Por Leticia Pautasio
“El riesgo es que te quieras quedar” fue el eslogan con el que Colombia decidió hace tiempo apostar al mercado turístico, luego de años de luchas con la guerrilla, que mantuvieron al país casi cerrado al extranjero. La campaña logró captar al turismo internacional, y hoy en día Colombia recibe turistas de Estados Unidos, Ecuador, Venezuela y la Argentina, entre otros.
Desde ProExport Colombia aseguran que ya es tiempo de modificar ese eslogan y posiblemente en los próximos meses se dé a conocer una nueva imagen. Recientemente se ha estrenado una nueva marca país, y a través del lema “la respuesta es Colombia”, se buscará mostrar al mundo todas las oportunidades que tiene el país en materia de turismo, exportaciones e inversiones.
El flujo de visitantes se mantiene en crecimiento desde 2006, cuando el país recibió 1,05 millones de turistas. En 2012, esa cifra creció hasta 1,6 millones. Los arribos vía crucero se incrementaron exponencialmente en el mismo período, pasando desde 50.000 turistas en 2006 a 256.000 el año pasado.
La Argentina es uno de los países que aporta mayor crecimiento en cuanto a número de visitantes, con un incremento de 18,9%. El país pasó de ser el cuarto emisor de turistas en 2011, a convertirse en el tercero –detrás de Estados Unidos y Venezuela–, con una participación de 6,1% del total de viajeros extranjeros.
La apuesta de Colombia para los próximos años es seguir fortaleciendo la recepción de turistas extranjeros, específicamente en el segmento de negocios, con la atracción que significan las conferencias y eventos corporativos internacionales. De acuerdo a información suministrada por el Bogotá Convention Bureau –el ente encargado de promocionar a la ciudad de Bogotá como destino corporativo–, el gasto promedio de un turista que llega a la ciudad por negocios, congresos o convenciones es tres veces mayor que el de un turista tradicional, por lo que se volvió un mercado altamente atractivo para Colombia.
La apuesta de Colombia para los próximos años es seguir fortaleciendo la recepción de turistas extranjeros, específicamente en el segmento de negocios, con la atracción que significan las conferencias y eventos corporativos internacionales. De acuerdo a información suministrada por el Bogotá Convention Bureau –el ente encargado de promocionar a la ciudad de Bogotá como destino corporativo–, el gasto promedio de un turista que llega a la ciudad por negocios, congresos o convenciones es tres veces mayor que el de un turista tradicional, por lo que se volvió un mercado altamente atractivo para Colombia.
En el cuarto lugar
El esfuerzo ya está dando sus frutos. La Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA, por sus siglas en inglés) ubicó en el año pasado al país en el puesto 32 como sede de eventos internacionales, escalando dos posiciones con respecto al puesto obtenido en 2011. Así, Colombia se convirtió en el cuarto país receptor de congresos y exposiciones internacionales en América latina, detrás de Brasil, la Argentina y México.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, basado en datos de Migración Colombia, reveló que el turismo de congresos y convenciones fue el tercer motivo de viaje de los turistas internacionales durante 2011 y representó 7,9% del total de los viajeros que llegaron al país. Ese año, 124.838 turistas internacionales llegaron a Colombia para asistir a algún tipo de evento, lo que significó un crecimiento de 39,5% con respecto a lo registrado durante 2010, cuando se reportaron 89.502. Esta cifra es aún más importante en Bogotá, en donde más de 80% de los arribos corresponden a viajes de negocios.
La capital colombiana obtuvo la mejor clasificación del país en el ranking ICCA, con un puesto 45 a escala mundial y nueve en Latinoamérica, seguida por Cartagena (58 y 13), y Medellín (120 y 28, respectivamente). Bogotá se encuentra en la sexta posición en América latina, detrás de Buenos Aires, San Pablo, Río de Janeiro, Santiago de Chile y México DF. “El objetivo es escalar al cuarto lugar para 2014, para lo cual debemos superar a Santiago de Chile y México DF”, afirmó Marcela Pinzón Gómez, gerente de Comunicaciones de Bogotá Convention Bureau.

Una economía en expansión
El año pasado fue un año de grandes logros económicos para Colombia. El país logró un crecimiento de 4,3% del Producto Interno Bruto (PBI), por encima del promedio regional de 3,2 %. La tasa de desempleo se mantuvo en 10,2% y la inflación se ubicó en 2,4%, cifra por debajo de la meta oficial.
Entre las herramientas de incentivo para el sector turístico, Colombia implementó exenciones de renta hasta por 30 años para quienes inviertan en la construcción o remodelación de hoteles entre el 1º de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2017 y la exención por 20 años a partir de 2003 para quienes desarrollen iniciativas de eco-turismo.
El país, además logró captar inversiones extranjeras por US$ 16.684 millones, 4% del PBI. En tanto, las exportaciones de bienes se ubicaron en US$ 54.690 millones, un crecimiento de 6,3% con respecto al año anterior.
La recuperación de Colombia y su fuerte crecimiento económico permitió que en 2011, las tres principales calificadoras de riesgo (Moodys, Standard & Poors y Fitch Ratings) coincidieran en que Colombia está atravesando un buen momento económico y financiero.
La percepción del riesgo para el inversionista, de 119,43 puntos básicos, es una de las más bajas de la región, solo superada por Chile, con 97,23. Además, según el Reporte Doing Business del Banco Mundial 2013, Colombia es el tercer país en la región con el ambiente más amigable para hacer negocios y es el que tiene mayor fortaleza en términos de protección al inversionista en la región.

Tierra de experiencias
Una de las razones que esgrime Colombia para promocionarse como destino de negocios es su conectividad. El país cuenta con más de 700 frecuencias aéreas internacionales directas por semana y tiene una posición privilegiada, con salida tanto al océano Atlántico como al Pacífico. Desde Bogotá, se accede en solo tres horas a Miami, seis a Nueva York, San Pablo o Buenos Aires y nueve a Madrid.
La ciudad de Bogotá, con más de 8 millones de habitantes, cuenta con todo una infraestructura destinada a recibir al turista de negocios. La ciudad ofrece más de 12.000 habitaciones en hoteles cuatro y cinco estrellas, y se estima que en el próximo año se sumarán otras 4.000. Bogotá combina la historia de la colonia española en La Candelaria, con modernos shoppings y restaurantes en la zona Rosa y el cerro Monserrate, un lugar inigualable para admirar la ciudad desde lo alto.
Además de los sitios tradicionales para hacer eventos, como el futuro Ãgora Bogotá –un centro internacional de convenciones preparado para recibir más de 3.000 invitados, hoy en construcción–, la ciudad suma la posibilidad de realizar eventos 150 metros bajo tierra, en una antigua mina de sal –hoy convertida en Catedral–. Sin embargo, Bogotá es solo el primer paso de un viaje por un país todavía por descubrir.
En la ciudad amurallada, el Centro de Convenciones Cartagena de Indias abre sus puertas para recibir a eventos internacionales de alto nivel, como fue la Cumbre de las Américas, realizada en 2012 y la Asamblea General de la Interpol, prevista para este año. La ciudad fue tradicionalmente un destino turístico por excelencia gracias a las 29 frecuencias directas internacionales semanales que conectan a Cartagena con Estados Unidos y con Panamá. Cartagena cuenta además con 152 frecuencias semanales domésticas con la ciudad de Bogotá, principal punto de entrada de los viajeros extranjeros en Colombia.
En cuanto a la oferta hotelera, se destacan grandes cadenas internacionales como IHG, Iberostar, Marriott, Melia, Starwood, Radisson y Sonesta.
El hotel las Américas, con más de 19 años en el mercado, cuenta con su propio centro de convenciones, con capacidad hasta 2.000 personas.
Al interior de Colombia, el “Paisaje Cultural Cafetero” –declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación (Unesco) como Patrimonio de la Humanidad– permite conjugar los negocios con un viaje al interior de una hacienda cafetera para conocer en detalle cómo es el proceso de producción del mundialmente estimado café colombiano.
La zona cafetera se encuentra en el centro de Colombia, enmarcado por las ciudades de Pereira (departamento de Risaralda), Manizales (Caldas) y Armenia (Quindío). Las tres localidades cuentan con aeropuerto propio y centros de convenciones, destinados principalmente para los hombres de negocio que desean una experiencia diferente para su evento. Entre los tres departamentos, suman más de 2.400 habitaciones para recibir al turista.
El “Paisaje Cultural Cafetero” fue tradicionalmente una zona cuyo principal ingreso era la venta de granos de café. Sin embargo, la caída en los precios del café impactó en la economía regional, que debió adaptarse a los nuevos tiempos. La región se diversificó económicamente, con la incorporación del cultivo de frutas, plátanos y flores, la instalación de industrias metalmecánicas, autopartistas y agroindustriales y una fuerte apuesta al turismo. De esta manera, las fincas cafeteras tradicionales –como es el caso de la Hacienda San José– se convirtieron en hoteles boutique, preparados también para la realización de todo tipo de eventos corporativos y sociales.
El hotel Movich en Pereira, es un paso obligado para el turista corporativo que viaja hacia el “Paisaje Cultural Cafetero”. El hotel, propiedad del dueño de la línea aérea Avianca, ofrece planes especiales para turistas de congresos y convenciones y descuentos de entre 15 y 20% en pasajes aéreos en Avianca para los turistas corporativos.
“Colombia es un país de experiencias”, se escucha decir entre los hombres y mujeres que se ocupan del turismo en ese país. Desde una cata de café, una clase de cocina caribeña, un spa junto al mar, un recorrido por la historia de Cartagena a través de los textos de Gabriel García Márquez, hasta una caminata al interior de una hacienda cafetera, Colombia logra ofrecer a los empresarios un abanico de posibilidades para crear un viaje que permita combinar el trabajo con el placer.

