Japón depende de China para crecer

Japón –segunda economía del mundo– creció a razón de 7% anual en el cuarto trimestre de 2003. Las exportaciones fueron el motor que alimentó el crecimiento, pero esta vez la demanda de productos japoneses no vino de EEUU sino de China.

18 febrero, 2004

A diferencia de recuperaciones pasadas, que casi siempre dependían de aumentar
las exportaciones de autos a Estados Unidos, este crecimiento tiene una base más
amplia, pues la demanda china termina con la capacidad ociosa en las plantas siderúrgicas
japonesas y en las de semiconductores.

Las ventas de equipos para minería y construcción Komatsu a China
crecieron 27% en el último trimestre, a US$ 150 millones. Y la demanda
del gran país de Asia aumentó los precios del acero para felicidad
de Nippon Steel. En diciembre, el desempleo cayó a 4,9%, su nivel más
bajo en dos años y medio.

El excedente de la cuenta corriente japonesa aumentó 11,6% el año
pasado y llegó a US$ 150.000 millones. Parte del crecimiento se explica
por una recuperación de las ventas de artículos electrónicos
de consumo masivo. A pesar de versiones que dicen que en ese terreno Japón
perdió ventaja frente a sus competidores asiáticos con producción
más barata, las exportaciones de equipos audiovisuales crecieron en diciembre
68% con respecto al año anterior.

Para mantener sus exportaciones a precios accesibles para estadounidenses y
europeos, el gobierno japonés ha intervenido fuertemente en los mercados
de divisas; el año pasado compró US$ 172.000 millones para impedir
que el yen se siguiera fortaleciendo frente al dólar. El mes pasado,
compró otros US$ 67.000 millones.

A diferencia de recuperaciones pasadas, que casi siempre dependían de aumentar
las exportaciones de autos a Estados Unidos, este crecimiento tiene una base más
amplia, pues la demanda china termina con la capacidad ociosa en las plantas siderúrgicas
japonesas y en las de semiconductores.

Las ventas de equipos para minería y construcción Komatsu a China
crecieron 27% en el último trimestre, a US$ 150 millones. Y la demanda
del gran país de Asia aumentó los precios del acero para felicidad
de Nippon Steel. En diciembre, el desempleo cayó a 4,9%, su nivel más
bajo en dos años y medio.

El excedente de la cuenta corriente japonesa aumentó 11,6% el año
pasado y llegó a US$ 150.000 millones. Parte del crecimiento se explica
por una recuperación de las ventas de artículos electrónicos
de consumo masivo. A pesar de versiones que dicen que en ese terreno Japón
perdió ventaja frente a sus competidores asiáticos con producción
más barata, las exportaciones de equipos audiovisuales crecieron en diciembre
68% con respecto al año anterior.

Para mantener sus exportaciones a precios accesibles para estadounidenses y
europeos, el gobierno japonés ha intervenido fuertemente en los mercados
de divisas; el año pasado compró US$ 172.000 millones para impedir
que el yen se siguiera fortaleciendo frente al dólar. El mes pasado,
compró otros US$ 67.000 millones.

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