Si fuera cierto –cosa que está por verse– que el mercado de lujo en la Argentina se desmorona, el sector de los automóviles de lujo no parece notarlo. Con una estrategia clara de permanencia en el país ha optimizado su oferta y alcanzado acuerdos comerciales para adaptarse a las nuevas características de la plaza.
Por Florencia Pulla

Gustavo Gioia
También en la Argentina Porsche es sinónimo de grandes aspiraciones en materia de automóviles. Ubicada casi desde su nacimiento, en 1931, como una de las marcas de vehículos de lujo a escala global, sus autos se producen en Alemania –aunque también tiene fábricas en Eslovaquia y en Finlandia– y se importan hacia nuestro país. Nordenwagen es el centro exclusivo de Porsche en la Argentina y su flamante salón de exposición y ventas es uno de los primeros Centros Porsche creados según las directivas arquitectónicas de la casa matriz.
Es el resultado de una gran inversión que también puede verse en los nuevos centros de Córdoba y Rosario, abiertos el año pasado. Entonces, si es cierto que las marcas de lujo están retirándose del mercado, nadie recordó avisarles a las automotrices. “En el caso de las marcas de automóviles de lujo no ha habido ninguna que haya dejado nuestro país. Lo que ha ocurrido es una optimización de su oferta de acuerdo a las nuevas características del mercado de lujo con una orientación clara de sus estrategias de permanencia en nuestro país”, explica Gustavo Gioia, gerente general de la marca.
Aunque algunas se encuentran entre las últimas en arreglar con el Gobierno, las automotrices de lujo como Porsche y BMW –que aceptó la propuesta del Gobierno de importar autos a cambio de exportar autopartes, cuero para tapizados y arroz procesado en octubre del año pasado– han tratado de adaptarse a las reglas de juego locales.
En este sentido, se entiende la explicación de Gioia acerca de la ida de otras marcas del segmento. “Algunas marcas han partido porque no les convenía la nueva matriz de negocios y el esfuerzo de adaptarse era mayor al beneficio de seguir participando aquí. Creo, sin embargo, que el tamaño del mercado argentino no es para nada despreciable y que, por el contrario, la crisis mundial otorga mejores condiciones de venta para estos productos de lujo cuyos mercados naturales se han visto reducidos”. Buenos Aires, en ese sentido, sigue siendo un mercado de lujo interesante para los autos que, aunque venden pocas unidades, generan grandes utilidades. “Eso sí, el prestigio de la marca debe justificar que el cliente pague más por un producto”, aclara.
Con esto en mente la estrategia comercial de Porsche se centra en la expansión hacia el interior del país. “Se han abierto dos nuevos Porsche Center en 2011 para cubrir mejor el interior y se han introducido avances en los productos del sector, como la tecnología híbrida que equipa a la nueva Cayenne S Hybrid, única por sus características en la Argentina”. En parte, Gioia se apoya sobre la capacidad de adaptabilidad para explicar el crecimiento de la marca cuya participación en el segmento de autos deportivos creció hasta llegar a 20% del marketshare, el doble del que ostentaba hace solo unos años.
Compensación forzosa
2011 significó para Porsche Argentina un buen año con 137 unidades patentadas. Esperan, para este 2012, una cifra similar. “El perfil de los clientes Porsche es el más elevado de los compradores de autos premium. Alcanzando esos estándares es que se ha mantenido en el mercado durante casi 20 años”.
El equilibrio en la balanza comercial sigue siendo clave de cara a 2013. “Aunque pronosticamos un año similar en términos de volúmenes, aguardamos con expectativa la entrega a nuestros clientes del nuevo Carrera”. Es que para Gioia “las normas vigentes de importación requieren mejor planeamiento por parte de la marca y mayor aprovechamiento del porfolio de productos”. El caso de Porsche no es diferente del resto: una vez elegido el modelo, los clientes deben esperar el arribo de las unidades.
¿Cómo hace la marca para compensar su balanza comercial? Mediante un acuerdo firmado en marzo del año pasado se comprometieron a exportar US$ 8 millones en vinos nacionales a más de 18 mercados entre los que se encuentran Estados Unidos, Inglaterra y Brasil. Eso les proporciona vía libre para importar 100 vehículos de alta gama en el año.

