viernes, 9 de enero de 2026

Marisa Koifman analiza el reordenamiento del mercado inmobiliario y las perspectivas hacia 2026

La directora de Branson Real Estate señala que el sector muestra señales de cambio tras un período de cautela, con precios en recomposición y un escenario macroeconómico más ordenado, mientras anticipa el regreso gradual del crédito y una recuperación selectiva.

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Marisa Koifman, directora de Branson Real Estate, expuso su visión sobre la situación actual del mercado inmobiliario y las proyecciones para los próximos años. Según Koifman, el sector se encuentra en una etapa de reordenamiento, caracterizada por precios en recomposición y un escenario macroeconómico más previsible.

La directiva identificó a 2026 como un año bisagra, condicionado por la estabilidad macroeconómica y la consolidación de reglas de juego claras. En este contexto, Koifman remarcó: “Después de un período de mucha cautela, empiezan a aparecer señales que permiten pensar en un cambio de clima”.

En cuanto al comportamiento de los valores de las propiedades, Koifman precisó que los precios atraviesan una fase de recomposición y que “todavía no puede hablarse de un ajuste cerrado, pero sí de referencias de valor más claras”. También sostuvo que los proyectos bien ubicados y de alta calidad son los que logran sostener la demanda y marcan el pulso del mercado.

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Respecto al crédito hipotecario, Koifman consideró que “su regreso va a ser gradual, pero es clave para ampliar la base de compradores y devolverle dinamismo al mercado”, aunque advirtió que su impacto dependerá de la persistencia de un escenario macroeconómico ordenado y condiciones financieras estables.

La recuperación, advierte, no será homogénea. “Hoy vemos un mejor desempeño en el segmento premium”, explica, mientras que el mercado tradicional continúa avanzando con mayor cautela.

Con este panorama, el real estate vuelve a posicionarse como una opción atractiva para el largo plazo.

“Cuando hay previsibilidad, el inversor vuelve a mirar al ladrillo como refugio de valor y como una oportunidad de crecimiento”, concluye, y remarca que la consolidación del nuevo ciclo dependerá de que las señales actuales se sostengan en el tiempo.

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