La ceremonia de cierre del Foro Zhongguancun 2026, realizada un domingo en Pekín, concentró la presentación de 21 avances científicos y tecnológicos. Los desarrollos se organizaron en cuatro ejes: cinco vinculados a la ciencia y la tecnología mundiales, siete al ámbito económico principal, cuatro orientados a las principales necesidades nacionales y cinco relacionados con la vida y la salud de las personas.
El conjunto de logros incluyó iniciativas en sectores como inteligencia artificial, aeroespacial, circuitos integrados y atención médica. Los proyectos se originaron en una diversidad de entidades, entre ellas laboratorios nacionales, instituciones de investigación y desarrollo, universidades, empresas públicas del gobierno central, otras empresas estatales y compañías tecnológicas.
Entre los hitos destacados se ubicó la fuente de fotones de alta energía (HEPS, por sus siglas en inglés), desarrollada por el Instituto de Física de Altas Energías de la Academia China de Ciencias, que ingresó en fase de operación de prueba. Ese paso se presentó como la entrada de China en la era 4.0 de las fuentes de luz de radiación sincrotrón.
Pan Weimin, director del proyecto, definió la instalación como “una luz de alta energía extremadamente brillante que ilumina el mundo microscópico y resuelve importantes desafíos científicos”.
El HEPS fue caracterizado como una “superlupa” y una “máquina de rayos X” gigante, y se lo describió como la primera fuente de luz de radiación sincrotrón de alta energía de cuarta generación de Asia. En términos de capacidad, se prevé que la instalación dé soporte a al menos 90 líneas de haz de alto rendimiento; en la primera fase ya se construyeron 14 líneas de haz para usuarios y una línea de haz de prueba.
Una vez finalizada, la infraestructura permitirá a los investigadores explorar microestructuras y sus procesos de formación y evolución con un nivel de detalle sin precedentes. En la práctica, ese tipo de equipamiento funciona como plataforma para experimentación avanzada, al habilitar análisis de materiales y fenómenos en escalas microscópicas.
Otro de los logros presentados fue FlagOS 2.0, un sistema de software de computación inteligente de código abierto compatible con más de 20 chips de IA de uso generalizado, presentado por la Academia de Inteligencia Artificial de Pekín. El objetivo planteado es que el proyecto sirva como base para el software básico de IA de China, al facilitar la aplicación a gran escala de la potencia de computación nacional y permitir un desarrollo independiente y controlable del sector.











