Una marca icónica que muere
Hostess, la emblemática marca norteamericana dejará de producir sus golosinas esta semana después de presentarse en bancarrota. El desenlace sirve como lección para otras marcas de prestigio: no sirve de nada dormir en los laureles; la clave está en innovar.

Son pocas las marcas que se meten en lo más profundo de la cultura popular y comienzan a formar parte de historias individuales y colectivas. Hostess lo logró a través de sus golosinas: los famosos Twinkies y las magdalenas rellenas de crema son snacks incluidos en cualquier lunchera estadounidense. Representaron, durante décadas, la dulzura de la niñez y la nostalgia de tiempos más simples. Lamentablemente para todos ellos, la compañía deja de producir sus deliciosas creaciones desde el jueves de Acción de Gracias.
Significará para muchos el fin de una era pero también una lección para otras marcas tradicionales: dormir en los laureles es un error y conviene, siempre, evolucionar para seguir siendo relevante para nuevos consumidores. Los recuerdos asociados a una marca son importantes pero no mantienen alta la cuota de mercado.
La clave es innovar para adaptarse al nuevo consumidor. En el caso de Hostess, no pudo sobreponerse a las nuevas necesidades de las familias estadounidenses. Hoy se leen las etiquetas para verificar información nutricional; no hay satisfacción en comprar productos llenos de químicos. En el caso de los Twinkies su posicionamiento los perjudicó: durante años fueron catalogados como la golosina que podría sobrevivir a un ataque nuclear. ¿Quieren esa clase de productos las mamás de hoy? La salud hoy es importante y
Hostess
no pudo satisfacer esa demanda reduciendo las porciones de azúcar o innovando hacia productos hechos a base de cereales enteros.
Su posicionamiento como marca tradicional y honesta solo podría haberse mantenido innovando en la oferta de productos. Invertir en desarrollo hubiese sido clave. La lección para las marcas tradicionales es que no se sienten sobre los logros sino que inviertan en fortalecer la marca. Hay que esforzarse para mantenerse relevante.
Un caso de éxito son las sopas Campbell. Para los nostálgicos sigue existiendo la lata roja que supo hacer famosa Andy Warhol. Pero en los últimos años incluyó sabores como el curry o ingredientes más frescos y nutritivos como la quinoa. Crayola es otro ejemplo: aunque tradicionalmente vendían crayones hoy ofrece otros productos innovadores como plasticota con brillos o tizas para crear dibujos 3D.
Es posible sobrevivir? Sí. Pero se necesita innovación, flexibilidad y ejecutivos con la cabeza abierta. Hostess tenía un montón de atributos que la hacían una marca amada por muchos pero, desafortunadamente, no pudo convertir ese sentimiento en resultados financieros medibles.
- Etiquetas
- innovación
- mercado
- quiebra
- marca
Artículos relacionados

La Asociación Insurtech Uruguaya suma a Ultra PR para ampliar servicios de comunicación
La entidad acordó una alianza con la agencia boutique para ofrecer a sus miembros asesoramiento comunicacional, prensa, contenidos, *media training* y apoyo en eventos, con alcance regional y foco en el ecosistema asegurador e insurtech, incluida la vinculación con actores del mercado brasileño

Supermercados Wong midió interacción en CTV con una campaña en Home Screen de LG
La cadena activó una estrategia *always on* entre marzo y junio con Mediahub by Omnicom y EXTE, y registró más de 7.200 sesiones totales, con 29% de finalización en carrito, en un caso que busca mostrar cómo la televisión conectada puede aportar métricas asociadas a performance

nubia ofrece hasta $90.000 de descuento en cuatro smartphones por el Día del Niño
La promoción rige entre el 1° y el 16 de agosto e incluye precios especiales en modelos como nubia Music 2, nubia Air, nubia Neo 3 y nubia Neo 3 GT, con disponibilidad en la tienda oficial y en los principales *retailers* del país, en un esquema que combina rebajas en pesos y un 15% de descuento

