Education Cannot Wait (ECW) y sus socios donantes estratégicos anunciaron el 10 de noviembre de 2025 la entrega de una subvención de emergencia de US$ 3,5 millones para Bangladesh. El propósito principal es abordar la crisis de los refugiados rohinyá mediante el restablecimiento del acceso educativo para la infancia en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa será implementada por UNICEF en coordinación con un consorcio de organizaciones locales, entre ellas el Centro de Desarrollo Comunitario (CODEC), la Fundación Jagorani Chakra (JCF), BRAC, Mukti Cox’s Bazar, Friendship y la COAST Foundation. El programa busca restablecer la educación de 180.000 niños en Cox’s Bazar, donde se ubica el campo de refugiados más extenso a nivel mundial.
La rápida respuesta de ECW apunta a aumentar las oportunidades de aprendizaje inclusivas en entornos educativos seguros y protegidos. Rana Flowers, representante de UNICEF en Bangladesh, manifestó: “Todos los niños y niñas merecen la oportunidad de aprender, independientemente de la crisis. Este apoyo de Education Cannot Wait representa un salvavidas. Se trata de algo más que libros y lecciones: es el puente que lleva a los niños hacia la dignidad, la estabilidad y el futuro que se merecen. Este apoyo nos ayudará a proporcionar a los niños rohinyá las habilidades, la confianza y la esperanza que necesitan para reconstruir sus comunidades cuando sea seguro regresar a casa. El futuro del pueblo rohinyá —su cultura, su identidad, su voz— depende de lo que los niños aprendan hoy”.
La disminución de la ayuda humanitaria y la financiación educativa en Bangladesh pone en riesgo los logros alcanzados. Según datos de junio de 2025, más de 3.600 centros educativos para la primera infancia hasta cuarto grado permanecen cerrados. Además, los análisis recientes indican que solo se ha movilizado la mitad del plan de respuesta conjunta previsto para la crisis.
Education Cannot Wait es el fondo mundial de las Naciones Unidas para la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas. La entidad trabaja en alianza con gobiernos, donantes públicos y privados, organismos de las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil para mejorar la eficiencia de las respuestas educativas en contextos críticos.
La subvención representa un aporte concreto para la protección del derecho a la educación de los niños refugiados rohinyá en Cox’s Bazar.












