El hongo Reishi, también denominado Ganoderma lucidum o Lingzhi, se posiciona actualmente como uno de los ingredientes naturales más valorados por la industria cosmética internacional debido a su impacto positivo en la salud de la piel. Su utilización en formulaciones de cuidado facial y corporal se remonta a la década de 1980, integrando tradición oriental con respaldo científico. Esta tendencia responde a una creciente revalorización de activos de origen natural en el sector del cuidado personal.
Entre sus propiedades más destacadas, el Reishi aporta un efecto antienvejecimiento a través de su contenido de betaglucanos, que contribuye a estimular la producción natural de colágeno y mejorar la elasticidad cutánea. Además, proporciona una hidratación profunda y duradera, colaborando en suavizar la apariencia de líneas finas y arrugas.
El alto contenido de antioxidantes en este hongo protege la piel del daño oxidativo provocado por los radicales libres, uno de los principales factores asociados al envejecimiento prematuro. Sus propiedades antiinflamatorias y reparadoras permiten aliviar la irritación y favorecer la cicatrización, lo que lo convierte en un ingrediente relevante para pieles sensibles o irritadas. El uso de extractos de Reishi promueve una piel equilibrada y saludable, según informó la compañía.
En el mercado asiático, el Reishi también es reconocido por su acción sobre el tono y la luminosidad cutánea. Estudios comparativos han señalado que el Ganoderma lucidum presenta una alta capacidad de inhibición de la tirosinasa, enzima responsable de la producción de melanina. Esta característica lo vuelve frecuente en fórmulas orientadas a unificar el tono de la piel y reducir la apariencia de manchas.
Desde una perspectiva nutricional, el Reishi ofrece una combinación de vitaminas, minerales y polisacáridos que contribuyen a una hidratación sostenida. Su uso regular fortalece la barrera cutánea, mejora la textura de la piel y mantiene la flexibilidad. Estos efectos se atribuyen a la acción conjunta de componentes activos como terpenoides, saponinas y polisacáridos, que funcionan como un sistema de defensa celular.
En este contexto, Mundía, la marca de cuidado de la piel creada por Agustina Cherri, eligió al hongo Reishi como ingrediente central de sus productos, integrando ciencia y naturaleza en equilibrio para acompañar la salud de la piel de manera consciente y efectiva.
Su efecto ha sido descripto como un “escudo inteligente” que protege frente a factores externos como la oxidación y la inflamación, al tiempo que estimula procesos internos que favorecen la firmeza, hidratación y uniformidad, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa.












