El negocio de la Fórmula 1 en números: un fenómeno que no deja de rugir
Desde la primera carrera disputada en 1950 en Silverstone, la máxima categoría del automovilismo sumó miles de seguidores en todo el planeta. En tiempos puramente analógicos y mucho más en la era digital, reúne a un público amplio que sigue también otros deportes, pero que queda rendido ante el vértigo de cada prueba. Fanáticos de una escudería o de otra, cautivados por el diseño de determinado circuito o rendidos ante el carisma de un piloto, semana a semana se dan cita frente a la pantalla.


