Advierten a las Pymes argentinas por las demoras en el puerto chino
Según la última edición del Maersk Global Market Update, la demanda desde Latinoamérica de productos chinos creció un 17% interanual en el segundo trimestre de 2025, impulsada principalmente por los sectores de tecnología y maquinaria.

Este dinamismo consolida a China como motor del comercio global y posiciona a América Latina como un mercado prioritario. Sin embargo, el aumento del volumen exportado está generando cuellos de botella en los principales puertos chinos, con impacto directo en tiempos de despacho, disponibilidad de contenedores y previsibilidad de los embarques.
A nivel local, esa normalización del esquema cambió la dinámica: al reducirse las restricciones, también se redujo la necesidad de stockearse en exceso y los importadores están trabajando con horizontes más cortos: en promedio, manejan previsiones de cuatro meses, con la mercadería ya disponible en el país.
Sin embargo, de cara a 2026, distintos indicadores muestran que la demanda logística podría intensificarse y en ese sentido, resulta clave no subestimar los tiempos reales de la cadena internacional.
Para las Pymes argentinas, el desafío no es solo importar más, sino importar mejor: incorporar la logística a la estrategia de negocio, prever posibles demoras y construir cadenas de suministro más resilientes será determinante para sostener competitividad en un escenario de mayor apertura y presión sobre la infraestructura portuaria internacional.
“En este contexto, anticiparse a la logística deja de ser una ventaja y pasa a ser una necesidad. Ajustar calendarios de compra, asegurar slots con mayor antelación, diversificar proveedores y trabajar con operadores logísticos con presencia en origen son decisiones clave para reducir riesgos”, señaló Tomás Palomeque, Co-founder de 3PL.
En ese sentido, la planificación de espacios y capacidades se vuelve estratégica ya que, con la reapertura, muchas empresas calculan plazos como si se tratara de operaciones locales, sin contemplar demoras portuarias, aduaneras y logísticas en origen.
Otros factores a considerar son los relacionados con la estacionalidad para evitar cuellos de botella operativos, especialmente en momentos donde los ingresos de mercadería tienden a concentrarse en períodos cortos.
Además, no es aconsejable ignorar el impacto de la última milla: la logística interna y de distribución local suele convertirse en el cuello de botella una vez liberada la mercadería.
Otro punto central es no subestimar cómo llega la mercadería. El packaging y la información asociada cumplen un rol operativo fundamental. Contar con códigos de barras facilita el control de stock, el armado de pedidos y la trazabilidad interna. Asimismo, utilizar cajas adecuadas protege el producto durante la manipulación y el almacenaje. Unificar criterios en la cantidad de unidades por caja permite mover mercadería completa, optimizar tiempos y reducir errores.
En este escenario, la información se volvió un factor crítico. La falta de visibilidad sobre el estado de los pedidos genera incertidumbre y puede impactar en la experiencia del cliente. Hoy, no contar con herramientas de seguimiento on line o visualización del proceso logístico puede resultar costoso, especialmente cuando existen múltiples oferentes en el mercado. La trazabilidad, más que un diferencial, se consolida como un estándar esperado.
Además, es aconsejable evitar errores en la gestión documental y aduanera. “Inconsistencias en facturas, clasificaciones arancelarias o certificados generan costos extra, multas y retenciones innecesarias. En contextos de apertura como éstos, las reglas pueden cambiar rápido y quienes no se actualizan pagan el costo”, puntualiza Palomeque.
Tecnología y procesos: una logística pensada para la PyME argentina
La tecnología logística es verdaderamente eficiente cuando está ajustada a las necesidades reales de la PyME argentina. Y en el contexto actual, más que soluciones complejas, el foco tiene que estar en sistemas que aporten visibilidad y orden al proceso: “Saber en todo momento dónde está la mercadería, en qué posición se encuentra, cómo se identifica y cómo se mueve dentro del depósito”, finaliza Palomeque.
Por eso, contar con un sistema tecnológico que integre ubicación, códigos de barras y control de stock permite reducir errores operativos, agilizar la preparación de pedidos y mejorar la trazabilidad. Sin embargo, la tecnología por sí sola no alcanza: debe estar acompañada por procesos bien definidos, desde el ingreso de la mercadería hasta la distribución final.
En ese esquema, el trabajo conjunto entre el cliente y el operador logístico resulta clave. Anticipar la demanda, definir cómo llegará la mercadería, cómo se va a fraccionar y de qué manera se armarán los pedidos permite optimizar recursos y evitar reprocesos. Cuando esa planificación se hace de forma coordinada, la logística deja de ser un cuello de botella y se convierte en un aliado del negocio.
- Etiquetas
- 3PL
- Tomás Palomeque
Artículos relacionados

Mercedes-Benz Camiones y Buses amplía opciones de financiamiento para renovar flotas en Argentina
La compañía articuló con su red de concesionarios oficiales y Mercedes-Benz Financiera tres herramientas —crédito prendario, leasing y una plataforma digital— con tasas nominales anuales de 6,90%, 27% y 23% según el plazo, orientadas a facilitar proyectos de inversión de transportistas y empresas en todo el país

BingX acelera su oferta multiactivo con suba de 700% en acciones TradFi
En su revisión de negocio del segundo trimestre de 2026, la plataforma detalló que el volumen diario en BingX TradFi Stocks creció más de 700% en cinco días, superó los US$ 2.700 millones acumulados en acciones y sumó lanzamientos como EventX, la BingX Card y Ultra TradingView para ampliar herramientas y casos de uso

Press Nova redefine su posicionamiento y amplía su portafolio hacia el mercado de bebidas
La productora argentina de cierres sintéticos adoptó el eje “Tecnología y Sustentabilidad” y busca expandirse más allá de la industria vitivinícola, con foco en controles de calidad, diseño a medida e incorporación de materias primas derivadas de la caña de azúcar para desarrollar opciones con material biodegradable

