Arpulp invertirá US$ 2.000 millones en una planta de celulosa fluff en Corrientes
El proyecto prevé instalarse en Ituzaingó con una capacidad de 800.000 toneladas anuales y, de acuerdo con el gobernador Juan Pablo Valdés, generará 13.000 puestos de trabajo directos e indirectos, con impacto en exportaciones, divisas y sustitución de importaciones dentro de la cadena foresto-industrial

La confirmación de una inversión de US$ 2.000 millones por parte de Arpulp SA para instalar una planta de celulosa fluff en Ituzaingó, Corrientes, incorpora un proyecto de escala para la foresto-industria argentina. La iniciativa se plantea con perfil exportador y con un producto orientado a segmentos de mayor valor agregado dentro de la cadena global.
La futura planta tendrá una capacidad proyectada de 800.000 toneladas anuales. De acuerdo con lo declarado por el gobernador de la provincia, Juan Pablo Valdés, el emprendimiento generará 13.000 nuevos puestos de trabajo directos e indirectos. Ese volumen previsto ubicaría a la instalación entre las más grandes del mundo en su tipo.
El foco productivo estará en la pasta fluff, una celulosa de fibra larga derivada del pino. Se trata de un insumo clave para la fabricación de productos de higiene absorbente como pañales, toallas femeninas y soluciones para la incontinencia. También se utiliza en productos médicos, telas no tejidas y desarrollos asociados al cuidado de la salud.
Por sus características técnicas, la pasta fluff se destaca por su alta capacidad de absorción, suavidad y eficiencia en la distribución de líquidos, lo que la vuelve un componente crítico para la industria sanitaria. En ese marco, producir este tipo de celulosa en el país se vincula con dos efectos económicos: la sustitución de importaciones y el posicionamiento de la Argentina en segmentos de mayor valor agregado.
El impacto de la inversión se proyecta más allá del ingreso directo de capitales por su efecto multiplicador sobre la cadena foresto-industrial. La construcción y operación de la planta se asocian a la dinamización de economías regionales y al fortalecimiento de entramados productivos locales. A la vez, se prevé un incremento de la capacidad exportadora, con generación de nuevas fuentes de divisas.
Dentro de esa dinámica, Corrientes y, en particular, la región de Ituzaingó aparecen como un polo para el crecimiento de la industria forestal, sobre una base productiva ya existente. La escala del proyecto también se presenta como un posible disparador de una nueva ola de iniciativas, en un contexto de demanda internacional por materiales renovables, soluciones sostenibles y cadenas productivas confiables.
El Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar) encuadró el anuncio dentro de un sector que involucra más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, con el 80% concentrado en la Mesopotamia. Además, señaló que la actividad reúne 13.000 productores y más de 6.000 empresas, genera empleo formal para 100.000 personas y exporta alrededor de US$ 550 millones anuales.
“La llegada de ARPULP no es solo una inversion. Es una señal. Señal de confianza en el pais”, declararon desde la entidad.

