Especial Consultoras: Mentalidad abierta hacia la innovación continua
En los últimos años nuestro sector ha tenido que afrontar muchos desafíos que pusieron a prueba su capacidad de resiliencia. Los factores determinantes fueron la inestabilidad constante de las principales variables macroeconómicas argentinas y la transformación tecnológica que impacta con gran velocidad en el mundo de los negocios. En este contexto desafiante, podemos decir que KPMG ha mantenido sus objetivos de crecimiento sin dejar de adaptarse a las exigencias y cambios del país y del mundo.

Por Néstor García (*)
Una diferencia que nos permitió sortear las limitaciones que impuso e impone la coyuntura es que antes de la crisis de la pandemia hicimos una fuerte reconversión tecnológica, incorporando nuevas herramientas que en la actualidad nos permiten ofrecer soluciones a nuestros clientes para poder competir en un mercado más complejo, exigente e híper informado.
Particularmente este año las reformas impositivas y laborales, junto a la ley de inversiones conocida como RIGI, han demandado de parte de nuestros clientes una atención especial que pudimos abordar con nuestros equipos multidisciplinarios de abogados y profesionales de ciencias económicas especializado en negocios. También seguimos creciendo en el servicio de asesoría a través de distintas prácticas que permiten reducir costos, impulsar la transformación tecnológica, automatizar procesos y servicios relacionados con prevención, detección y respuesta ante conductas indebidas y fraudes, incluyendo la investigación de incidentes relacionados con ciberseguridad. En todos los casos la premisa siempre es la importancia de estar cerca del cliente para que nos considere sus socios naturales y estratégicos.
Entrenamiento para hacer frente a los cambios
Incorporar nuevas tecnologías requiere que nuestros planteles de profesionales tengan la capacidad y rapidez necesaria para adaptarse a los cambios no solo tecnológicos sino culturales, que son los que realmente impactan en la organización a partir de tener una mente abierta hacia la innovación continua, y que permiten aportar a los clientes toda nuestra experiencia y conocimiento. En otras palabras, hoy es preciso desarrollar una visión de los negocios de 360 grados para estar a la vanguardia de los cambios, siempre brindando los mejores servicios. En este momento, uno de los principales retos consiste en poner foco y utilizar las nuevas herramientas tecnológicas, como la inteligencia artificial, para mejorar en eficiencia y productividad. Y en ello trabajamos respaldados en los 260.000 profesionales de toda la red global de KPMG y también a través de alianzas estratégicas globales con grandes firmas mundiales, como Microsoft, Claroty, Google, Oracle, SAP e IBM, por citar algunos ejemplos, que nos posibilitan ofrecer una variedad de soluciones de cara a resolver en el menor tiempo posible los desafíos y oportunidades que aparecen todos los días y que nos obligan a modificar estrategias y tomar nuevas decisiones como líderes empresarios.
En ese proceso de transformaciones, tanto internas como hacia nuestros clientes, la capacitación y el entrenamiento permanente de los que formamos parte de KPMG resulta un tema prioritario, porque los nuevos conocimientos que permiten desarrollar e implementar aplicaciones tecnológicas son los que hacen posible consolidar los cambios que se han vuelto impostergables. Por todo ello, también es sustancial generar un clima de trabajo y de involucramiento positivo con la organización, apalancado en el sentido de pertenencia de todos los colaboradores, que facilite el cumplimiento de los objetivos e impulse los resultados económicos y financieros trazados para cada año. Por último, es fundamental prestar atención y comprender las nuevas demandas sociales en todo lo relacionado a cuestiones ambientales, sociales, y de gobierno corporativo (ESG) como parte integral de las operaciones del negocio y de las estrategias corporativas de largo plazo.
(*) Presidente y CEO de KPMG Argentina
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