El programa estructurado de estilo de vida saludablePointer de Estados Unidos, diseñado por la Alzheimer’s Association, fue objeto de análisis en tres ensayos complementarios financiados por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) del NIH. Los resultados fueron presentados el 4 de diciembre de 2025 en la Conferencia sobre Ensayos Clínicos de la Enfermedad de Alzheimer (CTAD 2025) en San Diego.
La intervención multicomponente, con una duración de dos años, incluye ejercicio físico regular, dieta Mind, desafíos cognitivos y actividades sociales, junto con revisiones periódicas de salud y establecimiento de objetivos médicos. Se aplicaron dos versiones: una estructurada y otra autoguiada, que difieren en el nivel de apoyo y responsabilidad.
El ensayo Pointer-zzz, con 780 adultos, mostró que los participantes en la intervención estructurada disminuyeron entre uno y dos eventos respiratorios de apnea del sueño por hora, en comparación con el grupo autoguiado. Laura D. Baker, profesora de Medicina Interna y directora asociada del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de Wake Forest, afirmó: “Estamos entusiasmados con este hallazgo, ya que muestra que la intervención estructurada mejora no solo la cognición sino también otros comportamientos que afectan a la salud cerebral, lo que puede aumentar la protección contra la demencia”.
Por otro lado, el estudio Pointer-NV, con 491 participantes, evidenció mejoras significativas en la regulación de la presión arterial y en la salud de los vasos sanguíneos cerebrales en quienes participaron en la intervención estructurada. Los investigadores principales, Brinkley y Shaltout, señalaron: “Nuestros hallazgos indican que una intervención estructurada en el estilo de vida multidominio puede mejorar la capacidad del cuerpo para regular la presión arterial, lo que es crucial para que haya un flujo sanguíneo cerebral adecuado al cerebro”.
El ensayo Pointer-Neuroimaging reveló que los participantes con ciertos cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer, como menor volumen del hipocampo o mayor acumulación de proteína tau, experimentaron mayores beneficios cognitivos tras la intervención estructurada. Susan Landau, investigadora principal, destacó: “La participación en la intervención estructurada del ensayo Pointer de EE. UU. protegió contra los efectos negativos de la acumulación de ovillos de tau o del menor volumen basal del hipocampo”.
De acuerdo con Maria C. Carrillo, directora científica de la Alzheimer’s Association, “estos ensayos nos indican que la intervención de estilo de vida Pointer de EE. UU. con apoyo estructurado tiene beneficios sustanciales y significativos para la salud más allá de mejorar la cognición, y los beneficios se encuentran en áreas conocidas por reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia”.
El conjunto de estudios complementarios continúa aportando evidencia sobre mecanismos que pueden contribuir a la prevención del deterioro cognitivo y la demencia.












