En Añelo, Neuquén, se inauguró Cuarzo un desarrollo de hotelería corporativa modular impulsado por Everhaus de Ecosan. El proyecto, ubicado en pleno Vaca Muerta, fue vendido completamente antes de abrir sus puertas y ya está integrado al ecosistema operativo local.
Cuarzo I se presenta como alojamiento corporativo exclusivo, bajo contratos de mediano y largo plazo, destinado a empresas petroleras, contratistas y profesionales técnicos que requieren cercanía operativa y funcionalidad en la zona. El complejo fue concebido desde su origen para responder a la demanda de técnicos, ingenieros y staff de empresas que se radican temporalmente en Añelo, priorizando servicios y operación centralizada.
La escasez habitacional en Añelo se ha profundizado por el crecimiento sostenido de Vaca Muerta, transformando la localidad en uno de los polos productivos más dinámicos del país. En este contexto, Cuarzo se posiciona como una solución concreta a la necesidad de infraestructura habitacional para el sector energético, según informó la compañía.
El modelo de inversión de Cuarzo introduce un pool de rentas corporativas, administrado centralizadamente por un operador profesional. Esto permite a los propietarios acceder a ingresos pasivos en dólares, sin gestión directa ni exposición a la rotación individual de inquilinos. De acuerdo con fuentes del sector, los retornos estimados para inversores oscilan entre 7% y 9% anual en dólares, con potencial de alcanzar rentabilidades de hasta 12% y 15% anual en el mercado de alquileres corporativos de Añelo.
Tras el éxito de Cuarzo I, Everhaus inició Cuarzo II, un nuevo complejo de 96 unidades modulares totalmente equipadas, actualmente en etapa comercial. La inversión parte de US$ 115.000 por unidad, y las proyecciones internas del desarrollador estiman ingresos brutos anuales cercanos a US$ 3 millones, considerando valores de mercado y niveles de ocupación habituales en la localidad.
La arquitectura modular industrializada permite que más del 80 % de la obra se ejecute en planta industrial, bajo controles de calidad y con una entrega estimada de ocho meses. “La construcción modular industrializada permite responder con precisión y previsibilidad en contextos de alta demanda, como ocurre hoy en Añelo”, explicó Juan Pablo Rudoni, presidente de Ecosan y de la Cámara Argentina de la Construcción Modular Industrializada (CACMI).











