Midea lanzó el sistema de flujo de refrigerante variable (VRF, por sus siglas en inglés) V9 para aplicaciones comerciales de calefacción, ventilación y aire acondicionado. La propuesta se orienta a tres ejes: ahorro energético para propietarios, estabilidad en aplicaciones consideradas cruciales y eficiencia en la instalación.
Uno de los principales cambios se concentra en el intercambio de calor, un punto que suele condicionar el diseño de sistemas VRF. El V9 incorpora un intercambiador de calor tipo G de 310° que “maximiza la eficiencia del intercambio de calor en el mismo espacio”, con un impacto medido en la unidad exterior: la eficiencia energética aumenta 15%.
Para sostener el desempeño en distintos climas, el equipo suma un sistema de gestión térmica del refrigerante de cambio de fase. Ese mecanismo mantiene el refrigerante a una temperatura continua de 30°C, con el objetivo de estabilizar el rendimiento tanto en condiciones de calor extremo como de frío extremo. En ese marco, el diseño busca “garantiza la continuidad ininterrumpida de las actividades comerciales” en entornos donde el servicio de climatización se considera crítico.
La fiabilidad aparece como un atributo asociado a instalaciones en las que la interrupción del servicio afecta la operación, como centros comerciales y hospitales. El V9 incorpora múltiples niveles de protección y una caja de control eléctrico ShieldBox II con clasificación IP68, que brinda protección total contra polvo, agua y corrosión. Con esa configuración, el sistema apunta a operar sin interrupciones incluso con calor extremo, niebla salina costera o en entornos industriales con altas concentraciones de polvo.
Para la estabilidad a largo plazo, el equipo adopta un diseño de tres zonas que aísla la alimentación del cableado de control. El objetivo es evitar interferencias por contacto accidental y errores de secuencia de fases, dos factores que pueden afectar la continuidad operativa y el mantenimiento.
En materia de refrigerantes, el V9 utiliza R32, asociado a un menor potencial de calentamiento global (PCG) y a una reducción en los costos a largo plazo. Frente a las preocupaciones de seguridad vinculadas al uso de refrigerantes A2L, integra sensores de fugas y dispositivos de apagado de respuesta rápida. Además, el software de selección HVACSSP viene preconfigurado con protocolo de seguridad de la UE para orientar diseños que cumplan con la normativa.
En el plano de certificaciones, el V9 superó la primera evaluación de seguridad de tres niveles de la Asociación de Inspección Técnica (TÜV) para sistemas VRF con refrigerante inflamable y obtuvo una certificación que confirma estándares de seguridad a nivel internacional.












