La Danza blend, lo último de Altos Las Hormigas
La bodega presenta su blend de uvas Malbec, Bonarda y Semillón 2019, cosechadas a mano.
La bodega Altos Las Hormigas presenta “
La Danza”, un
blend
de uvas tintas con un refrescante porce
ntaje de u
vas blancas
: un vino que, por su composición, resulta altamente placentero. “Es hora de disfrutar, ya sea en familia, con amigos o en pareja junto a una copa de este vino llamado “
glou-glou
”, como representa la onomatopeya. Se trata de un vino que invita a ser degustado de una manera relajada y descontracturada. La Danza
es pa
ra tomar hoy, no para guardar o envejecer, es más frutal y con menos madera
”, comenta Antonio Morescalchi, fundador de la bodega. Su color es rojo rubí intenso con tintes violáceos brillantes.
Sus aromas se combinan entre los frutales -frutillas, higos y frutos rojos- hasta los herbales y las especias
. Por su sabor delicado, su toque de acidez y su dejo frutado es
un excelente acompañamiento de platos mediterráneos, especialmente aquellos con berenjena y tomate
. Hoy, la bodega presenta una nueva propuesta que explora la versatilidad de diversos tipos de uvas y
terroir
. En esta ocasión las tres variedades utilizadas, Malbec, Bonarda y Semillón, provienen de Luján de Cuyo y el Valle de Uco y son cosechadas a mano.
Durante la fermentación, cada tanque se degusta tres veces por día para evaluar su
progreso
. El vino no pasa por roble, para acentuar su frescura; es criado en cubas de cemento por un mínimo de 9 meses. En Argentina, ya se consigue en vinotecas, tiendas especializadas y canales
online
.
La etiqueta fue creada exclusivamente por la diseñadora francesa Laurence Chenè
, quien logró un resultado con tonos de simpatía, alegría y emociones positivas, todo lo que despierta el vino al ingresar en la boca de quienes lo beben. Por todos los sentidos, este vino invita a disfrutar, a relajarse y, por qué no, a bailar un rato.
Es ide
al para ser servido en jarra pingüino, para evocar nuestras raíces
y volver a compartir la buena mesa con los seres queridos. Esta jarra era famosa por su presencia en los domingos familiares o las cenas con amigos, en las que no faltaba la excusa para destapar un rico vino y servirlo directo de la jarra, creada para conservar el calor ardiente del alcohol.
Su diseño se remonta a los tiempos de masiva inmigración italiana
. Rápidamente fue adoptado por los pulperos que preparaban y comercializaban los vinos. Su mística se conserva aún hoy y su aparición en reuniones sociales ya es tradición.
Artículos relacionados

Hotelga 2026 reunirá gastronomía y hotelería del 2 al 4 de septiembre
La muestra se realizará en La Rural de Buenos Aires con dos pabellones, 14.000 m2 de superficie, más de 200 marcas expositoras y más de 40 empresas debutantes, y sumará paneles con gobernadores, economistas y una agenda de actividades orientada a la coyuntura del negocio turístico y gastronómico


Llega la segunda edición de Sifonarte
12 obras fueron seleccionadas entre más de 1.000 propuestas artísticas y se exhibirán del 27 al 30 de agosto en La Rural.

