El riego por goteo subterráneo empieza a ganar espacio en la agricultura argentina como alternativa para cultivos extensivos. En Expoagro 2026, Netafim presentará su propuesta de Sub-Surface Drip Irrigation (SDI) aplicada a maíz, soja y trigo, con foco en riego de precisión y en el uso eficiente de recursos. La tecnología se exhibirá en el stand 1332 y ya explica cerca del 20% de los nuevos proyectos de riego presurizado desarrollados recientemente en el país.
El planteo técnico consiste en trasladar a grandes superficies el concepto de riego de precisión: aplicar agua y nutrientes directamente en la zona radicular mediante líneas de goteo instaladas bajo el suelo. Ese esquema busca sostener niveles de humedad más constantes y ajustar el suministro a la demanda del cultivo a lo largo del ciclo productivo. “De esta manera, el sistema permite mantener niveles de humedad constantes y acompañar con precisión la demanda del cultivo durante todo el ciclo productivo, algo difícil de lograr con métodos tradicionales”, explicó Ezequiel Resnicoff, director general de Netafim Argentina.
La expansión del SDI en agricultura extensiva se apoya en varios factores operativos y agronómicos. Entre ellos, se menciona una mayor eficiencia en el uso del agua y los fertilizantes, además de la posibilidad de regar el 100% del lote independientemente de su forma o pendiente. A eso se suma la estabilidad productiva frente a escenarios de mayor variabilidad climática. En términos de logística de campo, las líneas de riego se instalan a unos 20–25 cm de la superficie, por lo que no interfieren con el tránsito de maquinaria agrícola.
Desde el punto de vista del desempeño, el sistema puede alcanzar entre 95% y 100% de eficiencia en el uso del agua. La aplicación de agua y nutrientes se realiza en dosis pequeñas y con alta frecuencia, con el objetivo de acompañar las necesidades del cultivo en cada etapa. Esta modalidad se vincula con la fertirrigación, es decir, la incorporación de fertilizantes a través del agua de riego.
En infraestructura, las líneas de goteo se colocan a 20–25 cm de profundidad y pueden tener una vida útil superior a 15 años con mantenimiento adecuado. Al permanecer bajo la superficie, el esquema permite sembrar, rotar cultivos y operar con maquinaria sin interferencias. La adaptabilidad también aparece como atributo: puede implementarse en campos planos, con pendiente o de formas irregulares, aprovechando el total del área productiva, y los proyectos pueden diseñarse de manera modular para incorporarlos gradualmente en grandes superficies.
La compañía, de origen israelí, fue fundada en 1965 en el desierto del Negev y forma parte del grupo Orbia. Tiene presencia en más de 110 países, más de 17 fábricas y tecnología aplicada en más de 10 millones de hectáreas agrícolas. En la Argentina, está presente desde 1995.
“Con más de seis décadas de desarrollo global en riego de precisión, Netafim impulsa en la Argentina la adopción de soluciones que combinan eficiencia hídrica, fertirrigación y herramientas digitales de monitoreo, orientadas a mejorar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas agrícolas”, subrayó Resnicoff.












