El mercado inmobiliario argentino cierra el año con mayor estabilidad y señales firmes en el segmento premium
Tras meses de inactividad, el sector muestra indicios de recuperación, con obras premium en marcha, terreno en alza y la presencia de compradores extranjeros, según un análisis de referentes del mercado.

El mercado inmobiliario argentino finaliza el año dejando atrás un período de parálisis, según el análisis del arquitecto Oscar Puebla, al frente de Puebla Inmobiliaria. El directivo destacó que, si bien no hay euforia, emergen señales relevantes que invitan a observar el nuevo escenario.
Puebla señaló que el ánimo entre desarrolladores es un termómetro clave y que, en el último encuentro profesional, predominó la percepción de “tranquilidad”. A este cambio se suma la expectativa por el regreso de los créditos para la construcción, aunque todavía no están todos los préstamos activos. “Todavía no están todos los préstamos para construcción activos, pero con el primer puntapié alcanzó para reordenar el tablero”, analizó.
El segmento premium muestra una dinámica particular, con el inicio de obras en Puerto Madero a valores de US$ 10.000 el metro cuadrado. Puebla calificó esta situación como “una señal fuerte”. Además, se adjudicó un terreno en Bajo Belgrano por US$ 51 millones, cifra que consideró “significativa para el momento”. Paralelamente, en los proyectos tradicionales persisten dificultades para comercializar unidades entre US$ 3.500 y US$ 4.000 el metro cuadrado, lo que evidencia la brecha entre el mercado masivo y el ultra-premium.
El arquitecto resaltó que algunos inversores interpretan una Argentina más estable y costosa en el mediano plazo y ya posicionan capital en el sector. El desarrollador convalida valores de tierra que hace meses parecían imposibles y los traslada a sus proyecciones comerciales.
La presencia de compradores extranjeros constituye otro elemento relevante. Puebla explicó que este flujo compara precios regionales y encuentra en el país productos competitivos y de calidad. “Es un flujo firme que podría profundizarse con más estabilidad”, puntualizó.
“El premium avanza, el desarrollador está más confiado, la tierra sube y la demanda empieza a moverse. No es poco para un mercado que hace no tanto estaba en terapia intensiva”, concluyó Oscar Puebla.
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