vez, publica su Comunicación sobre el Progreso 2011 del Pacto Mundial de Naciones Unidas, en cumplimiento a sus 10 principios sobre derechos humanos, derechos laborales, medio ambiente y anticorrupción.
    Tal como se detalla en la introducción, tanto para el proceso de elaboración del reporte, como para aspectos relevantes de la gestión de ManpowerGroup Argentina en materia de sustentabilidad, la firma tomó los principios y prácticas recomendadas por la Norma ISO 26000 de RS, lanzada a fines de 2010.
    La información publicada fue seleccionada en base a un análisis de materialidad siguiendo el protocolo técnico elaborado por GRI en el marco del lanzamiento de la nueva Guía G3.1, y de la versión final del estándar AA1000SES2, desarrollado por AccountAbility. En este proceso participaron, internamente, el Comité de Dirección y el Grupo Operativo, y en representación de los grupos de interés, 44 personas invitadas a dos diálogos presenciales y cinco encuestas respondidas desde el sitio web, donde se relevaron expectativas para mejorar los reportes de sustentabilidad.
    El comité de evaluación calificó el informe de sobresaliente, por ser muy claro, completo y de fácil seguimiento. Cuenta con una versión resumida de cuatro páginas que es de mucha utilidad.
    Se destaca la existencia de datos cuantitativos de años anteriores, que permiten comparar el progreso de sustentabilidad.
    Además, a diferencia de muchos otros balances de sustentabilidad, se destaca por atenerse a las prácticas recomendadas por ISO 26000.
    Como punto a mejorar, se sugiere ilustrar mejor la estructura de RSE de Manpowergroup, para que resulte más sencillo encontrar esta información en el balance.
     
    Gas Natural Fenosa
    El octavo informe de responsabilidad corporativa abre con la presentación de un diálogo (entrevista) con el presidente de la firma y con la directora de Comunicación y Relaciones Institucionales. Luego se detalla la metodología y proceso utilizado para realizar el informe (alcance, lineamientos utilizados y análisis de materialidad) que incluye un cuadro que plasma las opiniones de los grupos de externos así como las sugerencias que fueron incorporadas en este informe.
    El capítulo tres describe la empresa y el negocio, y el cuatro trata específicamente la responsabilidad corporativa (compromiso; gobierno de RC; identificación e involucramiento de las partes interesada).
    El quinto capítulo es el más extenso, ya que desarrolla los programas y acciones de RC (orientación al cliente; compromiso con los resultados; medio ambiente; interés por las personas; seguridad y salud; responsabilidad social e integridad).
    En el sexto capítulo, dedicado a indicadores y parámetros, se explicita que el informe fue elaborado según los lineamientos de la Guía G3 de la Iniciativa de Reporte Global GRI, G3, Guía 2001, con un nivel de aplicación A+. Y presenta una tabla para evaluar el cumplimiento de Gas Natural Fenosa con los 10 Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas y el compromiso con realizar cada año la Comunicación de Progreso (CoP). También indica el nexo entre las cláusulas de la norma ISO26000 y los indicadores de la Guía GRI G3.
    El comité de evaluación describe el informe como muy claro y completo, de diseño atractivo. Las ilustraciones y gráficos son de gran ayuda para el lector; en particular, los desafíos y su grado de cumplimiento. Se destaca el incluir el informe de verificación externa y el ajuste a los índices de contenidos GRI, al Pacto Mundial e ISO26000.
     
    Arcor
    El informe incluye un mensaje del presidente y del gerente corporativo de sustentabilidad. En sus capítulos, se recorre la historia de 60 años de gestión en sustentabilidad, las particularidades en la materia respecto de los empleados, cadena de valor, cuidado del medio ambiente, acciones con la comunidad y un recuento de certificaciones y premios. Además, se presenta la tabla de indicadores GRI y la comunicación sobre el progreso.
    El comité evaluador indicó en su análisis que se trata de un muy buen informe, muy completo y de fácil seguimiento. También destacó la prolijidad en cuanto a la presentación de los resultados de las estrategias, aspecto de suma importancia a la hora de comunicar a los diferentes públicos.
    Sugieren, a la vez, desarrollar con mayor profundidad el accionar de Arcor en relación a cada grupo de interés.
     
    Femsa
    Por tercer año consecutivo, el informe de sostenibilidad ha obtenido la calificación A en el nivel de aplicación por parte del GRI y refrenda el cumplimiento de los 10 principios del Pacto Mundial. Establece el compromiso de verificar bianualmente a través de un externo, los resultados de desempeño en materia de sostenibilidad. El informe de 2010 fue verificado por KPMG y el proceso se realizará nuevamente en el informe de 2012.
    En una tabla introductoria se detallan los principales logros de 2011. En el mensaje del director general, se relata que es el primer año en que se incluyen los indicadores aplicables del suplemento sectorial para empresas procesadoras de alimentos.
    Mediante gráficas interesantes e ilustrativas se presentan los principales programas desarrollados, la plataforma de sostenibilidad de la firma y un histórico que muestra la “evolución hacia la sustentabilidad”. Además, se incluyen ejes sobre ética, calidad de vida en la empresa, salud y bienestar, vínculo con la comunidad y cuidado del medio ambiente. Presenta un capítulo especial sobre Fundación Femsa y otro sobre “visión global” (por países). Cierra con un detalle sobre la producción del informe, tablas de datos e indicadores y distinciones varias.
    El comité destaca la claridad en la descripción de actividades por país y que, a diferencia de otros balances, incluye la declaración del control del nivel de aplicación GRI.
    También se establece una clara presentación de la relación del diálogo y el vínculo de Femsa con los distintos grupos de interés.
     
    Kimberly-Clark
    Se trata del cuarto reporte de sustentabilidad de Kimberly-Clark (en breve se presentará el quinto), que consta de 10 capítulos.
    Estos incluyen una descripción de valores y pilares de la empresa, su concepción y acción en materia de sustentabilidad, transparencia, gestión del riesgo, acciones referidas al medio ambiente (gestión ambiental, evaluación de desempeño, inversiones), gestión de talento y trabajo en equipo, desarrollo social (vínculo con la comunidad), gestión de los productos (marcas, calidad, innovación), trabajo con proveedores y tabla de contenidos GRI.
    En el capítulo dos, se destaca que, por primera vez, para el proceso de reporte se convocó a una reunión de diálogo con representantes de ONG y empleados para conocer sus expectativas respecto al rol social de la empresa, así como sus opiniones sobre el último reporte y las sugerencias para el siguiente.
    De acuerdo a un estudio realizado por Datos Claros para la firma, el público empresario relevado considera que la agenda de sustentabilidad debería estar liderada por la gestión ambiental, seguida por el apoyo a la comunidad en temas de educación y salud. En tanto que para el público general la agenda debería estar liderada por iniciativas vinculadas a la salud, luego recursos humanos y en tercer lugar la gestión ambiental.
    Estas expectativas e intereses se consideraron a la hora de definir la estructura de contenidos de la publicación y el alcance de la información, así como los resultados del “Informe de materialidad”, que es la herramienta utilizada para identificar los temas de mayor relevancia para sus stakeholders.
    Para esta nueva edición, se han empleado los lineamientos G3 propuestos por GRI, y nuevamente se solicitó a esta entidad que realizara el Control del Nivel de Aplicación B de la norma, cuya certificación se encuentra al final de la publicación.
    El comité evaluador calificó de excelente el reporte presentado. Enfatizó a su vez que es de fácil lectura, que las tablas y gráficos son muy claros, sintéticos e ilustrativos y que es muy atinado introducir la declaración de control del nivel de aplicación GRI.
     
    Telecom
    Se trata del quinto reporte de la empresa telefónica, que tiene como uno de los objetivos dar cuenta de su desempeño en el triple valor: económico, social y ambiental.
    Luego de la carta del presidente de la firma, se presenta una descripción de la empresa y sus valores, elementos de transparencia en la gestión (que incluye códigos de conducta y de ética) y la mirada de Telecom en cuanto a la sustentabilidad. En cuanto a este tema, se presentan los objetivos estratégicos de la compañía que se basan en: internalizar la RSE como modelo de gestión, con un aporte genuino al desarrollo sustentable; posicionarse como referentes de inversión social, colaborando desde su negocio con el desarrollo de las comunidades; incorporar la sustentabilidad como estrategia de negocio, para nutrir a la gestión comercial con ideas, productos y servicios de tecnología de vanguardia que busquen la inclusión social.
    Luego, se desarrollan los capítulos vinculados a los distintos grupos de interés: empleados, clientes, proveedores, comunidad y medio ambiente.
    Culmina con una síntesis que detalla el proceso de elaboración del reporte y análisis de los indicadores GRI, así como una perspectiva al largo plazo.
    El comité evaluador consideró que el informe es excelente, de muy clara estructura y con una buena organización en capítulos. Se destaca el estar auditado externamente por PwC, por segundo año consecutivo, y los claros y tangibles objetivos de mejoría.
    Sugiere, por otra parte, que se logre una mayor síntesis, para que no resulte tan extenso.
     
    SanCor
    El reporte de sostenibilidad evaluado corresponde al período 2011-2012. Como apertura, se publican datos sobre el Consejo de Administración 2011-2012 y cartas del presidente y mensaje del gerente general.
    Los capítulos que conforman el informe son: “La empresa”; “La responsabilidad sobre productos”; “Medio ambiente”; “Empleados”; “Cadena de valor”; “Sociedad”; “Parámetros del reporte”.
    El comité evaluador expresó que el reporte del grupo lácteo es excelente y muy completo. Se destaca el capítulo de “Cadena de valor” donde la empresa describe cómo el código de conducta es implementado a través de su cadena. Además, la presentación de los resultados cuantitativos y cualitativos, en términos de los indicadores económicos, sociales, y ambientales, es muy eficiente y de fácil seguimiento.
    Como sugerencia, recomienda incluir bajo cada indicador de sustentabilidad el impacto, a largo plazo, de los resultados obtenidos.

    Balances de RSE en Europa

    Mejores prácticas para aplicar a la rendición de cuentas local¿Cuáles son las últimas tendencias en informar las actividades de RSE en Europa? ¿Qué aprendizajes se pueden transferir al mercado argentino? A continuación, se describen las mejores prácticas en Europa, y las últimas tendencias, y se ofrecen recomendaciones a las empresas del país, en un intento de mejorar las políticas, las prácticas y los informes.

    Por Maité Rago (*)

     

     
    Cada vez más las empresas están viendo a la RSE no como una carga económica o simple ejercicio de “greenwashing1”, sino como una necesidad e inclusive como una oportunidad para el negocio. Alrededor de 50% de las empresas del mundo, de diferentes industrias, cambiaron sus modelos de negocio debido a las oportunidades de la sostenibilidad, adoptando rápidamente RSE y la presentación de sus respectivos informes. KPMG (2011) es testigo de empresas que descubrieron oportunidades de negocio mediante el análisis de los datos de los informes de RSE, y mejorando sus programas para aumentar beneficios y lograr cambios duraderos.
    RSE se está tornando consistente a escala mundial debido a la adhesión de normas reconocidas internacionalmente. En 2011, la Comisión Europea declaró su expectativa de que todas las empresas europeas siguieran los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos. Hoy en día, la cantidad de empresas en Europa que se refieren a estos principios es muy baja, muchas de ellas adhiriéndose en cambio a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 
    Alrededor de 30% de las empresas europeas siguen uno de los siguientes estándares: el Pacto Mundial, las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, o la ISO 26000. 70% de las empresas europeas utiliza el término Responsabilidad Social Empresarial y 40% maneja herramientas internacionales de RSE. Las grandes empresas son tres veces más propensas a referirse a tales instrumentos. En Europa, el Pacto Mundial y el Global Reporting Initiative (GRI) son los estándares más utilizados, seguidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos y los instrumentos de la Organización Internacional del Trabajo.
    Actualmente, empresas de todo el mundo trabajan en estrecha colaboración con consejos asesores externos para establecer programas de sostenibilidad. Globalmente las ONG asumieron el papel constructivo de trabajar con compañías para identificar objetivos concretos y alcanzar la sostenibilidad, garantizando la aplicación de las normas internacionales. Este fenómeno se conoce como multi-stakeholder initiatives (iniciativas de múltiples actores) y se refiere a los procesos interactivos en los que empresarios, la sociedad civil y grupos de interés interactúan, cerciorándose que los procesos de negocio sean social y / o ambientalmente sustentables.Mucho por hacer
    Los informes actuales de RSE en la Argentina demuestran que las empresas aún tienen mucho que aprender en términos de adopción de políticas y prácticas sostenibles en su actividad principal. Reflejan las acciones en términos de caridad o de voluntariado corporativo, en lugar de comprometerse a abordar las cuestiones ambientales, sociales y económicas en sus cadenas de valor. Muchos omiten la adhesión a las convenciones, acuerdos y normas internacionales.
    Las prácticas de RSE y las técnicas de rendición de cuentas en Europa están lejos de ser perfectas. Aun así en la Argentina pueden aprender de la experiencia europea en RSE y aplicar las mejores prácticas en las políticas, procedimientos y presentación de balances. Es clave el reconocimiento de sostenibilidad y responsabilidad empresarial como una obligación, así también como una oportunidad de negocio. Las empresas pueden abordar y prevenir problemas en sus cadenas de valor, a través de la aplicación de normas internacionalmente reconocidas, tales como los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos, el Pacto Mundial, las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, el GRI o la ISO 26000.
    Las empresas en la Argentina pueden consultar con las juntas asesoras o trabajar con las iniciativas de múltiples actores para establecer programas de sustentabilidad. Estos planes de acción deben incluir objetivos concretos que promuevan la sostenibilidad ambiental, económica y social, con indicadores claros de seguimiento y evaluación. 
    Los informes deben describir el estricto cumplimiento de las obligaciones legales a través de su cadena de valor. También deben promover la transparencia, detallando el estado financiero y los resultados económicos. Es recomendable la verificación externa del informe, en tanto facilita el cumplimiento de los planes, programas y presupuestos de la compañía. 
    En conclusión, sería conveniente que las empresas en la Argentina aplicaran estas recomendaciones a sus políticas y prácticas de RSE a fin de que la sustentabilidad sea promovida en los planos ambiental, social y económico a través de las cadenas de valor.(*) Maité Ragó es gerente de Business Development en Fairfood Internacional de Amsterdam. Contribuye al desarrollo de polìticas y estrategias de la organización, desarrolla la estrategia de fundraising.1- “un término que describe el uso engañoso de marketing verde para promover una percepción errónea de que las políticas o los productos de una compañía son adecuados desde el punto de vista medioambiental.” Lavado de cara verde… ¿Qué es el greenwashing? Entrada de blog por greenpeacees – noviembre 24, 2010
    http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/lavado-de-cara-verdequ-es-el-greenwashing/blog/29122/
    Referencias
    European Commission. “An Analysis of Policy References made by large EU Companies to Internationally Recognised CSR Guidelines and Principles.” Web. Marzo 2013.
    .http://ec.europa.eu/enterprise/policies/sustainable-business/files/csr/csr-guide-princ-2013_en.pdfKPMG. “KPMG International Survey of Corporate Responsibility Reporting 2011.” Web. Noviembre 2011
    http://www.kpmg.com/PT/pt/IssuesAndInsights/Documents/corporate-responsibility2011.pdfMIT Sloan Management Review and The Boston Consulting Group. “FINDINGS FROM THE 2012 SUSTAINABILITY & INNOVATION GLOBAL EXECUTIVE STUDY AND RESEARCH REPORT The Innovation Bottom Line”. Web. 5 February 2013
    http://sloanreview.mit.edu/reports/sustainability-innovation/Scott-Thomas, Caroline. “Standardised CSR guidelines drive credibility: EC Report.” Web. 20 de marzo 2013.
    http://www.foodnavigator.com/Legislation/Standardised-CSR-guidelines-drive-credibility-EC- report/?utm_source=newsletter_weekly&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter%2BWeekly&c=qMmBd20O9qbb5PqUTYQd0Q%3D%3DSOMO. “Multistakeholder Initiatives. A Strategic guide for civil society organizations.” Web. Marzo 2012. http://somo.nl/publications-en/Publication_3786
     
    Un eje de trabajo
     
    Pequeñas metas en territorios acotados
     
    Por Mercedes Méndez Ribas (*)
     
    A la hora de delinear cualquier proyecto –ya sea corporativo, de negocios o una política pública– es imprescindible contar con una instancia de autoevaluación sobre las metas alcanzadas, las que quedan por conseguir y la efectividad del trabajo realizado. Frenar la vorágine cotidiana y reflexionar sobre aquello en lo que se está trabajando es una de las claves del éxito. 
    En este contexto, crear un reporte de responsabilidad social representa ese momento evaluativo clave en la delineación de un plan de acción efectivo. Repensar las metas y tomarnos el tiempo necesario para compartir y plasmar nuevas ideas contribuye a no olvidar la misión planteada en el inicio, que necesita de un eje de trabajo.
    Un eje de trabajo definido y limitado permite profundizar en objetivos posibles y concretos, sin intentar abarcar muchas temáticas que nunca llegan a abordarse. Además, permite enfocarse en una temática relevante y genera una imagen clara de la empresa reconocida por sus consumidores.
    Al delimitar el eje en el que se enfocarán los recursos y las actividades, es necesario buscar la especificidad, y tomar un campo de acción reducido. Las empresas globales suelen informar su aporte a la comunidad de forma mundial sin especificar las acciones realizadas en cada país en que residen y operan. Por su parte, las problemáticas sociales, económicas y ambientales varían dependiendo del país y del continente, y con ellas varían sus posibles soluciones. Por eso, es importante que cada sede de la empresa cuente con un equipo dedicado específicamente a identificar los problemas y soluciones de cada país y así también lo reporte. 
    Un eje de incidencia específico y delimitado permite mayor atención y efectividad de los recursos humanos dedicados a llevarlo a cabo. También permite comunicar los objetivos, logros y estrategias de manera concreta y clara al público en general, fundaciones, el Estado y otras empresas. 
    Concentrar las energías en objetivos alcanzables culmina en resultados extraordinarios. Pequeñas metas en territorios acotados es una formula invencible.(*) Mercedes Méndez Ribas es directora de Desarrollo Institucional de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). www.cippec.org @CIPPECAspectos insoslayablesDe la RSE a la sostenibilidadPor Luis Ibarra García (*)
     
    Agradezco una vez más a Mercado su invitación a colaborar en su edición especial dedicada a la evaluación de las memorias de sostenibilidad de las empresas en nuestro país, con la esperanza de que se sepa disculpar mi insistencia en señalar, en ciertos casos, la ausencia de aspectos que considero insoslayables. 
    Lo positivo: cada vez son más las empresas que las publican informando por ese medio a sus grupos de interés recíproco acerca de las acciones llevadas a cabo en el marco de la responsabilidad que les cabe en su calidad de actores sociales. 
    Asimismo me parece positivo el reemplazo del concepto de Responsabilidad Social Empresaria –RSE– por el de sostenibilidad, que expresa la condición necesaria para que una empresa o cualquier organización pueda asegurar la continuidad de su accionar a lo largo del tiempo. 
    No obstante, sigue preocupándome el sentido reduccionista que se le continúa dando en muchos casos a esa sigla, entendida como una forma de gestión o arte del “marketing institucional” para la construcción y preservación de la imagen y reputación y no como un atributo de la ética que define el buen gobiernos de las empresas.
    Al respecto, sigue llamándome la atención que empresas que son conocidas protagonistas en el ámbito del marketing y la publicidad continúen limitando sus balances sociales o informes de sostenibilidad a aspectos parciales de su responsabilidad económica, medioambiental y social omitiendo toda referencia a aspectos relacionados con la comercialización de sus productos y servicios tales como las comunicaciones comerciales y, en particular, la publicidad. 
    Sobre todo en los casos en que estas prácticas dan lugar a reclamos por parte de los consumidores y usuarios, de sus competidores, de los organismos reguladores y las autoridades de aplicación y de la misma industria publicitaria, como ocurre más de una vez con los casos tratados por el Consejo de Autorregulación Publicitaria CONARP, constituido por la Asociación Argentina de Publicidad y la Cámara Argentina de anunciantes, del cual me honra formar parte en representación de esta última. 
    Como bien dice Fernando Hofmann, director de Asuntos Legales y Corporativos de Kimberley-Clark y también integrante de Conarp, los informes de sostenibilidad que omiten categorías y aspectos contemplados en las diversas normas aplicadas hoy día a la evaluación y medición de la responsabilidad social empresaria y sus informes, no pueden ser considerados completos y consecuentemente no deberían calificar para figurar en los rankings publicados.Falta de correspondencia entre indicadores GRI y los reportesEn una reciente investigación realizada en Europa entre empresas eléctricas por parte de la consultora Somo, dos tercios de las firmas consultadas revelaron que suministran información de indicadores GRI que no se corresponden realmente con el contenido de sus informes de sustentabilidad.
    En principio, el problema es la falta de correspondencia entre la tabla GRI y lo que se publica en esos informes. Lo más relevante es que casi dos tercios de las empresas que afirmaron proporcionar información de indicadores GRI en realidad no lo suministraban en ninguna ocasión en sus reportes.
    Lo que ha puesto en duda la calidad de los reportes del sector eléctrico. El estudio fue encargado por la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (EPSU por sus siglas en inglés.) con el objetivo de llevar a cabo investigaciones sobre el uso en los reportes de  sostenibilidad de la Guía GRI .
    Se realizó un análisis de la información de  los reportes de sostenibilidad publicados por 19 empresas eléctricas europeas a partir de 10 indicadores GRI seleccionados. Se buscó determinar qué empresas utilizaban la metodología GRI, y qué nivel de aplicación alcanzaron. A partir de allí se analizó cómo se reportaron los 10 indicadores seleccionados para determinar el nivel de correspondencia entre la tabla GRI y el contenido de estos reportes.
    Los resultados del estudio revelaron que el marco de indicadores GRI es ampliamente, pero no universalmente, empleado como una herramienta de reporte de sostenibilidad en el sector eléctrico europeo. Dos empresas (CEZ y Veolia) de las 20 seleccionados para la investigación no utilizan la Guía GRI.  Además, muchos de los accionistas de las empresas eléctricas europeas –entre ellos firmas de capital privado y multinacionales chinas– no utilizan las directrices del GRI.
    El hallazgo más sorprendente que obtuvo el estudio fue que al analizar la información publicada  se encontró que muchas compañías afirmaban informar sobre un determinado indicador pero que esto no se correspondía con la información publicada. Como se pone de manifiesto en el estudio, de los 73 casos en los que una empresa alegó haber completado “plenamente” el reporte de un indicador, se encontraron 44 discrepancias.  Es decir, más de 60% de las veces en las que una empresa afirmó completar plenamente un indicador esto no se correspondió con información real. De las 17 empresas que hacen uso de la Guía GRI, Somo encontró discrepancias en 11 reportes.Michael PorterUna religión que tiene demasiados sacerdotesEs difícil –en este campo– que una idea mantenga su frescura después de una década. Pero es el caso de lo que dijo sobre la RSE este gran pensador del management, por lo que vale la pena rescatarlo y recordarlo. En suma, invertir en este campo para ser más competitivos.

    Michael Porter
     
    Hace exactamente 10 años Michael Porter pronunció el discurso inaugural del segundo coloquio de la European Academy of Business in Society en la Escuela de Negocios de Copenhague, Dinamarca, y provocó fuertes reacciones entre los académicos y empresarios que conformaban el público. 
    En la siguiente condensación de sus respuestas durante la entrevista que le hiciera entonces la académica danesa Mette Morsing, se aprecia la actualidad que mantienen sus opiniones sobre las iniciativas sociales empresariales y sus implicancias para la competitividad de las empresas.
    “Hace diez años yo veía el área de la filantropía social empresaria como el último tema de mi agenda, pero ahora coincido en que los temas económicos y sociales están entretejidos. Hoy las empresas deberían invertir en RSE como parte de su estrategia de negocios para ser más competitivas. El éxito de la empresa depende del entorno local: adecuada infraestructura, educación buena y adecuada para el tipo de trabajo de los futuros empleados, cooperación con proveedores locales, calidad de las instituciones, legislación local y demás. En este contexto tan competitivo, las iniciativas sociales –la filantropía– pueden tener gran impacto. No solo para la compañía sino también para la sociedad local.”
    “Cuando se dice ‘iniciativa social’ se piensa en ‘hacer el bien’ o ‘hacer lo correcto’ y hoy muchos líderes creen que tienen que contribuir a este desarrollo. Muchas empresas emprenden proyectos filantrópicos para mejorar su reputación. Es fácil coincidir en que deberíamos hacer algo bueno y contribuir a ‘hacer lo correcto’ para la sociedad. Que esto es una noble ambición nadie lo va a discutir. Pero simultáneamente siento sentimientos encontrados sobre por qué las empresas deberían hacer esto. De la boca para afuera muchos empresarios se manifiestan devotos de estas prácticas. Pero más allá de lo que digan en público, cuando uno se mete en la trastienda de las empresas, esos mismos ejecutivos preguntan por qué deberían invertir en iniciativas sociales”. 
    “Mi gran crítica es que el campo de la responsabilidad social de la empresa se ha convertido en una religión atestada de sacerdotes donde no parece haber necesidad de pruebas o teorías. Demasiados académicos y empresarios están cómodos con el argumento de ‘buenos sentimientos’. Muchas de las acciones filantrópicas se guían por las ideas personales de la alta gerencia”.
     
    Integrado a la estrategia
    “Mi preocupación es que las empresas están reaccionando ante presiones en lugar de tener estrategias afirmativas propias. Ese ‘dar’ no está integrado al pensamiento estratégico y muchos no están seguros de que el dinero que gastan esté bien gastado. Si queremos asegurarnos de que las empresas mantengan el interés en las iniciativas de RSE debemos darles una razón que les explique por qué es necesaria la acción.
    Creo que las empresas deben asumir una actitud más ofensiva. En este momento lo que hacen es pedir disculpas. Están a la defensiva y cuando se involucran en filantropía empresarial para evitar escándalos o para gustar, están tomando un camino peligroso. Deberían apartarse de las acciones defensivas para adoptar una integración más proactiva de las iniciativas sociales con la estrategia competitiva. Básicamente creo que la empresa debe estar orgullosa de lo que hace: las empresas hacen funcionar la economía. El dinero proviene de la empresa, no de los Gobiernos. Por lo tanto, no deberían tratar de resolver todos los temas sociales sino concentrarse en operaciones bastante tangibles, y eso es lo que yo llamo el contexto competitivo empresarial. Para hacerlo, deben reconciliar los desafíos provenientes de los accionistas y de los activistas al mismo tiempo”. 
    “La única manera en que las empresas se ganen el respeto en esta área es haciendo algo que nadie más puede hacer. Deben preguntarse si hay algo mejor que librar un cheque y si están creando todo el valor que pueden.
    Si las empresas trabajan en entornos donde el sistema educativo no funciona bien, deberían hacer un aporte. Cisco es un buen ejemplo: Cisco Systems es el primer productor en el mundo de routers para redes y su crecimiento solo está limitado por el número de administradores de redes con buena capacitación. 
    En cinco años la empresa abrió alrededor de 10.000 academias en todo el mundo. Eso le sirve a la sociedad y le sirve a Cisco. Ningún Gobierno podría haber hecho eso y ninguna fundación privada podría soñar en hacerlo”.