Las franquicias de servicios en Argentina crecieron 23,6% el último año y se consolidaron como un segmento en expansión dentro del ecosistema de negocios. En ese universo, las franquicias logísticas ganan relevancia a medida que más PyMEs enfrentan desafíos operativos en la gestión de sus envíos y demandan soluciones más profesionales.
En un contexto de consumidor “cada vez más conectado y exigente”, la profesionalización de la logística aparece como un punto de inflexión para empresas de menor escala. A medida que aumenta el volumen de envíos, se vuelven más frecuentes las demoras, los errores en el despacho, las dificultades en el seguimiento y las limitaciones estructurales. Con ese escenario, la operación deja de ser un soporte y pasa a ser un factor crítico del negocio, con impacto directo en eficiencia, trazabilidad y calidad de servicio.
Este cambio también reconfigura el atractivo de los modelos de franquicias B2B, donde la prestación se orienta a empresas y no al consumidor final. La demanda constante en soluciones de envíos posiciona a estas franquicias como alternativa para quienes buscan desarrollar un negocio propio en un sector en crecimiento, con esquemas que priorizan procesos, estandarización y continuidad operativa.
Los números del sistema de franquicias aportan contexto. Con datos de 2025, el Reporte de Evolución de Franquicias de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias estimó unas 2.000 marcas franquiciantes en el país. En conjunto, operan más de 55.800 puntos de venta —propios y franquiciados— y generan cerca de 264.000 empleos directos. Para 2026, se proyectó un crecimiento del orden del 6% en la cantidad de puntos de venta.
En el rubro logístico, Mail Boxes Etc. (MBE) impulsa en el país el desarrollo de su modelo como primera franquicia logística internacional, con una propuesta dirigida a PyMEs, emprendedores y empresas. A diferencia de modelos orientados al consumidor final, el esquema responde a una lógica B2B enfocada en la construcción de cartera de clientes, la recurrencia de operaciones y soluciones a medida. En lugar de depender del tránsito o la ubicación, el crecimiento se apoya en relaciones comerciales de largo plazo y en la capacidad de gestionar soluciones de manera eficiente.
La red de MBE está presente en más de 45 países y cuenta con más de 1.800 franquicias. Para que un centro sea funcional, se requiere un mínimo de dos personas: una a cargo de la gestión interna del centro y otra enfocada en la gestión externa, es decir, la labor comercial. El sistema se apoya en procesos estandarizados, know-how basado en experiencias globales, y formación y acompañamiento continuo, con el objetivo de reducir la curva de aprendizaje y operar bajo estándares internacionales desde el inicio.
Para 2026, la proyección de un alza del 6% en puntos de venta marca el pulso de un mercado que sigue ampliándose.












