Another analiza el anti-perfeccionismo y el giro hacia la “belleza imperfecta” en marcas
En un mercado de belleza y *wellness* atravesado por imágenes editadas y estándares inalcanzables, la agencia plantea que la credibilidad gana peso frente a la aspiración y que el cambio exige coherencia en todo el recorrido de marca, desde la comunicación hasta la experiencia, con señales de consumidores como el 58% que busca identidad real

La industria de la belleza y el wellness atraviesa un cambio “silencioso, pero estructural” en la forma de construir conexión con las audiencias. En un entorno saturado de imágenes editadas, filtros y estándares inalcanzables, las narrativas aspiracionales extremas pierden efectividad: la perfección sigue presente, pero empieza a percibirse como distante, repetitiva y, en muchos casos, poco creíble.
En ese desplazamiento se consolida una lógica distinta: la belleza real. Texturas de piel, procesos visibles e historias sin edición aparecen como señales de un nuevo contrato con el consumidor. El foco no se limita a un giro estético, sino a una forma diferente de construir confianza de marca. Para las compañías, el reto no pasa por “adaptarse visualmente” sino por operar en un contexto donde la credibilidad pesa más que la aspiración.
El movimiento se vincula con una transformación más amplia en la manera en que las personas asignan confianza. El Trust Barometer 2025 de Edelman plantea que la credibilidad deja de concentrarse en voces institucionales y se desplaza hacia modelos horizontales, donde “alguien como yo” se convierte en una referencia más relevante. En belleza, esa dinámica redefine la autoridad: ya no se impone desde la marca, se valida a partir de la experiencia compartida.
El cambio también impacta el comportamiento de compra. Un reporte de commercetools describe a un consumidor que prioriza experiencias relevantes, personalizadas y percibidas como auténticas. En ese marco, el journey deja de ser lineal y se convierte en una evaluación constante de coherencia entre lo que la marca dice y lo que realmente hace.
La tendencia se inscribe, además, en una transformación cultural más amplia. WGSN observa una migración hacia una lógica de radical honesty, impulsada por la fatiga digital y la sobreexposición a contenido curado. En paralelo, Euromonitor identifica la tendencia Fiercely Unfiltered: el 58% de las personas busca experiencias que reflejen su identidad real, no una aspiración impuesta. El resultado, en este marco, es que la perfección pierde relevancia cuando deja de representar al consumidor.
Sin embargo, el diagnóstico incluye un riesgo: muchas marcas interpretan el giro de manera superficial. Campañas con estética “más real”, eliminación de retoques o discursos centrados en la autenticidad pueden fallar si no se sostienen en la experiencia completa. Cuando la narrativa no se traduce en prácticas consistentes, el efecto no es cercanía sino desconfianza, porque la audiencia evalúa si las marcas realmente son humanas.
Aileen Alvarado, CSD – Beauty & Retail en another, sintetizó el punto de quiebre: “La imperfección no es una estética que se adopta, es una lógica que se construye”. En esa misma línea, agregó: “En la industria de la belleza, la comunicación ya no puede operar como una capa superficial que se activa en momentos específicos”.
La lectura estratégica propone repensar la comunicación como un sistema y no como una campaña, articulado con vocería, selección de talento, experiencia de producto e interacción con la comunidad. En un entorno donde todo se amplifica en tiempo real, cualquier contradicción se vuelve visible: “verse real” sin serlo aparece como ineficaz y contraproducente.

