San Valentín se consolidó en México como una fecha de máxima exigencia para la operación de entregas, con un pico concentrado en un solo día y en ventanas horarias cortas. Durante la temporada 2025, el 14 de febrero la cantidad de entregas aumentó 116,9% frente al promedio de los primeros 12 días del mes, acompañado por un incremento de 115,2% en vehículos, a partir de datos operativos agregados de SimpliRoute.
El comportamiento no se distribuye a lo largo de varios días, como ocurre en otras temporadas comerciales como Buen Fin o Navidad. La demanda se concentra exclusivamente el 14 de febrero, lo que obliga a las empresas a absorber en una sola jornada casi el doble de pedidos, rutas y vehículos, sin detener entregas regulares ni reorganizar su operación con anticipación.
La dinámica se repite año con año y configura un micro-pico predecible, con presión logística en horas específicas y no en períodos prolongados. En ese marco, el foco operativo pasa por responder con precisión, sin margen para improvisación ni expansión gradual de flota.
“San Valentín es un ejemplo claro de cómo las fechas emocionales generan micro-picos extremos. No se trata de crecer infraestructura, sino de reaccionar con rapidez sin afectar la operación diaria”, explicó Álvaro Echeverría, CEO de SimpliRoute.
El aumento repentino de pedidos impacta categorías como flores, alimentos y regalos personalizados, donde la puntualidad define la experiencia del consumidor. En ese contexto, la logística deja de ser un tema exclusivamente técnico para convertirse en un factor crítico de cumplimiento, con impacto directo en tiempos, costos y nivel de servicio.
Las empresas que utilizan optimización logística mantienen en promedio un 95% de entregas exitosas en toda su cartera, incluso en jornadas de alta presión como San Valentín. Además, la planeación permite ahorros de hasta 34% en costos operativos y resolver la demanda con 10% menos vehículos, sin sacrificar volumen.
“La diferencia no está en hacer más viajes, sino en tomar mejores decisiones antes de que la operación salga a la calle. Cuando el pico ocurre en un solo día, cada ruta mal planeada se paga caro”, señaló Echeverría.











