5 formas de tener más amigos en el trabajo

Hay tantas maneras de acercarse un poquito más a la vida personal de quien trabaja en el escritorio de al lado… ¿Nos preguntamos alguna vez si lo intentamos? Hay una tendencia natural innegable que hace que estemos convencidos de ser más simpáticos (y empáticos) de lo que en realidad somos.

 Ser simpático es, entre otras cosas, tener un carácter que nos hace atractivos o agradables a los demás. Pero ser empático significa tener la capacidad de identificarnos con el estado de ánimo del otro. Un mundo de diferencia entre dos palabras tan parecidas.

Hay mucha gente en la actualidad estudiando el problema de “clima laboral” y casi todos coinciden en que ya no hay tiempo para ser amable en el trabajo. Que los jefes están demasiado ocupados para escuchar los problemas de sus empleados y los empleados están enfrascados en lo suyo y por lo general  lo que escuchan por una oreja se les va por la otra.

¿Qué pasó con la amistad laboral? ¿Adónde se fue la camaradería?  Si  ves estos problemas en el lugar donde trabajas atiende estos cinco consejos para mejorar tu propia actitud y contribuir a que el clima del trabajo avance varios metros en el camino hacia el bienestar general.

Tips para mejorar relaciones:

1: Compartir  un link donde hay algo gracioso. Cuando encontramos algo que nos hace reír siempre se lo mandamos a un amigo. La próxima vez mandémoslo también a un compañero o compañera del trabajo cuando creamos que lo va a apreciar.

2: Tomarse el tiempo para empezar una conversación sobre la vida personal de alguien es una manera muy simple de ser amable. No es necesario entrar en profundidades y comenzar una conversación de media hora.  Pero preguntar, por ejemplo, qué tal fue el teatro de anoche o cómo anduvo la visita de la familia el domingo es una forma fácil de demostrar a alguien que estamos interesados y que, además, ayer escuchamos lo que dijo.

 

3: Invitar a que participe del rato del almuerzo. La pausa del almuerzo es una necesidad. Ya casi nadie va a comer afuera, pero sí a comprar algo Aunque no haya tiempo para almorzar, con solo preguntar si quiere compartir  o la salida o la comida, hará que la persona se sienta bien.

 

4: Compartir un cafecito. Hay  muy poca gente que rechaza un café. Si compramos uno de ida a la oficina, o si nos servimos uno en la oficina, ¿por qué no comprar, o servir, uno demás, y ofrecerlo como gesto? No sólo la persona regalada se sentirá mejor sino que la acción contribuirá a crear mejor clima general.

 

5: Hacer un cumplido a alguien. Una de las quejas más mencionadas cuando alguien investiga sobre el problema del clima laboral  es que la gente no se siente apreciada.  Todos, en algún momento, lo hemos sentido. Por eso, nosotros también podríamos hacer de vez en cuando un elogio a algún compañero. ¿Por qué no? Tal vez ha hecho una gran propuesta, o haya tenido una gran idea, o haya hecho una venta importante.  Un cumplido nunca será mal recibido.  En inglés hay un dicho que dice que los halagos no llevan a ninguna parte. Reemplacémoslo por ” los elogios pueden llegar muy lejos”.

 

 

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