Talento argentino para un nuevo paradigma en medicina reproductiva
La inteligencia artificial redefine la selección de óvulos en fertilización asistida y abre paso a una estrategia más precisa, menos invasiva y centrada en la calidad ovocitaria. Clínicas locales ya incorporan esta innovación que busca anticipar el éxito de los tratamientos.

Aunque la fertilización in vitro (FIV) representa una vía de esperanza para millones de personas, sus tasas de éxito siguen siendo modestas: entre el 60% y el 70% de los ciclos no resultan en nacimientos vivos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Este margen de incertidumbre no solo se traduce en tratamientos reiterados, sino también en un desgaste emocional y financiero difícil de mensurar.
En ese contexto, una startup canadiense especializada en biotecnología e inteligencia artificial propone cambiar las reglas del juego. Desde su llegada a la Argentina en 2022, Future Fertility logró posicionarse como un actor relevante en la red de clínicas de fertilidad que buscan anticipar con mayor precisión el potencial reproductivo de los óvulos humanos. Lo hace a través de MAGENTA™, una herramienta no invasiva que asigna puntajes de calidad individualizados a partir del análisis de imágenes de alta resolución.
Óvulos bajo la lupa
Históricamente, la evaluación de la calidad ovocitaria se basó en suposiciones vinculadas a la edad de la paciente. Esta aproximación, limitada y generalista, dejó sin respuesta a numerosos casos de fallos reproductivos. Hoy se reconoce que la calidad de los óvulos es un factor crítico en el éxito de la FIV, aunque hasta hace poco no existían herramientas suficientemente desarrolladas para evaluarla de forma directa.
MAGENTA™ permite identificar rasgos invisibles al ojo humano y ofrecer una evaluación personalizada para cada óvulo. La información se entrega al equipo médico, pero también a la paciente, lo que posibilita una toma de decisiones más informada sobre los próximos pasos del tratamiento.
“La calidad ovocitaria es la principal variable en los resultados —afirma el Dr. Sergio Papier, director médico del centro CEGYR—. Esta herramienta nos permite anticipar cómo se comportarán los óvulos, y si es necesario, implementar estrategias de prevención que van desde la modificación de hábitos hasta el ajuste en los esquemas de estimulación hormonal”.
Predicción genética sin biopsia
El desarrollo más reciente de la compañía se llama Euploidy Insights y amplía las capacidades de MAGENTA™ al estimar la probabilidad de que un óvulo se transforme en un embrión euploide, es decir, con la cantidad correcta de cromosomas. Este dato es clave para predecir si el embrión resultante podrá desarrollarse normalmente y tener mayores chances de implantación.
A diferencia de la prueba genética embrionaria tradicional (PGT-A), que requiere una biopsia posterior a la fecundación, Euploidy Insights ofrece una predicción temprana sin intervención sobre el embrión. El modelo se basa en aprendizaje profundo (deep learning) a partir de una base de datos con más de 150.000 imágenes de óvulos recopiladas en más de 30 países.
En el congreso ESHRE 2025, investigadores presentaron datos multicéntricos que mostraron una fuerte correlación entre los puntajes altos de MAGENTA™ y la tasa de euploidía: en uno de los conjuntos, los óvulos en el cuartil más alto de predicción tuvieron una tasa de euploidía del 30%, frente al 6% del cuartil más bajo.
IA y medicina personalizada
En la Argentina, más del 40% de las clínicas de fertilidad ya utilizan esta tecnología, incluyendo instituciones de ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza. Según los especialistas, su incorporación representa un paso importante hacia una medicina reproductiva más personalizada y con menor grado de incertidumbre.
“Cuando los resultados de FIV son más bajos de lo esperado —indica la CEO de Future Fertility, Christy Prada—, esta información permite reinterpretar el proceso desde una nueva perspectiva. En pacientes jóvenes o en casos con alta cantidad de óvulos, ayuda a comprender por qué no se logra un desarrollo embrionario óptimo y a planificar con mayor precisión los ciclos futuros”.
Aunque la inteligencia artificial no reemplaza la experiencia médica, sí ofrece herramientas de análisis que hasta hace pocos años resultaban inalcanzables. En un campo tan sensible como la reproducción asistida, donde cada decisión tiene alto impacto emocional y económico, disponer de información objetiva desde las primeras etapas del tratamiento puede marcar la diferencia.
Tecnología y sensibilidad
Lejos de la lógica puramente tecnológica, el uso de inteligencia artificial en fertilidad tiene una dimensión ética y emocional que no puede ser soslayada. La posibilidad de evaluar sin intervenir, de anticipar sin invadir, abre un camino hacia una medicina más empática, menos invasiva y más ajustada a la singularidad de cada paciente.
En palabras de Prada, “hacer visible lo invisible” no implica reemplazar el juicio clínico, sino ampliarlo con nuevas herramientas. Con cada óvulo evaluado, se pone en juego algo más que una predicción: se trata de multiplicar las posibilidades de concretar un deseo profundamente humano.

