La marca Polet, de la División de Helados de Nutresa, y Vogue, marca de maquillaje del Grupo L’Oréal, presentaron en Colombia “Antojo”, una edición limitada que cruza heladería premium y cosmética. La iniciativa propone trasladar el disfrute asociado al helado a una experiencia de color y estilo a través de una colección de esmaltes.
El punto de partida creativo se apoya en una frase que ordena la narrativa de la alianza: “Dicen que los mejores antojos de la vida se disfrutan más cuando se comparten”. Bajo esa premisa, la propuesta vincula dos momentos de consumo: “saborear un helado premium” y “el ritual de consentirse con una manicura impecable”. El objetivo declarado es celebrar “esos pequeños momentos de placer diario que toda mujer busca”.
La colaboración se materializa en la nueva colección de esmaltes Vogue Efecto Gel, con seis tonos exclusivos: Mocha, Cacao, Sensación, Placer, Avellana y Rosé. Los colores están inspirados en “los indulgentes sabores de Polet” y buscan que el “máximo placer” del helado “trascienda el paladar y se convierta en una experiencia de estilo y color”, con “un acabado profesional que acompaña el ritmo de la mujer actual”.
En el plano de negocio, la alianza se presenta como parte de una evolución de marca orientada a ampliar ocasiones de uso y reforzar el vínculo con el consumidor. “Esta colaboración es una evolución de Polet hacia una marca mucho más cercana”, dijo Mario Niño, presidente del negocio de Helados de Nutresa. El directivo agregó: “Con esta alianza buscamos mantener los resultados excepcionales que venimos teniendo con Polet desde el año pasado creciendo a ritmos del 30%”.
El insight de campaña parte de una observación sobre hábitos cotidianos: “las mujeres de hoy buscan pausas auténticas en su rutina”. En ese marco, “Antojo” se plantea como una forma de elevar esos instantes, ya sea “disfrutando del placer de una Polet” o “estrenando un tono de esmalte que las haga sentir únicas”. La combinación del “deleite sensorial del helado” con “la variedad de colores de Vogue” se propone como un “nuevo estándar de experiencias memorables en Colombia”.
La estrategia también apunta a conectar con una audiencia joven que valora el diseño, “la complicidad entre amigas” y “el placer sin concesiones”. En esa lógica, la colección se presenta como un caso de integración de marca “de forma natural en el día a día de las personas”, con un cierre conceptual que resume el enfoque: elevar “un momento cotidiano en un momento de máximo placer”.












