EE.UU. retendría su rol central en el mundo
China podrá ser la mayor economía del mundo para el 2030, pero la
potencia americana seguirá siendo “primus inter pares” en el sistema
internacional, según una nueva evaluación del Consejo Nacional de
Inteligencia (NIC) del gobierno de Washington sobre tendencias globales.

Entre las diversas conclusiones de la investigación, los autores calculan que el terrorismo islámico habrá concluido para 2030, que Estados Unidos tendrá independencia energética y hasta que podría ser un importante exportador de energía y que además los avances en tecnologías de fabricación podrían reducir la necesidad de tercerizar en el extranjero. Asimismo, el estudio advierte que posibles conflictos futuros en Asia y Medio oriente podrían contener “un elemento nuclearâ€.
“Con el rápido ascenso de otros países, el “momento unipolar†ya pasó y la “Pax Americana†–la era de la supremacía estadounidense en la política internacional que comenzó en 1945 – está aflojando con gran rapidez, dice el informe. En términos de tamaño económico, gasto militar y tecnológico, para 2030 el poder asiático será superior a los de Norteamérica y Europa juntos.
Sin embargo, Estados Unidos retendrá su rol central porque seguirá siendo el único país capaz de movilizar coaliciones para lidiar con peligros globales.
“Ningún otro país puede reemplazar a Estados Unidos en ese escenario,†dijo el presidente del Consejo Nacional de Inteligencia Christopher Kojm.
El informe, titulado Global Trends 2030, fue elaborado y publicado por el NIC y refleja la visión de los 16 organismos de inteligencia del gobierno de Estados Unidos sobre cómo se verá el mundo dentro de veinte años. Se publica cada cuatro años para ayudar a trazar el planeamiento estratégico de cada nueva administración.
La conclusión sobre la desaparición de la Pax Americana contrasta con la retórica de la última campaña electoral, en la que ambos candidatos trazaron una visión de continuado predominio estadounidense.
Sin embargo, este informe del NIC es ligeramente más optimista que el anterior sobre el futuro papel de Estados Unidos en el mundo. Cuatro años atrás el mundo estaba sumido en la crisis financiera y el informe decía que para 2025 el sistema internacional estaría plagado de peligros a causa de la menor influencia de Estados Unidos.
Dificultades para China
Si bien el estudio admite los grandes cambios que están ocurriendo en el mundo, especialmente en Asia, es cauto en su evaluación del probable aumento del poder e influencia de China: cita envejecimiento de la población, problemas ambientales, aumento del nacionalismo, posibles disturbios y oposición regional.
El principal autor del estudio, Mathew Burrows, cree que China podría ser su peor enemigo pues terminó creando más apoyo a la continuidad del predominio de Estados Unidos en la región. Además, la capacidad de Estados Unidos para formar coaliciones de aliados y amigos, y para movilizar redes de individuos y actores no estatales le dará una ventaja, aunque pierda su posición dominante en términos de poder “duroâ€.
El estudio sigue: Estados Unidos podría convertirse en importante exportador de energía por los últimos desarrollos en shale gas. Si también pudiera explotar los numerosos depósitos de petróleo de difícil acceso, podría cambiar la dinámica del mercado global de petróleo y conducir hacia una pérdida del poder de la OPEP y al potencial colapso de los precios del petróleo.
Los avances en nuevas tecnologías, como robótica e impresión en 3D, podrían tener un impacto enorme en la manufactura, aumentando de esa forma la productividad y reduciendo la necesidad de producir en el extranjero. Sin embargo, esas tendencias continuarán deprimiendo los sueldos de los trabajadores no calificados en economías desarrolladas y también presentarán numerosas oportunidades para los fabricantes asiáticos.
Burrows cree que probablemente el ciclo del terrorismo islamista se haya extinguido para 2030 a causa de una falta de apoyo popular en los países musulmanes.
Según el documento, una de las tendencias más importantes en los próximos veinte años será el crecimiento de la clase media, que “se convertirá en el sector social y económico más importante en la amplia mayoría de países del mundo. Eso aumentará el poder del individuo y llevará al mejoramiento de la educación y la salud y al uso generalizado de las tecnologías de comunicación.
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