Legendario modelo de negocio llega a su fin
Para afrontar pérdidas derivadas del sector seguros, GE venderá su división financiera.
La clase empresarial y los analistas en el campo de la gestión, lo bautizaron como el "conglomerado" y así creció y se expandió durante décadas el modelo adoptado por General Electric con el recordado Jack Welch como timonel, e incluso luego con sus sucesores inmediatos.
Pero los tiempos cambian y el experimento parece haber llegado a su fin. John Flannery, el nuevo CEO surgido de las filas gerenciales del grupo, anunció oficialmente que se está procediendo al desmantelamiento del famoso conglomerado.
Fue él mismo quien comunicó que se están examinando opciones para sus divisiones de aviación, equipos de energía, y cuidado de la salud que pueden resultar vastas transformaciones en la actual estructura.
El famoso Jack Welch dirigió el grupo de 1981 a 2001, y además de la expansión de los negocios existentes, incursionó en otros nuevos, como servicios financieros y televisión.
Una razón para la nueva estrategia proviene de algo que funcionó mal. GE abandonó el negocio del seguro entre 2004 y 2006, pero quedó con obligaciones pendientes que abultaron su pasivo. Por esta razón deberá pagar US$ 15 mil millones durante los próximos 7 años.
Esta adversidad, se suma a menores ingresos en otros mercados clave, como el de equipo energético y para explotaciones petroleras. En 2017, se redujo el dividendo a pagar a los accionistas, algo que no ocurría desde 1938.
La intención detrás de la reformulación del conglomerado es permitir que las tres grandes divisiones (aviación, equipamiento energético y cuidado de la salud) adquieran "flexibilidad para maximizar el potencial del negocio" aunque no quede muy en claro el significado de esta expresión.
Candidatos a la reestructuración, según los analistas, pueden incluir a Synchrony Financial, el negocio de créditos al consumo, y también salir del grupo Baker Hughes –servicios a la industria petrolera- donde GE retiene todavía 62,5% de las acciones.
En parte, el proceso continúa el accionar del anterior CEO, Jeff Immelt, quien comenzó la retirada del grupo de actividades como los seguros, los plásticos y entretenimiento. En el 2015, vendió la mayor parte de la división de servicios financieros, que solía proveer la mitad de las ganancias anuales.
El nuevo conductor de GE ya anunció que venderá el negocio de fabricar locomotoras diesel, y también a Current, una firma especializada en el gerenciamiento de negocios de iluminación y energéticos. Para hacer frente a las deudas que ha dejado la retirada del negocio de los seguros, se piensa vender los restantes negocios que le quedan a GE Capital, la división de servicios financieros.
En buena medida, luego de tantos años, la nueva realidad erosiona la leyenda de Jack Welch. Fue él quien decidió que un grupo netamente industrial ingresara en el negocio de los seguros. Décadas después, hay que enfrentarse con malos resultados, postergados pero inevitables.
Artículos relacionados

EXTE analiza cómo la fragmentación de audiencias redefine la publicidad en Connected TV
Con foco en segmentación por hábitos reales y medición en tiempo real, la compañía describe el rol de ACR y de formatos como Home Screen y FAST Channels, mientras un estudio de Neurologyca, powered by Kopernica, midió 78% de atención para la Home Screen de LG Smart TV y 69% de recuerdo sugerido

Tres campañas de Tecate e Indio ganaron premios en Cannes Lions 2026
Welcome Back, Paisano, Sueño Mexicano y The Fandom Comeback fueron reconocidas en Cannes Lions 2026 con un León de Oro, dos de Plata y tres de Bronce en categorías como Brand Experience & Activation, Film y Social & Creator, y ese desempeño aportó al nombramiento de The HEINEKEN Company como Creative Brand of the Year

another impulsa índices industriales basados en datos propios para el nuevo *thought leadership*
La agencia propone convertir métricas internas anonimizadas en reportes periódicos para ofrecer señales verificables del mercado y ganar relevancia en medios de negocios, en un contexto donde los periodistas priorizan estadísticas exclusivas y enfrentan sobrecarga de trabajo por recortes de personal

