El mercado inmobiliario argentino muestra señales de reactivación tras un prolongado período de incertidumbre, según referentes del sector. La alineación de variables como la baja de tasas, inflación contenida y mayor estabilidad cambiaria genera un escenario que no se observaba en años recientes.
Sebastián Cantero, CEO de TBSA, señala que el empresariado percibe un cambio de tendencia luego de años de volatilidad. “Ese cuadro empezó a modificarse. Hoy aparecen señales que hacía años no coincidían como baja de tasas, inflación contenida, estabilidad cambiaria y un consumo que empieza a recuperar ritmo”, afirma. Para Cantero, el regreso del crédito hipotecario resulta estratégico en un país que casi dejó de financiar vivienda. “Cada crédito activa una cadena enorme que incluye construcción, servicios, transporte, materiales. Cada ladrillo mueve la economía”, explica.
El directivo observa que ya se advierten decisiones concretas: desarrolladores que vuelven a comprar tierra, constructoras que planifican obras y bancos que diseñan nuevas líneas de financiamiento. Sin embargo, advierte que el proceso aún no está completo, y destaca la importancia de mantener el orden fiscal, consolidar la baja de la inflación y garantizar estabilidad institucional.
Pablo Barrera, team leader y gerente comercial de Alto Grande Desarrollos y M&M Propiedades, sostiene que “el mercado está en una fase de reencendido basada en expectativas de estabilidad y plusvalía”. Barrera atribuye el nuevo impulso al reciente resultado electoral, que generó una rápida mejora en las expectativas económicas y una reacción inmediata en los mercados financieros y el real estate. “De acá a fin de año se va a ver más movimiento tanto de consultas como de compra”, vaticina.
Mariana Stange, arquitecta, ingeniera civil y titular de Mariana Stange Real Estate, considera que la calma cambiaria acelera compras y alquileres. “El inversor que había postergado su decisión vuelve a aparecer, busca refugio en activos reales y encuentra oportunidades en proyectos consolidados”, señala. Stange destaca que desarrollos que integran eficiencia, bienestar y sustentabilidad, especialmente aquellos con espacios de trabajo flexible y consumo energético controlado, liderarán la reactivación.
En conjunto, los especialistas coinciden en que la continuidad de este clima, con estabilidad para proyectar, crédito que amplíe la demanda y proyectos adaptados a un comprador atento, será determinante para el sector inmobiliario.












