En serio, el debate sobre la globalidad
Barrack Obama no comienza su visita a China con los mejores augurios. Un Presidente que acaba de ser derrotado en las legislativas de medio término en forma rotunda, y al que le quedan dos años difíciles donde transitará entre el conflicto y la agonía, será recibido por un líder al que le quedan 8 años de gestión, cuando su país se está convirtiendo en la primera economía mundial al menos en PBI.
Pero la discusión de fondo será sobre quién logrará imponer su modelo y su visión del escenario global. Estados Unidos busca completar la integración de su acuerdo Transpacífico en el plano comercial, que deliberadamente excluye a China.
Por su parte, el gigante asiático quiere acelerar el Área de Libre Comercio del Asia Pacífico, y superar las diferencias con Japón y contener la estrategia estadounidense.
El escenario de esta contienda es la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por su sigla inglesa, Asia-Pacific Economic Cooperation ) que está comenzando en Beijing. Un modesto éxito chino será la creación de una red regional contra la corrupción. Pero en cuanto a la estrategia de comercio global, por más que habrá acuerdo en lanzar un “estudio estratégico colectivo” sobre el Área de Libro Comercio propuesta por los chinos, la verdad es que la mayoría de los países de la APEC están en contra de esta iniciativa.
Las gestiones chinas en esta dirección durante los últimos meses, con todos los países involucrados, hasta ahora han fracasado. El diseño estadounidense es cerrar antes y poner en marcha el bloque Transpacífico, para recién entonces iniciar un análisis de la propuesta de la diplomacia china. En la misma capital china seguirán las gestiones por el Transpacífico, donde hay que superar todavía el escollo que supone tener acceso a los mercados agrícolas japoneses. Los chinos saben que faltan meses todavía para que estos países lleguen a un acuerdo en este asunto, pero reclaman una actitud transparente, inclusiva y abierta. Es decir, o dejan ingresar a China en el futuro, o se negocia directamente con el bloque. El eje para evaluar los resultados de este encuentro pasarán por: algún tipo de entendimiento razonable entre las dos grandes economías asiática, China y Japón; una puerta de negociación abierta entre Beijing y el resto del bloque del Pacífico; y finalmente, las nuevas relaciones entre Estados Unidos, con un gobierno en retirada, y China con un gobierno en ascenso y con poderes plenos.
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