Daniel Katzman cerró una operación por US$ 12,5 millones en biotecnología oncológica

La transacción, construida durante más de una década entre la Argentina y Estados Unidos, otorgó a una firma pública estadounidense derechos globales sobre tres candidatos terapéuticos basados en virus oncolíticos y volvió a poner en foco el recorrido necesario para convertir ciencia avanzada en un activo empresarial

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Daniel Katzman cerró una operación valuada en aproximadamente US$ 12,5 millones vinculada al desarrollo de terapias oncológicas de nueva generación, en una transacción que involucró a Unleash Immuno Oncolytics y a la empresa pública estadounidense TransCode Therapeutics. El acuerdo contempló derechos exclusivos a nivel mundial sobre tres candidatos terapéuticos desarrollados por la biotecnológica: UIO-524, UIO-525 y UIO-526.

Katzman es fundador y CEO de Unleash Immuno Oncolytics, una compañía creada con el objetivo de desarrollar terapias innovadoras contra el cáncer con proyección global. También es chairman y cofundador de Asclepii, una empresa de innovación biomédica basada en Cleveland que trabaja en tecnologías de regeneración de tejidos y cicatrización avanzada. La operación se inscribe en un recorrido de más de una década de trabajo en biotecnología avanzada, con investigación, financiamiento y desarrollo empresarial articulados entre la Argentina y Estados Unidos.

La plataforma tecnológica desarrollada por la compañía se basa en virus oncolíticos, terapias diseñadas para infectar y destruir células tumorales de forma selectiva. Además del ataque directo al tumor, estos enfoques pueden activar respuestas inmunes del propio organismo contra el cáncer. Dentro de esa plataforma, uno de los desarrollos más avanzados es UIO-524, un candidato terapéutico basado en un adenovirus oncolítico de nueva generación.

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El diseño de UIO-524 apunta a actuar con mayor precisión dentro del microambiente tumoral, para maximizar el impacto sobre las células cancerosas y reducir el efecto sobre tejidos sanos. Ese enfoque científico contribuyó a impulsar el interés internacional por la tecnología, en un segmento donde los procesos de validación y desarrollo suelen extenderse a lo largo de varios años.

La construcción del proyecto incluyó el acceso a tecnologías provenientes de instituciones científicas como el Instituto Leloir, en la Argentina, y Washington University in St. Louis, en Estados Unidos. En paralelo, la empresa atrajo inversión de fondos especializados como BioGenerator, Draper Cygnus, Dragones Venture Partners, Axia Ventures y Oncolys BioPharma.

El recorrido no se limitó al avance científico. También implicó negociar licencias tecnológicas, proteger propiedad intelectual, estructurar financiamiento y sostener el desarrollo en un sector de ciclos largos y riesgos elevados. “En biotecnología, crear valor no depende sólo del descubrimiento científico”, dijo Daniel Katzman, fundador y CEO de Unleash Immuno Oncolytics. “También requiere liderazgo persistente, capacidad de ejecución, articulación internacional y una estrategia clara para que la innovación pueda convertirse en una oportunidad real”, dijo Daniel Katzman, fundador y CEO de Unleash Immuno Oncolytics.

En un contexto donde el desarrollo de terapias puede tomar entre diez y quince años, el acuerdo dejó como eje la licencia global de UIO-524, UIO-525 y UIO-526 a una firma pública estadounidense.

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