En el universo de la logística y el transporte, hay activos que concentran atención estratégica -la flota, el combustible, la infraestructura- y otros que, aun siendo críticos, permanecen en segundo plano. Los neumáticos pertenecen a esta segunda categoría.
Representan uno de los mayores costos operativos de una flota, inciden directamente en la seguridad y en la eficiencia, y sin embargo, en muchas organizaciones continúan siendo gestionados con métodos manuales, planillas dispersas y decisiones basadas en experiencia más que en datos.
La paradoja es evidente. Un activo de alto impacto económico y operativo suele carecer de trazabilidad individual y control en tiempo real. La consecuencia no siempre se manifiesta como un problema visible. Se traduce en reemplazos anticipados, rotaciones ineficientes, tiempo administrativo innecesario y, sobre todo, en información incompleta para tomar decisiones estratégicas.
En un contexto en el que las empresas buscan optimizar costos estructurales sin comprometer calidad ni seguridad, la innovación aplicada aparece como un cambio de paradigma.
La incorporación de tecnología RFID a la gestión de neumáticos permite asignar una identidad digital única a cada unidad y registrar automáticamente sus movimientos a lo largo de todo su ciclo de vida. Lo que antes requería intervención manual, control visual o carga en planillas, hoy puede transformarse en información capturada en tiempo real. Esa información, integrada a los sistemas de gestión de la empresa, deja de ser un dato operativo para convertirse en insumo estratégico.
Cuando una empresa conoce con precisión qué neumático está en cada unidad, cuántos kilómetros reales recorrió, en qué condiciones operó y cuál es su historial completo, puede optimizar rotaciones, detectar patrones de desgaste y extender la vida útil promedio del activo.
Rasoft, empresa especializada en soluciones tecnológicas para operaciones logísticas, desarrolló Reifen con esa lógica. La herramienta fue concebida, no como un software aislado, sino como una solución integral basada en tecnología RFID, diseñada para acompañar procesos de mejora estructural en flotas de transporte. Su enfoque permite implementaciones graduales, escalables por planta o región, integrables a sistemas existentes y orientadas a generar valor desde las primeras etapas.
La transformación digital en logística no siempre requiere grandes disrupciones. A veces comienza por identificar aquellos activos que históricamente fueron gestionados como rutina y repensarlos desde la innovación aplicada. En un entorno competitivo, en el que cada punto de eficiencia impacta en la rentabilidad, incluso el componente más silencioso de la operación puede convertirse en una fuente estratégica de mejora.











