La influyente sábana color salmón (cuya sigla, FT, también
identifica al principal indicador bursátil londinense) recién parece
emerger ahora de dos años malos, tras recortar 25% de erogaciones. De hecho,
hasta negoció con el WSJ Europe un convenio para compartir costos de impresión
y distribución; aunque el grupo Pearson, controlante del FT, lo niegue.
Mientras el FT es casi el mejor diario escrito en inglés -sólo lo
supera The Economist, un semanario-, el Wall Street Journal no es justamente un
dechado en idioma. Pero sigue aumentando lectores y suscriptores. Eso lo tienta
con la aventura sabatina y una política publicitaria tendiente a atraer
avisos orientados al consumidor.
La influyente sábana color salmón (cuya sigla, FT, también
identifica al principal indicador bursátil londinense) recién parece
emerger ahora de dos años malos, tras recortar 25% de erogaciones. De hecho,
hasta negoció con el WSJ Europe un convenio para compartir costos de impresión
y distribución; aunque el grupo Pearson, controlante del FT, lo niegue.
Mientras el FT es casi el mejor diario escrito en inglés -sólo lo
supera The Economist, un semanario-, el Wall Street Journal no es justamente un
dechado en idioma. Pero sigue aumentando lectores y suscriptores. Eso lo tienta
con la aventura sabatina y una política publicitaria tendiente a atraer
avisos orientados al consumidor.











