Singapur otra vez la mejor ciudad para los negocios
Singapur, una ciudad-estado soberano e isla-país en el sudeste asiático, es uno de los mayores centros comerciales del mundo, el cuarto centro financiero con uno0 de los cinco puertos más concurridos del planeta.
Su economía globalizada y diversificada depende fuertemente del comercio, especialmente la manufactura.
Se ha mantenido durante varios años al tope del ranking como mejor lugar en el mundo para hacer negocios y, según indica la Economist Intelligence Unit, seguirá siendo el lugar más amigable para los inversores extranjeros hasta 2018, mientras que Suiza y Hong Kong retuvieron el segundo y tercer puesto.
Políticas favorables en finanzas e inversión extranjera ayudaron a los países asiáticos a retener sus puestos en los rankings. En el Sudeste asiático, la competencia entre ciudades por convertirse en centros para las finanzas internacionales, manufactura y logística motivaron mejoras en el entorno empresarial, según muestra el estudio.
La investigación mide riesgos políticos además de costos operativos que incluyen impuestos, financiamiento y costos laborales.
- Etiquetas
- singapur
- negociosranking
Artículos relacionados

Peter Thiel, o el filósofo que dejó de creer en la democracia
De Frankfurt a Buenos Aires, la trayectoria de Peter Thiel condensa las mutaciones de una época: el capitalismo tecnológico dejó de prometer emancipación para ofrecer, en su lugar, una teología del poder. Detrás del inversor más influyente de Silicon Valley late una pregunta vieja como la política misma: ¿qué clase de orden sigue al desencanto?

La desinflación que no fue
Diez meses de precios al alza, actividad que cede y recaudación en caída libre. La Argentina transita una estanflación que el monetarismo prometió erradicar pero no puede explicar.

Dónde se fabrica la inteligencia artificial y por qué eso ya es una cuestión de poder económico
Un informe del BIS traza el mapa mundial de las empresas que producen inteligencia artificial y confirma una tendencia decisiva: Estados Unidos y China concentran la mayor parte del negocio, mientras el resto del mundo intenta encontrar un lugar en una cadena de valor cada vez más estratégica.

